Decoración navideña

Las variedades más originales y bonitas de la Flor de Pascua

Esta preciosa planta se ha convertido en todo un icono de la Navidad en los hogares de medio mundo. Pero más allá de la típicas poinsettias rojas, existe una increíble variedad de colores con las que decorar tu casa.

Por Rebeca Abad

Casi sin darnos cuenta, la Navidad vuelve a llamar a nuestras puertas. Y es precisamente en esta época cuando comenzamos a ver en los escaparates de las floristerías una planta que se ha convertido en todo un icono de estas fechas: la poinsettia o flor de Pascua. Su nombre científico es Euphorbia pulcherrima, aunque también se la conoce como flor de Nochebuena, flor de Navidad, flor del inca,  estrella de Navidad, Pastora o Cuetlaxochitl… este último nombre nos recuerda que su origen es mexicano, aunque también se cultiva en Centroamérica. En realidad, es una especie arbustiva que si crece en la naturaleza de forma silvestre tiene un tronco leñoso y puede llegar a medir más de tres metros de altura.

Algunas curiosidades sobre la poinsettia o flor de Pascua

Fue en el s.XV cuando los primeros misioneros que se instalaron en México repararon en esta espectacular planta que los aztecas y mayas solían utilizar no solo por el carácter ornamental de sus hojas rojas, sino también como planta medicinal. Los aztecas, por ejemplo, utilizaban su savia (de color blaquecino) con fines curativos para la fiebre, para tratamiento cutáneo, e incluso, también le encontraron propiedades cosméticas, pues utilizaban la savia de la poinsettia como depilatorio. 

Estos primeros misioneros que llegaron a México se encontraron con el problema de que, si querían montar un belén para celebrar la Navidad, por aquellas latitudes no existía el acebo, una planta típica de climas más fríos. Sin embargo, encontraron un buen sustituto con la poinsettia por sus colores rojos y verdes. 

No sería hasta el siglo XIX cuando comenzó la difusión de esta planta, y uno de sus grandes valedores fue Joel Poinsett, un diplomático estadounidense (gran aficionado a la botánica)  que en 1820 visitó México y se quedó prendado de ella. Lo siguiente fue que mandó esquejes de esta planta a Carolina del Sur, momento a partir del cual comenzó a propagarse. De hecho, el nombre de la planta tiene su origen precisamente en este político norteamericano. 

Ya en el siglo XX, la familia Ecke creó toda una industria en torno a la poinsettia hasta el punto de que acabó convirtiéndose en la planta típica de la Navidad. En un principio la comercializaba cortada hasta que finalmente se distribuyó plantada en maceta. En España, Andalucía (con Almería a la cabeza) es uno de los principales centros de producción de la flor de Pascua, seguida por Murcia, Cataluña y Canarias. Las buenas condiciones climáticas de nuestro país han hecho que se convierta prácticamente en un producto de ‘kilómetro 0’.

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Más allá del rojo, las variedades de flor de Pascua más originales

Por regla general, cuando pensamos en la flor de Pascua enseguida nos viene a la mente una de sus principales y más reconocidas imágenes, la de una planta con unas brácteas de un intenso color rojo. Fíjate que he dicho brácteas (hojas) y no flores, porque las flores de la poinsettia en realidad son unas pequeñas inflorescencias situadas en el centro de la planta, llamadas raquis. Según los expertos de Stars for Europe, existen más de 100 variedades de poinsettias y es precisamente la variedad la que va a determinar su color. Puedes encontrar poinsettias en colores que van del melocotón al burdeos, pasando por el blanco, el amarillo, naranja, rosa, e incluso, bicolores con degradados o moteados. La paleta cromática es verdaderamente llamativa. Ni qué decir tiene que dentro del rojo existen también diferentes intensidades.

Además del color existe también otra característica identificativa de estas variedades, digamos, más exóticas, y es la forma de sus brácteas, una característica que es típica de las variedades más recientes: las hay con forma redondeada, dentadas, puntiagudas o en forma de hoja de roble.

Y junto al color y la forma de sus brácteas hay también otra característica que puede llamar la atención y es el tamaño. Normalmente, estamos acostumbrados a ver las típicas flores de Pascua en maceta, en el tamaño estándar, pero existen también diferentes variedades con tamaños realmente dispares: las puedes encontrar en versión mini, con tan solo unos centímetros de altura, hasta tipos de poinsettia cuyo tallo puede superar el metro de altura, lo que la convierte en un pequeño arbolito que puede decorar tu casa también en Navidad.

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Y una última cosa: si quieres alguna variedad de algún color original, que se salga de la tradicional flor de Pascua roja, es ahora, al principio de la temporada, cuando debes adquirirla porque las variedades más raras tienen, según los expertos de Stars for Europe, su mejor momento antes de que llegue la Navidad.

Cuidados básicos para que tu poinsettia sobreviva a la Navidad

Hacemos un pequeño repaso de los cuidados esenciales que debes proporcionar a tu flor de Pascua para que te dure, por lo menos, dos o tres meses, aunque si le prestas los cuidados necesarios, la tendrás contigo la próxima Navidad.

  • Colócala en un lugar luminoso, pero alejada de las corrientes de aire porque es algo que no soporta y terminaría cayéndosele las hojas.
  • Aunque a la flor de Pascua le gusta el calor, este no tiene que ser excesivo. La temperatura ambiente debe oscilar entre los 15-22ºC. Procura no ponerla junto a fuentes de calor como calefacción o estufas porque también arruinaría sus brácteas.
  • Las flores de Pascua toleran mejor el hecho de que haya cierta sequedad a un exceso de humedad. Sólo hay que regarlas cuando al tocar la tierra de la maceta notes que está seca. Eso sí, debes tener en cuenta que el cepellón no debe secarse nunca.
  • A la hora de regarla, un buen sistema es sumergir el cepellón en agua, procurando que escurra muy bien antes de volver a colocarla de nuevo en su maceta porque lo que hay que evitar a toda costa es que las raíces se encharquen.
  • Además de las condiciones ambientales de luz y humedad, hay que tener en cuenta también el tamaño de la planta. Por ejemplo, si optas por las minipoinsettias, que suelen presentarse en macetas de 6 cm y tienen poquita tierra, hay que regarlas con más frecuencia que si la flor de Pascua la tienes en una maceta de 12-13 cm.