La vivienda ya no es lo que era, tanto desde el punto decorativo como de distribución. La nueva concepción implica una organización abierta y flexible, donde las barreras entre las estancias se diluyen y se cruzan los caminos y las tareas (la multifuncionalidad es una realidad). Eso sí, frente al 'open concept', las tendencias de decoración apuestan por la sutileza y las aperturas menos tajantes.
Pilar y Xavier Barreda, socios de Tegar, firma especializada en mobiliario a medida, nos dan las claves para llevar a cabo esta transformación en la que separar ambientes sin tabiques es clave para la nueva forma de entender el hogar. Sus ideas, que no implican grandes obras, demuestran que las separaciones no tienen por qué ser traumáticas y que si se realizan de manera idónea pueden dar mucho juego en nuestro día a día. Se trata de compensar, equilibrar y potenciar.
© Yael VallésEn respuesta al hogar actual
“En los últimos años hemos visto cómo la manera de habitar los hogares ha cambiado profundamente hacia una forma más flexible y menos cerrada. Los espacios abiertos han ganado protagonismo porque aportan luz, amplitud y una forma de vivir más conectada. Hay una premisa importante en esta tendencia: no renunciar a la privacidad”.
De la misma manera, puntualizan los expertos, "creemos que el futuro del interiorismo pasa por soluciones flexibles, luminosas y personalizadas. Por eso, no es una tendencia pasajera, sino una forma más consciente y elegante de entender el hogar: abierta, pero íntima; funcional, pero llena de estilo”.
En esta propuesta de la interiorista Laura Martínez, el salón comedor se separa del recibidor mediante un tabique de lamas de madera y de la cocina, a través de uno de cristal con cuarterones. Dos formas de dividir que, sin embargo, poseen efecto integrador.
© Lupe Clemente FotografiaSoluciones que se adaptan al espacio
Y a las necesidades de los habitantes de la casa. “La clave está en saber dividir sin cerrar, delimitar ambientes sin recurrir a tabiques tradicionales que restan luz y flexibilidad. Y ahí es donde entran en juego distintas soluciones como separadores de lamas, estanterías sin trasera, aparadores…”, señalan los expertos.
O un medio murete como el que separa la cocina del salón comedor en esta propuesta del estudio Trestrazos Interior Design. El clásico pasaplatos demuestra que tiene mucho que decir a la vivienda actual y que su espíritu práctico viene muy bien en el día a día.
© Amador TorilEstructurar el espacio con estilo
“Para nosotros, dividir espacios sin tabiques no es solo una cuestión funcional, sino también una decisión de diseño. Ya se trate de un separador, un aparador o una estantería, cada elemento debe integrarse de forma natural en el conjunto, dialogando con los materiales, los colores y la arquitectura de la vivienda", cuentan.
Además, Pilar y Xavier Barreda destacan la importancia de los acabados: "juegan un papel fundamental. Los tonos madera aportan calidez y naturalidad; los colores lisos permiten crear ambientes más contemporáneos, suaves o con carácter, según el estilo del proyecto. Los elementos divisorios también decoran y estructuran el espacio”.
En este comedor, diseñado por la interiorista Raquel González, con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia, las puertas correderas y los tabiques fijos de cristal con cuarterones de madera no solo separan, sino que también elevan el look del ambiente.
© María PujolUna nueva forma de habitar
"Estas soluciones demuestran que dividir sin tabiques no es solo una cuestión estética, sino una manera inteligente de responder a las necesidades reales de la vivienda actual. Muebles que separan, ordenan y decoran, al mismo tiempo, permiten crear hogares más flexibles, adaptables y coherentes, donde cada elemento cumple una función práctica y emocional"
Además, esta solución permite "que los ambientes se transformen a lo largo del día: espacios que se conectan, se separan o se matizan según el uso, la luz o el grado de intimidad deseado. Separadores, estanterías o piezas de mobiliario estratégicamente situadas aportan estructura sin imponerla, favoreciendo una forma de habitar más consciente, versátil y acorde con el ritmo actual", puntualizan los expertos de Tegar.
En esta propuesta de Tinda's Project, el mueble de televisión separa la zona de estar de la de juegos, favoreciendo la conexión, pero estableciendo atmósferas diferentes en las dos zonas.
© Jordi CanosaPara pocos metros y para ambientes XL
Ideal para casas de pocos metros y también en estancias XL donde conviven varios ambientes distintos, no precisa grandes ni incómodas obras, tal y como indican Pilar y Xavier Barreda: "Otra de las grandes ventajas es que permite transformar una vivienda sin reformas complejas. Es una alternativa ideal para quienes desean redistribuir su casa de forma rápida, limpia y eficaz, adaptándola a nuevas necesidades sin renunciar al diseño".
En este proyecto de Pia Capdevila Interiorismo, con estilismo de Mar Gausachs, la península de cocina, que integra una barra, actual como elemento divisorio. Una solución perfecta para viviendas pequeñas, que no necesita nada más.
© TegarEn zonas de transición
Una casa no se vive igual a todas horas y esta solución es ideal porque se adapta al ritmo cotidiano y a la estancia concreta y permite llevar a cabo la máxima de 'juntos, pero no revueltos'. "Son especialmente útiles en zonas de transición, como entre el dormitorio y el baño en una suite, en cocinas semiabiertas al salón o en recibidores donde no siempre queremos mostrar el interior de la vivienda. Las lamas colocadas en ángulo, permiten proteger la intimidad sin renunciar a la entrada de luz natural", afirman los expertos.
Una de las distribuciones más habituales actualmente es el dormitorio con el baño integrado, como en esta propuesta de Tegar: "La posibilidad de dejar las lamas en posición intermedia, ni abiertas ni cerradas, convierte estos separadores en auténticos reguladores de luz y privacidad".
© TegarLamas verticales: a favor de la luz y el espacio
Una de las ventajas de separar sin tabiques es que ganas luminosidad y sensación de amplitud. "A la hora de diseñar un espacio es esencial tener en cuenta cómo se mueve la luz a lo largo del día. Por eso, los separadores con lamas verticales giratorias permiten justo eso: comunicar estancias visualmente y, al mismo tiempo, ofrecer intimidad cuando se necesita".
"A diferencia de un cerramiento fijo, las lamas pueden abrirse con un gesto sencillo, dejando que la luz fluya de una estancia a otra. Cuando están completamente abiertas, el espacio se multiplica visualmente; cuando se cierran, aportan recogimiento sin oscurecer, gracias a sus aperturas verticales", matizan. Tal y como demuestra esta opción de su propia firma.
© Jordi CanosaEstanterías ligeras que estructuran sin cerrar
Entre las soluciones que proponen los expertos se encuentran las estanterías. "Una solución muy eficaz para dividir estancias abiertas son las composiciones de estanterías ligeras. Desde Tegar apostamos por aquellas que combinan módulos abiertos con armarios bajos, ya que permiten generar sitio de almacenaje, sin renunciar a la ligereza visual. Este tipo de elementos delimitan zonas sin bloquear la entrada de luz natural ni crear barreras pesadas".
En función del espacio recomiendan un tipo u otro: "Por ejemplo, en un salón con cocina abierta, resulta ideal incorporar un elemento de este tipo que actúe como trasera del sofá. Una estantería sin trasera funciona como pieza de transición entre ambos espacios. Además de su función práctica de almacenaje, librería o soporte decorativo contribuye a ordenar visualmente la planta y a definir cada ambiente con claridad, sin necesidad de recurrir a cerramientos tradicionales".
En esta propuesta de Pia Capdevila, la estantería como un auténtico tabique entre el salón y el pasillo y la cocina, sin renunciar a las ventajas de este mueble. Así cuenta con espacio de almacenaje en la parte inferior y una zona central abierta con baldas y sin trasera que aligera la gran estructura y permite la comunicacion y el paso de la luz.
© TegarAparadores: un dos en uno con muchas posibilidades
Separar espacios sin tabiques no siempre implica incorporar elementos arquitectónicos. Como señalan los expertos "En muchas ocasiones, el propio mobiliario puede convertirse en un aliado clave para organizar la vivienda de forma natural, funcional y estética".
Además de las estanterías, un clásico en estos casos, los aparadores (este de Tegar) también son una buena alternativa. "Han dejado de ser piezas auxiliares para convertirse en auténticos protagonistas del interiorismo contemporáneo. Gracias a su capacidad de almacenamiento y a la variedad de acabados disponibles, aportan orden y personalidad cromática y pueden actuar como divisores sutiles, tanto en zonas de día como de noche".
La clave para que funcionen es situarlos bien. Así, "colocados estratégicamente, permiten separar ambientes sin interrumpir la continuidad visual del espacio. En un salón abierto al comedor o al recibidor, un aparador puede marcar el límite entre usos, manteniendo la sensación de amplitud y reforzando el carácter del conjunto".




