Gloria Ramos, experta en ‘Feng shui’, nos da ideas sencillas para cambiar tu hogar y sentirte mejor: "Recuperar el bienestar no es una cuestión de lujo"
¿Sabías que tu casa refleja tu estado interior? Sí, tu vivienda habla por ti: la experta en ‘feng shui’ explica cómo detectar cuándo tu energía necesita armonizarse y muestra cómo ajustes sutiles en el espacio pueden transformar tu bienestar emocional.
El feng shuino solo ordena espacios y genera buenas energías: también influye en nuestras emociones. La experta Gloria Ramos explica cómo el hogar actúa como un reflejo íntimo de nuestro mundo interior. Cada rincón, cada objeto y cada vacío cuentan algo sobre nuestro estado emocional. Desde esta mirada, la casa se convierte en un mapa sensible que permite detectar cuándo una persona o una pareja ha perdido equilibrio, conexión o presencia en su propia vida. Comprender ese lenguaje silencioso del espacio es el primer paso para recuperar armonía desde dentro hacia fuera.
El feng shui es una disciplina que estudia cómo la energía circula por los espacios y cómo esa energía influye en nuestro bienestar. Aplicarlo en el hogar permite ajustar la distribución, los objetos y la atmósfera para que apoyen nuestra vida emocional, en lugar de bloquearla. Son cambios sutiles, pero profundos, que ayudan a recuperar claridad, calma y equilibrio en el día a día.
‘Feng shui’, energía y estado emocional, una relación estrecha
“En el universo de la alta dirección, la excelencia no es negociable, y el hogar debe estar a esa altura. El feng shui explica que cada espacio refleja el estado interno de quien lo habita. Es un espejo emocional”, explica Gloria.
De este modo, cuando hay equilibrio interior, el espacio respira belleza, orden y propósito. Pero cuando hay bloqueo o saturación, eso se manifiesta también en el entorno. Y no se trata de estética, sino de energía vital. El entorno sostiene (o frena) tu expansión personal y emocional.
En mujeres de alto rendimiento esto puede aparecer como hiperfuncionalidad: casas impecables pero frías, sin alma, sin refugio emocional. Y revela, “también hay detalles sutiles: como cuadros que transmiten tensión, colores agresivos en zonas de descanso o muebles que no invitan a quedarse”.
Lo que se guarda sin usar suele representar vínculos que no han sido cerrados. Objetos de relaciones pasadas, papeles antiguos, regalos con culpa o apego… Cada pieza tiene una carga emocional.
“En mi trabajo lo primero que hacemos es depurar desde la identidad, no desde la estética”, cuenta la experta en feng shui.
En la propuesta, un comedor de líneas depuradas con mobiliario de Caffe Latte en el que los espejospotencian el área de prosperidad económica.
Las estancias que más reflejan cómo nos sentimos son, según Gloria:
El dormitorio revela el nivel real de descanso, intimidad y autocuidado.
Laentrada. El recibidor representa la apertura al mundo: cómo te presentas y qué estás permitiendo entrar. El de la imagen superior es un ambiente con piezas de la firma Laskasas.
El vestidorno es un espacio banal: es una declaración de identidad. Si está desordenado, sobredimensionado o lleno de piezas que ya no representan quién eres, la energía se fragmenta.
Cuando los espacios dejan de tener coherencia o calidez, también lo hace la relación que sostienen. En pareja, esto se manifiesta en dormitorios funcionales pero despersonalizados, en la falta de símbolos compartidos o en un marcado desequilibrio entre energías dentro del hogar (una zona muy femenina, otra muy masculina).
“El feng shui ayuda a identificar estas sutiles disonancias y propone microintervenciones que permiten recuperar armonía, presencia y vínculo a través del espacio”, explica la consultora en esta sabiduría oriental milenaria.
¿Cómo puede el ‘feng shui’ fomentar relaciones más armónicas?
En pareja, el feng shui ayuda a crear un espacio compartido, no ‘repartido’. Gloria detalla que “no se trata de tu lado y el mío, sino de construir juntos. Equilibrar proporciones, materiales, colores y símbolos es clave para que la casa acompañe la relación, no la desgaste”.
En relaciones familiares, el feng shui da lugar a cada persona. Especialmente en casas con hijos, es fundamental que cada uno tenga un espacio propio y que las zonas comunes fomenten el encuentro, no el conflicto.
¿Qué dicen los objetos del pasado que conservamos?
Desde la perspectiva del feng shuilos objetos no solo ocupan espacio físico, también ocupan energía. Las personas que conservan por apego, viven parcialmente ancladas en una versión pasada de sí mismas. Cuando se ha evolucionado (emocional, profesional o espiritualmente), corresponde un entorno alineado con esa evolución. “Soltar con elegancia y sin culpa es parte del crecimiento. Mi recomendación: quédate solo con lo que representa quién eres hoy o quién deseas llegar a ser”, aconseja Gloria.
Armonizar el hogar desde dentro: claves para recuperar bienestar
Revisar la calidad del silencio, la luz y el descanso es el primer paso para recuperar bienestar en casa. También es clave eliminar lo superfluo, incluso aquello que fue costoso pero ya no aporta sentido. Integrar símbolos que representen logros personales (y no solo estatus externo) ayuda a reconectar con la propia identidad. Apostar por piezas con intención, equilibrio visual y carga emocional positiva transforma la atmósfera de manera profunda.
Gloria detalla que “recuperar el bienestar no es una cuestión de lujo, sino de alineación energética y emocional con los espacios”.
Con buen feng shui estamos viendo un salón abierto a la cocina, equipado con mobiliario de El Corte Inglés.
Así se puede ‘resetear’ la energía tras una etapa difícil
Después de un evento o proceso difícil (una separación, un duelo, una transición vital), el hogar debe ser una cápsula de renovación. Las tres recomendaciones esenciales de Gloria son:
Haz limpieza profunda con conciencia. No solo del polvo, sino de lo que ya no te representa.
Cambia al menos un elemento clave del dormitorio. Puede ser la ropa de cama, una lámpara o un cuadro. Ese gesto simboliza el nuevo inicio.
Crea un rincón-refugio. No tiene que ser grande: una butaca, una vela, un cuaderno. Un espacio solo tuyo, donde puedas conectar contigo sin distracciones.
Gloria revela que cuando el hogar está armonizado la energía cambia por completo: aparece la calma, el orden, la luz y una ligereza que se percibe al entrar. No se trata de alcanzar la perfección, sino de permitir que la vida fluya. “En un hogar equilibrado apetece quedarse, compartir y crear”, destaca. Sobre todo, se convierte en un lugar donde puedes ser tú sin esfuerzo. Ese, al final, es el verdadero lujo.