La gran reforma de un piso en Florencia de 1930: cómo adaptarlo al estilo de vida moderno sin perder su encanto
La clave para transformar una casa en un hogar no se encuentra en cambiarla de arriba abajo, con el consiguiente gasto, sino en escucharla y en hacerla tuya, para que responda no solo a tus necesidades, sino también a tu personalidad. Eso es lo que ha ocurrido en este piso de Florencia de 1930, cuya propietaria es una periodista americana, apasionada de la gastronomía italiana, y su marido.
La reforma, obra de Studio Benaim, buscaba adaptar la vivienda a las necesidades y el estilo de vida de los nuevos moradores. Además, era preciso que los hábitos y rituales domésticos actuales se incorporasen de manera natural en un piso con historia. Así, tanto la distribución como las propias estancias y el mobiliario lograron que presente y pasado fueran en sintonía.
© Sofia LalliPasillo distribuidor
La distribución se reorganizó por completo. Así, en el lado derecho, con vistas a la calle, se redistribuyeron los espacios privados: dormitorios y despachos de la pareja. Mientras que en el izquierdo, con vistas al jardín interior, se creó la zona de día: salón, comedor y cocina. Esta nueva organización separa claramente las funciones de la vivienda, mejorando el confort y la habitabilidad.
En el pasillo distribuidor, destaca el pavimento original de terrazo que, además de conectar las estancias, aporta un toque personal. Y las ventanas y contraventanas que en lugar de sustituirse fueron restauradas por Falegnameria Ferruzzi.
© Sofia LalliSalón abierto al comedor
Todo en este piso del barrio de Oltrarno de Florencia destila armonía y un espíritu abierto. Así, salón y comedor viven juntos, pero 'separados'. Una abertura XL y el cambio de pavimento, ambos suelos originales, actúan como elementos divisorios, sin necesidad de tabiques.
Esta distribución refleja a la perfección su estilo cordial y su espíritu de compartir. Así, el estar se muestra luminoso, informal, íntimo y acogedor. En esta estancia es preciso destacar los sofás de cuero rojo, la butaca de piel verde y la estantería de madera blanca, que acoge la televisión y pone una nota de color con los adornos y los libros.
© Sofia LalliEspacios comunicados
Una de las decisiones más significativas de la reforma, llevada a cabo por Studio Benaim, fue introducir amplias aberturas interiores, conectando directamente el salón, el comedor y la cocina. Se tiraron tabiques y particiones preexistentes con el fin de crear un espacio continuo y luminoso para la vida cotidiana y el entretenimiento.
Si entre el salón y el comedor se amplió la puerta con una abertura XL, entre la cocina y el comedor se abrió una ventana y se colocó una repisa de granito que sirve como encimera y como conector visual. De esta manera, los distintos ambientes están comunicados, aunque sin perder su propia identidad.
© Sofia LalliComedor con mesa XL
Uno de los deseos de la propietaria y su marido era disponer de una vivienda cómoda para recibir amigos y celebrar comidas y reuniones. Por lo tanto, el comedor y, por supuesto, la cocina son los dos espacios principales, con permiso del salón. Cómodo, amplio y lleno de luz, su conexión directa con la cocina facilita el día a día.
Así, una espectacular mesa de comedor de madera preside la estancia, lo que permite disponer de un gran número de asientos, según la ocasión. También destaca el suelo de terrazo original que, desde el estudio, encargaron restaurar y encerar, para que luciera renovado, pero sin perder su esencia.
© Sofia LalliPiezas con historia
El comedor también es un claro ejemplo de cómo combinar pasado y presente y lograr no solo una buena convivencia, sino también elevar el look del espacio.
El aparador de madera con las patas torneadas es un ejemplo de esta mezcla de estilos. Sobre él se han colocado dos lámparas Bourgie de Kartell, realizadas en policarbonato y con la base barroca, que aportan modernidad y quitan solemnidad a una pieza tan particular como esta.
© Sofia LalliCocina: alma y corazón de la casa
Como hemos adelantado, la cocina es la estancia alrededor de la cual gira la vida de sus propietarios. Con menos de 10 m², en ella cada cajón, estante y mueble de pared fue diseñado para satisfacer una necesidad específica. Para no saturar el espacio, no hay muebles superiores, sino que se han sustituido por baldas, que hacen que todo esté ordenado y al alcance de la mano.
La cuidadosa planificación, a cargo del estudio florentino dirigido por André Benaim, aúna funcionalidad, comodidad y belleza. De esta manera, las mismas superficies de granito unifican todas las encimeras; las paredes, baldas y muebles de madera pintados de blanco realzan la sensación de limpieza y practicidad de la cocina. Su singularidad se ve reforzada por las colecciones expuestas de vajillas, ollas, sartenes y otros utensilios, recopilados a lo largo del tiempo por la propietaria.
Nada se ha dejado al azar y se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Un ejemplo es el zócalo de madera que parece un rodapié, pero que en realidad es un cajón, ideal para bandejas, incluso las de gran tamaño.
© Sofia LalliAlrededor del fuego
Erigida como centro neurálgico de la casa, la cocina debía ser dinámica, funcional y estar preparada para la convivencia. Además, y no menos importante, debía contar con una zona de fuegos a la altura de las necesidades de la propietaria.
Por eso, el bloque de cocción hace realidad los sueños de toda persona a la que le guste cocinar para su familia y amigos. Al tratarse de una cocina pequeña, se optó por un modelo compacto (ILVE de 90 cm de la gama Professional Plus). Con dos hornos (uno de 60 cm y otro de 30 cm), la placa cuenta con seis fuegos y rejillas de hierro fundido que hacen que las ollas se deslicen con seguridad, sin riesgo. Mientras que la campana de acero inoxidable AISI 304 (también de ILVE) potencia el enfoque profesional de los usuarios.
En sintonía con la pasión de los propietarios por la cocina y los ingredientes de calidad, la casa cuenta con un tranquilo jardín, que alberga un pequeño huerto de hierbas aromáticas.
© Sofia LalliDormitorio en blanco
En este piso de Florencia, el color blanco se apodera del dormitorio principal creando la atmósfera ideal para el descanso. Sencillo y relajado, se prescinde del cabecero, para potenciar un ambiente monacal, en calma, y se apuesta por la limpieza visual, sin grandes adornos.
Al igual que ocurre en otras estancias de la casa, las ventanas y contraventanas son parte del espacio, tanto como elemento decorativo como práctico en el día a día. Se trata de las carpinterías originales que, como las puertas, se decidieron conservar.
© Sofia LalliA favor de la funcionalidad
La reforma de Studio Benaim ha logrado combinar la esencia de un piso antiguo, de 1930, con la forma de vida actual, donde la funcionalidad y la comodidad son esenciales. Por eso, en el dormitorio, ademas de la cama tiene un gran protagonismo una cómoda de color blanco con numerosos cajones y una gran superficie de apoyo en la parte superior, perfecta para dejar libros, adornos...
© Sofia LalliBaño con ducha y zócalo alto
Este baño es un ejemplo de cómo la falta de metros no son un problema si se sabe cómo aprovecharlos. Muy estrecho, no renuncia, sin embargo, a las ventajas de un mueble bajolavabo, con gran capacidad de almacenaje, ni al bidé, uno de los elementos de higiene que vuelven a estar de moda.
Para ello, coloca los distintos elementos en línea y la ducha al final, sin mampara. Otra buena idea es el zócalo alto en un tono salmón, que se repite también en la zona de la ducha, y el armario con espejo, que brinda un valioso espacio para guardar los botes y accesorios y despejar, así, la encimera. Una encimera que, como en el resto de la casa, es de granito.




