Qué estilos en decoración de 2025 se quedan y cuáles dejamos atrás en 2026, según los expertos


Ana Maria Bazon y Razvam Dumitru Bazon, del estudio Anvana Architects, determinan qué tendencias, modas y piezas seguirán marcando el interiorismo de la casa este año


Ana Maria Bazon y Razvam Dumitru Bazon, del estudio Anvana Architects© alexdefrutos.com
2 de enero de 2026 - 15:35 CET

Las formas orgánicas, lo natural como forma de vida, la iluminación como pieza clave del interiorismo… En 2025 desde hola.com te hemos contado lo último para decorar la casa, los estilos, las piezas, los colores y la forma de entender los espacios. Comenzamos 2026 con nuevas expectativas e ilusiones.  Para saber cómo serán las viviendas este año, qué tendencias de 2025 seguirán y cuáles dejarán de estar de moda, hemos pedido consejo a Ana María Bazón y a Razvam Dumitru Bazon, del estudio Anvana Architects. Toma nota y encuentra inspiración si quieres renovar tu hogar.  

Recibidor espectacular con subida de escalera y suelo de mármol, molduras en las paredes, mueble de estilo chino, butaca verde, cuadro en la subida de la escalera© Diego Opazo

SÍ SE LLEVA: Unificar el color de paredes y techos

Que paredes y techos vayan a juego, como en este proyecto del estudio de arquitectura, sigue estando de moda este 2026. "Pintar los techos del mismo tono que las paredes se consolida como un recurso clave para crear espacios envolventes y coherentes. Esta forma de entender el techo como una 'quinta fachada activa' elimina contrastes innecesarios y refuerza la continuidad visual del conjunto. El uso de un único color, especialmente en tonos suaves, naturales o profundos, aporta profundidad, sofisticación y una atmósfera más íntima, integrando el techo como parte esencial del lenguaje del interiorismo y no como un plano secundario", afirman los expertos. 

"Soy una gran defensora de los interiores neoclásicos con toques minimalistas, donde techos, molduras y paredes se visten de un mismo color, creando espacios sofisticados, serenos y atemporales. Es un recurso que aplicamos con frecuencia en nuestros proyectos en Anvana Architects, ya que refuerza la coherencia espacial y eleva la percepción arquitectónica del conjunto", señala Ana María Bazón. 

Dormitorio con paredes en beiges, salida al jardín, cabecero tapizado en color verde, ropa de cama verde, cojines, puf, planta, arco en lugar de puerta© Ian Mankin

SÍ SE LLEVA: Colores y materiales naturales

2025 ha sido el año de lo orgánico y la vuelta a lo natural y las raíces. Por eso, no es de extrañar que en 2026 se consoliden las paletas cromáticas que transmiten calma, equilibrio y una conexión directa con el entorno. "Colores arenosos, arcillas, tierras cálidas, beiges suaves y verdes orgánicos, como el eucalipto, continúan marcando los interiores contemporáneos, aportando profundidad sin estridencias y una sensación atemporal", indican los arquitectos. Sensación que transmite esta propuesta de Ian Mankin (en Gancedo). 

Además, matizan, "Esta tendencia cromática se ve reforzada por el uso de materiales nobles y naturales, que siguen siendo protagonistas: maderas en acabados honestos, piedra natural, mármol y metales con carácter, como el latón y el cobre, elegidos por su capacidad de envejecer con belleza y aportar sofisticación sin exceso. La combinación de estos materiales genera espacios cálidos, elegantes y duraderos, donde la estética y la autenticidad van de la mano".

La cofundadora de Anvana Architects añade: "Desde mi experiencia como arquitecta considero que este tipo de paletas y materiales perduran en el tiempo, no responden a modas pasajeras y mantienen su vigencia año tras año. Son fáciles de combinar, envejecen con naturalidad y, además, transmiten una sensación de calma y equilibrio, algo especialmente valioso en un estilo de vida cada vez más acelerado y exigente". 

Comedor con mesa roja, lámparas de techo rojas, sillas blancas redondas de lana bouclé© El Corte Inglés

SÍ SE LLEVA: Muebles de formas orgánicas

El estilo orgánico se apropió de nuestros interiores en 2025 y sigue en 2026. "Los muebles de formas orgánicas se mantienen como una tendencia clave, aportando suavidad y fluidez. Sofás curvos, mesas de líneas envolventes y piezas sin aristas marcadas generan ambientes más acogedores y equilibrados, alejados de la rigidez geométrica. Más allá de lo estético, estas formas responden a una búsqueda de confort visual y bienestar, integrándose de manera natural en interiores contemporáneos donde la elegancia se expresa a través de líneas amables, proporciones cuidadas y una sensación de continuidad espacial". 

La arquitecta no lo duda: "Personalmente aprecio especialmente el mobiliario de formas orgánicas por su versatilidad y capacidad de adaptación. En interiores pequeños, sustituye la rigidez y los ángulos rectos por la elegancia y la serenidad de las líneas curvas, haciendo que los espacios resulten más amables y fluidos. En amplios, funciona como piezas casi escultóricas que dialogan con la arquitectura y aportan carácter, presencia y una dimensión artística a entornos más majestuosos y abiertos". 

Esta propuesta de El Corte Inglés es una muestra del carácter amable y sofisticado de la curva. 

Pasillo con paredes y techos gris con molduras, suelo de mármol, focos empotrados, apliques de pared, consola en un lado y mueble negro al final con cuadro© Diego Opazo

SÍ SE LLEVA: El rodapié invisible

Aunque muchas veces los pasamos por alto, los rodapiés son elementos clave en el interiorismo, tanto desde el punto de vista funcional como decorativo, tal y como muestra este proyecto de Anvana Architects. 

"Hay un detalle que, desde mi experiencia, limita el potencial de muchos interiores contemporáneos: la ausencia de rodapié empotrado a ras de pared. Existen viviendas con una arquitectura muy cuidada que no alcanzan a mostrar todo su valor precisamente por recurrir al rodapié tradicional. En interiores modernos, el convencional, habitualmente del mismo material que el pavimento, interrumpe la continuidad visual, acumula suciedad y resta limpieza al conjunto. En cambio, el rodapié integrado a ras de pared aporta ligereza, precisión y una lectura mucho más depurada del espacio. Es una solución que eleva notablemente la calidad percibida del interior y que me gustaría ver aplicada con mucha más frecuencia", apunta la arquitecta. 

Salón con paredes verdes con molduras, lámpara de techo de cristal, consola con las patas torneadas, cuadro en la pared, puf© Diego Opazo

SÍ SE LLEVA: El contraste y la mezcla

Lo hemos visto en 2025 y, según los expertos, también en 2026. "La combinación de piezas contemporáneas con elementos vintage se consolida como una de las fórmulas más interesantes para crear interiores con identidad y profundidad. Ornamentos, mobiliario y objetos decorativos con historia aportan carácter, contraste y una capa emocional que enriquece los espacios actuales. Este equilibrio entre lo nuevo y lo antiguo evita interiores excesivamente neutros o impersonales, dando lugar a ambientes más auténticos, donde el diseño contemporáneo se ve realzado por piezas singulares que aportan memoria, textura y una belleza imperfecta, difícil de reproducir con elementos exclusivamente nuevos". 

Este proyecto de su estudio es un ejemplo de su capacidad para transmitir. 

Comedor con ventanal con salida al porche, mesa de madera, lámpara de techo, sillas tapizadas, jarrón de cerámica blanca con flores, vela, frutero© Diego Opazo

NO SE LLEVA: Las ventanas en gris antracita

Tras años dominando las vistas, las ventanas con perfil gris antracita pierden su dominio. “Este acabado oscuro resulta hoy excesivamente dominante, especialmente en los interiores, donde interfiere con la lectura limpia del espacio. En lugar de enmarcar el paisaje o acompañar el diseño interior, los perfiles oscuros generan un contraste duro, robando protagonismo a la arquitectura, los materiales y a la atmósfera del interior. La mirada debería dirigirse hacia el espacio y hacia el exterior, no quedar atrapada en líneas oscuras,  que fragmentan visualmente las paredes”. 

Frente a ello, continúan los expertos, “las ventanas con perfiles en colores neutros, como las de este proyecto del estudio, continúan siendo una elección elegante y atemporal. Transmiten una clara sensación de lujo y alta calidad, elevando tanto la lectura de las fachadas como la de los espacios interiores gracias a su presencia discreta y refinada. Cuando los perfiles se alinean cromáticamente con las paredes, las ventanas se integran de forma natural en la arquitectura, dejando de competir visualmente con el interior y poniendo en valor el espacio, la luz y la coherencia del conjunto”. 

Salón con paredes verdes, molduras, sofá gris, cojines, muchas plantas verdes, mesa de centro con bandeja inferior, aparador de madera, lámparas de techo © CIN Valentine

NO SE LLEVA: Las paredes blancas o gris

El gris millennial, junto al blanco, lleva tiempo marcando los interiores, pero parece que en este 2026 va a pasar el testigo. “Los interiores dominados exclusivamente por blancos y grises comienzan a perder protagonismo. Durante años han sido la opción segura, pero su uso excesivo ha dado lugar a espacios fríos, previsibles y, en muchos casos, carentes de personalidad. Hoy se cuestiona esta neutralidad extrema en favor de paletas cromáticas más cálidas, envolventes y emocionales, capaces de aportar profundidad y bienestar. El blanco y el gris no desaparecen por completo, pero dejan de ser la base absoluta del diseño para convertirse en un apoyo puntual dentro de composiciones más ricas y equilibradas”. 

Desde mi punto de vista, señala la arquitecta Ana Maria Bazon, “el blanco en paredes y techos solo funciona cuando se compensa emocionalmente a través de un mobiliario con más carácter, piezas con presencia y una decoración bien pensada y completa. Como único recurso, aplicado en espacios minimalistas y excesivamente desnudos, genera interiores fríos y poco acogedores, alejados de la idea de hogar contemporáneo”. En esta propuesta de CIN Valentine las paredes lucen verdes y dinámicas. 

Salón con paredes y suelo de madera, cortinas, sofá gris con estructura de madera con bandeja en un lateral, puf azul como mesa de centro, mesa auxiliar, silla de rejilla, ventanal con salida al jardín © Carl Hansen & Son

NO SE LLEVA: Las paredes de acento

Si en 2025 destacar una pared era tendencia, en este 2026, según los expertos, "los muros de acento, tradicionalmente tratados con un color o material distinto al resto del espacio, pierden relevancia en favor de volumetrías más amplias y uniformes. Esta estrategia, muy utilizada en el pasado para generar impacto visual, resulta hoy fragmentada y poco coherente en muchos interiores contemporáneos". 

"La tendencia actual apuesta por espacios más continuos, donde los cambios bruscos de color o material dejan de tener sentido y la arquitectura se expresa a través de superficies envolventes, materiales bien integrados y una lectura global más serena y sofisticada. Los interiores ganan fuerza cuando el conjunto se entiende como una unidad y no como una suma de gestos aislados", indican. En esta propuesta de Carl Hansen & Son, las paredes de madera crean una atmósfera envolvente y cálida. 

Salón con chimenea de mármol, paredes verdes con molduras, lámpara de techo de cristal, lámparas de sobremesa con pantalla morada, sofá beige, suelo de mármol© Diego Opazo

NO SE LLEVA: Los focos empotrados tradicionales

En 2026, se busca que la iluminación no solo sea práctica sino también estéticamente impactante. "Las luminarias tipo spot empotrado en techo comienzan a perder fuerza frente a soluciones más creativas y con mayor carga de diseño. La iluminación deja de ser un elemento puramente funcional para convertirse en una parte esencial del lenguaje del interior. En su lugar, se apuesta por sistemas de carriles magnéticos, luminarias de pared, lámparas de pie o candelabros, capaces de crear atmósferas más ricas, dinámicas y escenográficas. Esta evolución permite trabajar la luz de forma más flexible y expresiva, aportando carácter y profundidad a los espacios.

En este nuevo escenario lumínico, desde Anvana Architects destacan la consolidación de “los modelos de materiales naturales y de las llamadas 'lámparas protagonista' como piezas clave del interiorismo contemporáneo. Realizadas en mármol, piedra, madera o cerámica, aportan una dimensión artística al espacio y elevan la iluminación más allá de su función técnica. Con formas orgánicas y volumetrías escultóricas, estas luminarias se perciben como auténticas piezas de arte, capaces de definir la identidad del interior y dialogar con la arquitectura de una manera sutil, pero poderosa”. Este proyecto de su estudio es una muestra de su relevancia en la creación de los ambientes interiores. 

Salón con paredes de azulejos marrones en dos tonos, aparador bajo con puerta de rejilla, butaca baja con respaldo de cannage, alfombra redonda de fibras vegetales, cactus, plantas© Grosfillex

NO SE LLEVA: Los acabados brillantes

Que tantas alegrías y destellos nos han dado. “Los alicatados y pavimentos con brillo van perdiendo protagonismo frente a superficies más naturales y mate. El exceso de reflejos, además de resultar visualmente invasivo, rompe la percepción de calma y continuidad que hoy se busca en los espacios interiores. Los acabados brillantes tienden a evidenciar imperfecciones, huellas y suciedad, mientras que los mate aportan una lectura más elegante, táctil y atemporal. La preferencia actual se orienta hacia materiales que transmiten autenticidad y serenidad, alejándose de efectos demasiado artificiales o decorativos”, señalan los expertos. 

En este ambiente, el revestimiento de Grosfillex viste la pared en tonos beiges, llenos de encanto y belleza. 

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