En Solomeo, una aldea medieval llena de encanto, en la región de Umbría, que su padre reconstruyó, convirtiéndola en una joya y donde viven todos

Entramos en las impresionantes villas italianas, rodeadas de historia y viñedos, de Carolina y Camilla Cucinelli, herederas del gran imperio de moda

Nos reciben junto a su padre, Brunello Cucinelli, conocido como el ‘rey del cachemir’ , creador de la firma que lleva su nombre, por la que es famoso en todo el mundo, y uno de los empresarios más adinerados de Italia

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli

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Entrar a las casas de los Cucinelli es una experiencia que lleva a valorar cómo el estilo de una vida correc­ta, ética y orientada a preservar la belleza de la moda, el pensamiento y el medio ambiente, brota de un paisaje que parece salir de un cuadro renacentista. El padre de Carolina y Camilla Cucinelli compró unos almacenes en desuso para poner árboles frutales, campos de cultivo y un viñedo con su bodega para restituir la antigua belleza del territorio a la comunidad.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Mattia Bettinelli
Sobre estas líneas, de izquierda a derecha: Carolina; el empresario Brunello Cucinelli y su mujer, Federica, nacida en Solomeo; Camilla y su marido, Riccardo Stefanelli, con sus hijas, Vittoria y Penelope, y Alessio Piastrelli, marido de Carolina, con su hijo, Brando, en brazos.

Brunello Cucinelli es el creador de un imperio que lo sitúa en el puesto 28 de la lista de las personas más adineradas de Italia, con un patrimonio de 1.700 millones de dólares. En 2019, la compañía, que fue fundada en 1978 y entró en la Bolsa de Milán en 2012, superó los 600 millo­nes de euros en ingresos.

“Nacimos y crecimos aquí. Nunca podríamos prescindir de esta vida en estrecho contacto con la Naturaleza y con las personas, donde la calidez de las relaciones humanas es fundamental”, cuenta Carolina
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Sobre estas líneas, parte de la terraza de la villa de Camilla, con vistas al valle. En la imagen de arriba, la fachada de la villa de Carolina, rodeada de viñedos.

El sueño de Brunello  nace de una vida en el campo que le enseñó los valores del compromiso y el respeto. Obtener ganancias con ética, dignidad y moral y vivir en armonía sin dañar la Naturaleza son los mantras de su reino. Un reino en el que su hija Carolina, de treinta años, casada con Alessio Piastrelli —que trabaja en la oficina de estilo masculino de la marca—, ingresa en 2010, después de estudiar Arte, y cubre diversos roles, siguiendo de cerca el desarrollo del gran proyecto de Internet y ocupándose de la vanguardia de los proyectos digitales hasta llegar a ser copresidenta, codirectora creativa y miembro de la junta. Mientras, Camilla, de treinta y nueve años y casada con el CEO de la empresa, Riccardo Stefanelli, es una de las responsables de la oficina de estilo femenino de la marca.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Las dos hermanas han abrazado la filosofía de su padre y su estética, un estilo sencillo y lujoso que también define sus hogares, rodeados de belleza natural, donde predominan los colores de la firma familiar, blanco mantequilla y gris claro.

Se puede decir que Carolina y Camilla actúan en nombre de su padre partiendo de ellas mismas y de sus aspiraciones. Los ideales de Camilla y Carolina son el amor por la humanidad, por la protección de la Naturaleza y por un beneficio sostenible, sano y equilibrado. Brunello les da un consejo muy importante para que las guíe en cada paso: “Debéis tener un sueño, debe ser un sueño que haga feliz no solo a toda la humanidad de nuestro tiempo, sino también a la que vendrá. Encontraréis días difíciles, no serán muchos, pero pesarán en vuestra alma; la razón podrá explicarlo, pero el corazón no lo podrá borrar. Entonces no os quedéis en casa, salid, solas, al verde campo y sumergid vuestra mirada en el azul infinito del cielo; en él está Dios, y si es de noche, las estrellas, con su luz juguetona, sabrán daros de nuevo la serenidad perdida”.

“Mi hermana, Camilla, se encarga de la parte creativa de las colecciones y es codirectora de la oficina de estilo femenino de la empresa familiar, mientras que yo me ocupo de la comunicación”

Camilla y Carolina han abrazado la filosofía de su padre y su estética, un estilo sencillo y lujoso que también define sus hogares, rodeados de belleza natural.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Mattia Bettinelli
Sobre estas líneas, Carolina, la pequeña de las hijas de Brunello Cucinelli. Las dos hermanas han abrazado la filosofía de su padre y su estética, un estilo sencillo y lujoso que también define sus hogares, rodeados de belleza natural, donde predominan los colores de la firma familiar, blanco mantequilla y gris claro.

La casa de Camilla y Riccardo, en el pueblo de Solomeo, tiene un maravilloso jardín con vistas al valle, una piscina con vistas a las colinas, esculturas clásicas de figuras mitológicas, grandes sofás de lino y una mesa al aire libre para disfrutar de los almuerzos de los domingos y de los atardeceres. Por dentro, su casa se viste con los colores de la marca —blanco mantequilla y gris claro—, una imponente chimenea, un piano y muchos libros. Un ambiente muy elegante y contemporáneo que tiene su propia identidad distintiva y sofisticada.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Mattia Bettinelli/ Giorgio Baroni
La villa de Carolina Cucinelli. La empresaria tiene un amplio salón con varios ambientes, donde los sofás de cuero se alternan con sillones de terciopelo claro. Destacan los techos de madera, como en la casa de su hermana. En la planta superior tiene una gran librería que recoge los mil libros que su padre le regaló por su boda. Izquierda abajo, Brunello Cucinelli con su nieto, Brando, hijo de Carolina, sentado al piano. A la derecha, el comedor de la casa de Camilla, con vistas al jardín

La casa de Carolina y Alessio, con vistas al viñedo, tiene un salón rodeado por una impresionante librería que recoge los mil libros que le regaló su padre por su boda. Aquí los bustos hacen referencia a pensadores contemporáneos y los sofás de cuero se alternan con sillones de terciopelo claro. También tiene una hermosa cocina abierta y llena de luz, un espacio vital donde Carolina hace las recetas heredadas del amor de su madre por la cocina.

“Debéis tener un sueño que haga feliz a la humanidad de nuestro tiempo y a la que vendrá. Encontraréis días difíciles que pesarán en vuestra alma, entonces salid y mirad al cielo infinito, en él está Dios, y si es de noche, las estrellas os darán la serenidad perdida”, dice Brunello a sus hijas
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
“Crecimos en una familia muy unida, en la que siempre estábamos presentes el uno para el otro”, nos dice Carolina (a la derecha, abajo, el gimnasio, donde destaca el gran trampantojo de la pared). Arriba, las escaleras y el dormitorio, en blanco y gris, de la casa de Camilla. Ambas hermanas comparten los mismos gustos.

Habla Carolina

—¿Qué significa Solomeo para vosotras?

—Mi hermana y yo sentimos mucho apego por nuestra tierra. Nacimos y crecimos aquí, en Solomeo. Nunca podríamos prescindir de esta vida en estrecho contacto con la Naturaleza y con las personas, donde la calidez de las relaciones humanas es fundamental. Hemos sido educadas para cuidar unos de otros, cuidar de la Naturaleza y de los lugares que nos rodean, y esperamos transmitir estos valores también a nuestros hijos.

“Nuestras casas conservan muchos rasgos de la arquitectura clásica típica de los pueblos de la zona. Sin embargo, a las dos nos apasionan el diseño y el arte contemporáneo, por eso nos gusta personalizar los ambientes con elementos modernos”

—Destaca continuamente vuestro fuerte sentido de familia y amor.

—Crecimos en una familia muy unida, en la que siempre estábamos presentes el uno para el otro. Nuestros padres, así como el resto de familiares, nos han enseñado que la familia significa apoyarse unos a otros, sabiendo que siempre tienes personas a tu lado que te quieren por lo que eres, que te animan a mejorar y a hacer lo que te hace sentir bien. La familia es una parte esencial para nosotros, de quiénes somos; nos ayudó a convertirnos en las personas que somos. Y, ahora, también nosotras, como madres, podemos transmitirlo.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
La moderna cocina de su casa.

—¿Cómo es vuestro trabajo, vuestra visión de la marca?

—Mi hermana, Camilla, se encarga de la parte creativa de las colecciones y es codirectora de la oficina de estilo femenino, mientras que yo me ocupo de la comunicación: empecé desde el área digital (con el proyecto Artigiani Umanisti del Web, con el que restauramos la web y el comercio) y ahora, junto a Brunello, ayudándole a transmitir la filosofía de la marca. Nuestro deseo es estar cada vez más en contacto con personas de todo el mundo, en particular, con las generaciones más jóvenes, con las que compartimos muchos valores que son esenciales para nosotros: el respeto por las personas y la Naturaleza, el deseo de mejorar las tradiciones de nuestra tierra, amor por todo lo simple y autén­tico...

“La familia es una parte esencial para nosotros, nos ayudó a convertirnos en las personas que somos. Y ahora nosotras, como madres, podemos transmitirlo a nuestros hijos”
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Mattia Bettinelli
Arriba, la casa de Camilla, con una gran terraza y piscina. Abajo, la casa de madera de sus dos hijas, Vittoria y Penelope, nacidas de su matrimonio con Riccardo Stefanelli, CEO de la empresa familiar. Al lado, un primer plano del pequeño Brando en brazos de su prima Vittoria.

—¿Cómo es vuestro carácter y personalidad?

—Una cosa que, sin duda, nos une es el amor por el arte y la creatividad. Cuando éramos niñas, crecimos libres para experimentar y comprender lo que nos gustaba y, de hecho, la curiosidad es otro rasgo que compartimos. Habiendo crecido entre el país y la empresa, nos hemos acostumbrado desde pequeñas a compartir la vida cotidiana con otras personas, por lo que la empatía y la capacidad de escuchar son otros elementos que nos unen. La privacidad también es esencial, pero, al mismo tiempo, nos encanta estar en convivencia, todos aspectos centrales de nuestras vidas.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Mattia Bettinelli
La familia sentada a la mesa, donde, desde niñas, las hermanas han aprendido que nunca se habla de trabajo.

—¿Cómo definiríais vuestras casas?

—Nuestras casas están ubicadas en el pueblo de Solomeo y conservan muchos rasgos de la arquitectura clásica típica de nuestros pueblos. Sin embargo, a las dos nos apasionan mucho el diseño y el arte contemporáneo, por eso nos gusta personalizar los ambientes del hogar con elementos de gusto moderno.

“Una cosa que nos une a mi hermana y a mí es el amor por el arte y la creatividad. Cuando éramos niñas, crecimos libres para experimentar y comprender lo que nos gustaba”

—¿Cómo son vuestras reuniones familiares?

—Los momentos de reunión familiar son una constante en nuestras vidas. Cuando éramos niñas, nuestros padres pasaban mucho tiempo en la empresa, sin embargo, una vez que regresamos a casa, ya no hablamos de trabajo. Incluso ahora, cuando nos reunimos, estos momentos están dedicados solo a la familia. ¡Y la familia creciendo!, con la llegada de mi hijo, Brando, el año pasado. Es realmente maravilloso poder pasar tiempo todos juntos, creando recuerdos que siempre se quedarán con nosotros.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Giorgio Baroni
Arriba, las vistas del viñedo con la imponente villa al fondo, flanqueada por una gran estatua. “Brunello es una persona muy exigente y aguda, siempre tiene una idea clara de la visión que pretende perseguir”, dice Carolina sobre su padre. Abajo, la bodega.

—¿Cómo es la relación con vuestro padre?

—En la empresa, Brunello siempre nos ha tratado como a todos los demás. De hecho, al principio no nos fue fácil separar el ámbito privado del laboral. Pero, poco a poco, logramos encontrar cada una su propia dimensión y el equilibrio adecuado en nuestras relaciones con él. En general, Brunello es una persona muy exigente y aguda, siempre tiene una idea clara de la visión que pretende perseguir. Al mismo tiempo, la relación con sus colaboradores es fundamental para él, en ellos deposita una gran confianza. Fuera de la empresa, nuestra relación es diferente: tratamos de no hablar de trabajo y nos encanta pasar tiempo con nuestra familia aquí, en Solomeo, todos juntos.

Casa de Carolina y Camilla Cucinelli©Mattia Bettinelli
Brunello Cucinelli con su hija Camilla y la mayor de sus nietas, Vittoria, en los viñedos que rodean la casa de Carolina.

Realización y texto: Naná Bottazzi

Fotos casa: Giorgio Baroni

Fotos posado: Mattia Bettinelli

Vestuario y complementos: Brunello Cucinelli

Decoración floral: Fabrizio Cocchi