No es una burguer, no es una albóndiga es: ¡la burgóndiga!

A mitad de camino entre hamburguesa y albóndiga este plato suena y sabe a éxito. Te contamos cómo se hace y dónde comerla

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Imagina una albóndiga de 160 gramos rellena de queso provolone, cocinada al horno y metida entre dos panes brioche de mantequilla, coronada con más queso provolone fundido y parmesano rallado por encima y, además, servida con una salsa de guiso especial de receta secreta que, según nos advierten, es adictiva, y, que por si fuera poco, se acompaña de unas patatas fritas caseras con un toque de pimienta. "Es la no hamburguesa más jugosa que existe: gocha, deliciosa y 100% adictiva, te mancharás los dedos pero sin duda, merecerá la pena". Así definen la burgóndiga sus creadores: Elena Santos y Javier Olariaga.

El queso provolone en su interior le aporta textura y jugosidad.

Estos dos publicistas -que además son socios y pareja- son los ideólogos de The Food Dealers un proyecto gamberro y divertido de comida casera, muy rica, por cierto. Todo nace durante el confinamiento -como muchas otras cosas- y ante la falta de opciones asequibles y realmente ricas se liaron la manta a la cabeza y crearon este concepto cuya misión no es otra que dar de comer bien: "queríamos ofrecer comida de la que alimenta el alma, de calidad y a precios asequibles para disfrutar del placer de no cocinar". Su carta está llena de platos de esos que te reconfortan, la comfort food que se llama ahora y que es lo que nuestras madres y abuelas llevan haciendo toda la vida. No faltan guisos, verduras, platos para compartir y sobre todo algunas creaciones propias como el bocata koreano, el donuts de pollo o un auténtico 'hit' como la burgóndiga.

Pero, ¿de dónde sale la dichosa burgóndiga? Como nos cuenta esta pareja tan bien avenida "la burgóndiga fue una bendita casualidad, somos muy cocinillas: siempre haciendo cursos, probando restaurantes, comprando libros de cocina y por lo tanto, queriendo mejorar nuestros platos de casa. Las albóndigas eran uno de nuestros platos fetiche, que hemos ido mejorando con el tiempo, probando distintas salsas, gramajes, aderezos de carne… y todo por puro juego y disfrute casero (es el plato preferido de nuestras hijas). En el confinamiento cocinamos mucho este plato hasta que llegamos a la receta que hoy está dentro del brioche".

Sobran las palabras.

Como ha ocurrido muchas veces en la cocina, hay platos o recetas que nacen del error, de la casualidad o, como este, de la necesidad: "Un día de confinamiento, hartos de compaginar la vida laboral y la familiar, no teníamos ganas de cocinar pero sí mucha hambre y decidimos meter una de esas albóndigas en un brioche de hamburguesa… ¡y tachán! La magia estaba hecha. Con la decisión de montar los Dealers fuimos mejorando y mejorando hasta llegar a lo que hoy puedes tener entre tus manos."

Dentro de esas pruebas y pruebas, Elena y Javier, querían darle mucha más jugosidad a la carne porque aunque estaba muy rica, podría hacerse 'bola' -no olvidemos que es una albóndiga de 160 gramos-. Y qué mejor ingrediente que el queso para darle ese toque que le faltaba. "Para que su interior fuera increíblemente jugoso decidimos aportarle 'gocherío' de esta manera, tras probar varios quesos vimos que el provolone tenía la textura, sabor y elasticidad que buscábamos", nos cuentan.

Además de la burgóndiga, en The Food Dealers hay muchos más platos que tienen un origen muy familiar: "son recetas caseras revisitadas, todos son platos que comíamos en casa. Hemos viajado mucho antes de tener a las enanas, hemos vivido en el extranjero y nos gusta mucho zampar, al final todo se reduce al saque que tenemos y lo que nos gusta comer y cocinar. También hemos buscado ser eclécticos y que un grupo heterogéneo de personas pueda venir a degustarnos o pedir y que todo el mundo salga contento. ¿Que eres vegano? tenemos algo para ti. ¿Que te gustan los guisos? Ahí están nuestros garbanzos con gambones! De todo para todos, como los buenos dealers".

Los Donuts de pollo: jugosos por dentro y crujientes por fuera.

Les preguntamos cuáles son los 4 platos impresicindibles de su carta y sin dudarlo mucho nos indican por este orden:

  1. La burgóndiga, sí o sí.
  2. El Bokata Koreano de gambones, que preparan a la plancha, con queso fundido y salsa mayo de Gochujang y sirven entre pan de cristal con lombarda encurtida en mirim (vino de arroz).
  3. Patacones de cochinita pibil.
  4. Donuts de pollo con mezcla secreta de especias.

Todos estos platos -y muchos más- se pueden disfrutar en un pequeño pero coqueto local diseñado por la joven interiorista Marina Stancanelli o bien pedir para recoger o si te puede la pereza, te lo llevan a casa pidiendo aquí, o a través de Glovo y Just Eat.

The Food Dealers
Dirección: calle Juan de Austria, 14, Madrid.
Reservas: 91 444 55 94 / hola@thefooddealers.es
Web: www.thefooddealers.es
Instagram: @thefooddealers_mad
Precio medio: 20 €

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