10 errores habituales que se suelen cometer a la hora de reciclar muebles con pintura (y cómo evitarlos)


Cambiar el aspecto de un mueble con pintura es una tarea sencilla y asequible. Sin embargo, a menudo cometemos ciertos errores durante el proceso que desmejoran o incluso pueden arruinar el resultado. Descubre cuáles son para evitarlos.


Cómoda blanca© Annie Sloan
6 de enero de 2026 - 14:10 CET

Si eres un apasionado del bricolaje, de los proyectos DIY y de las cosas hechas a mano, seguro que ya has reciclado más de un mueble utilizando un método sencillo y práctico: la pintura. La pintura es un método muy efectivo para darle una nueva vida a cualquier mueble viejo o anticuado. Es capaz de transformar piezas que parecen destinadas al contenedor de la basura en auténticas joyas para la casa. Sin embargo, en este proceso de reciclaje y actualización de muebles, se suelen cometer errores que devalúan el resultado final. Hoy te explicamos cuáles son esas equivocaciones para que puedas aprender a evitarlas y conseguir resultados (casi) profesionales.

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Media Image© Annie Sloan

Buscar siempre la perfección

Este es el primer error que se suele cometer a la hora de reciclar muebles con pintura. Todos sabemos que ‘lo perfecto es enemigo de lo bueno’, aunque no siempre aplicamos esta premisa en las cosas que hacemos. Cambiar el aspecto de tus muebles antiguos con pintura es una forma genial de convertirlos en piezas actuales y decorativas, pero no deja de ser un trabajo hecho a mano y, como tal, implica que puede provocar ciertas imperfecciones sobre la pieza. Esas pequeñas señales, más que desperfectos, son detalles que aportan carácter a las piezas. Pero, en cualquier caso, evitar ciertos errores que se suelen cometer a la hora de reciclar muebles te ayudarán a conseguir los mejores resultados.

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Mesilla de noche de color rosa© Annie Sloan

No elegir la pieza adecuada

Devolverle la belleza a un mueble viejo es posible, pero también hay que saber elegir qué piezas merece la pena recuperar y qué piezas no. Existen muebles vintage, antiguos, que son bonitos pero que están muy deteriorados. Si los daños afectan a su estructura, por ejemplo, tratar de repararlos y de darles un nuevo aspecto puede ser una pérdida de tiempo y esfuerzo. Por eso es muy importante no empeñarse en recuperar lo irreparable y elegir muebles cuya estructura esté en buen estado, que no tengan señales de carcoma (fíjate en si tiene pequeños agujeros en la madera), ni de humedad. Elegir la pieza correcta es una garantía para lograr un buen resultado. 

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Pintar un mueble auxiliar© Isaval

No preparar el mueble correctamente

Si quieres conseguir que la pintura quede muy bien, debes preparar la pieza a conciencia. La preparación del mueble debe ser concienzuda, ya que de ello dependerá el éxito del proyecto. Es necesario no tener prisa y dedicar el tiempo que sea necesario a la preparación del mueble. 

Comienza por reparar los desperfectos que pueda tener el mueble. Fíjate si tiene grietas o agujeros, rellénalos con masilla para madera, deja que se seque y lija después para alisar la superficie. Si se trata de un mueble chapado en madera y la chapa está levantada en alguna zona, tendrás que pegarla antes de pintar con un adhesivo adecuado. 

También tendrás que retirar los herrajes y accesorios que pueda tener el mueble: embellecedores de metal, tiradores, remates en las esquinas, etc. Si no puedes quitar alguna de estas piezas metálicas, lo mejor es taparla totalmente con cinta de carrocero para evitar que se manche con la pintura. 

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Silla de color coral© Annie Sloan

No limpiar a fondo antes de pintar

Cuando el mueble que quieres reciclar ya está reparado y los desperfectos que tenía están solucionados, es el paso de limpiarlo en profundidad. Comienza por quitarle el polvo y después frota el mueble con una bayeta de microfibra y una solución de agua y jabón, insistiendo en las zonas más sucias. A continuación repasa con un trapo impregnado en alcohol y deja secar. 

Un consejo: si el mueble tiene varias capas de pintura o de barniz, es conveniente aplicar un decapante específico para retirarlas. Extiende el producto con una brocha y espera el tiempo recomendado por el fabricante. Después ve arrastrando la pintura y la suciedad con ayuda de una espátula y termina lijando la madera. 

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Aplicar imprimación© Leroy Merlin

No usar nunca imprimación 

Hay muebles que están en buen estado y no tienen capas gruesas de pintura vieja o barniz, sino que en ellos la madera está casi sin tratar. Estos pueden pintarse sin aplicar una imprimación previamente, siempre que se lijen con una lija de grano 120 y utilices una pintura con buena adherencia, como la pintura de tiza o chalk paint. Pero hay otros muebles que, por su estado o por el material del que están fabricados, necesitan una imprimación previa. 

El error, en este sentido, está en pensar que la imprimación no es necesaria en ningún caso, lo cual no es cierto. Valora cada pieza de forma única y no descartes aplicar una imprimación que mejore el resultado.

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Botes de pintura© Annie Sloan

No elegir la pintura adecuada

Este es uno de los requisitos más importantes para conseguir un buen resultado: elegir la pintura adecuada al tipo de trabajo y a la pieza que vas a reciclar. Como punto de partida general, es recomendable optar siempre por pinturas acrílicas, ya que son más fáciles de aplicar, secan antes y las herramientas se limpian fácilmente con agua, sin tener que aplicar engorrosos disolventes. 

En este sentido, la estrella de las pinturas acrílicas a la hora de reciclar muebles es la chalk paint o pintura de tizaAdemás de evitar la imprimación, ya que esta pintura se adhiere muy bien a las superficies, aporta a los muebles un matiz empolvado o mate realmente decorativo. 

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Pintar un mueble© Leroy Merlin

No usar herramientas de calidad

No solo es importante utilizar la pintura adecuada a cada tipo de trabajo, sino que también hemos de saber elegir correctamente las herramientas que vamos a utilizar. No hace falta decir que tanto la pintura como las brochas deben ser de calidad. Comprar brochas o pinceles baratos es un error común, ya que perderán las cerdas, dejarán marcas antiestéticas y los resultados dejaron mucho que desear. Además, te durarán muy poco tiempo. Serán un buen ejemplo de que, en muchas ocasiones, ‘lo barato sale caro’. 

Es mucho mejor invertir en pinceles y brochas de calidad, más resistentes y capaces de proporcionar un mejor resultado. Aplica la pintura sin excederte en la cantidad, con toques suaves y siguiendo la veta de la madera. Ten cuidado de no presionar demasiado con el pincel para no dejar marcas.

Un truco: si quieres saber si una brocha es de buena calidad, presiona ligeramente y comprueba que sus cerdas se abren ligeramente en abanico. 

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Pintar con rodillo© Leroy Merlin

Calcular mal la cantidad de pintura necesaria

A la hora de comprar la pintura para darle nueva vida a un mueble viejo es importante que sepas aproximadamente cuánta cantidad de producto vas a necesitar. No es conveniente que te sobre mucha pintura y, mucho menos, que te falte. Además de seguir las indicaciones del fabricante de la pintura (en el bote puedes encontrar el rendimiento de la misma), puedes guiarte por el siguiente cálculo: para pintar un mueble de tamaño medio, como una cómoda o un aparador, necesitarás más o menos 500 ml de pintura, contando con que tendrás que aplicar dos capas.

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Cómoda amarilla© Rust-Oleum

No tener en cuenta el período de curado de la pintura

Una vez hayas terminado de aplicar la segunda capa de pintura al mueble, este se secará al tacto en unas horas. Sin embargo, la pintura no será todavía muy resistente. Comenzará en ese momento un período de curado que puede durar hasta 20 días, en función del tipo de pintura y de la temperatura exterior. Durante esta etapa conviene ser cuidadosos con el mueble recién pintado para no darle golpes ni deteriorarlo, ya que la pintura no habrá adquirido su máxima dureza y resistencia hasta que no termine este proceso de curado.

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Escritorio© Annie Sloan

No escoger la capa de sellado adecuada

Cuando hayas terminado de pintar el mueble, tendrás que aplicar sobre la pintura un producto de acabado que proteja la superficie. Si se trata de un mueble que va a tener mucho uso, como una mesa o un escritorio, lo mejor es poner barniz, ya que proporciona una capa más resistente, que puede ser mate, satinado o brillante. 

Para muebles con menos uso puedes optar por aplicar cera que, aunque menos resistente que el barniz, aporta a la pintura un matiz mate muy decorativo. Si optas por cera incolora lograrás proteger la madera sin modificar el color de la pintura. Si prefieres una pátina blanquecina, elige una cera blanca. Y si lo que quieres es lograr un efecto envejecido, apuesta por una cera oscura. 

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