José María, la expulsión más triste de la historia de 'MasterChef'

José María, la expulsión más triste de la historia de 'MasterChef'

El aspirante pacense de 18 años no lograba superar la prueba de eliminación y debía abandonar las cocinas de TVE

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Tras la expulsión de Jesús en el primer programa de MasterChef 9, el talent culinario de Televisión Española celebraba su programa 200 con Alaska, presentadora de Cine de Barrio, y Mario Vaquerizo, finalista de MasterChef Celebrity 3, que fueron los invitados de la primera prueba de la noche. Los aspirantes debían elaborar una receta de rape libre, pero no trabajaban solos sino que contaban con la ayuda del chef Ángel León, quien les mostraba la versatilidad de este pescado blanco. Todos comenzaban el reto con miedo y asombrados con la presentación del alimento, ya que la producción del programa lo había hecho aparecer por el techo del plató junto con humo, como si fuera un extraterrestre. "Por favor, qué pedazo de bicho. No sé si voy a ser capaz de cogerlo, me lo van a tener que llevar en una carretilla. No tiene ni pies ni cabeza. Parece un alienígena", exclamaba José María, el benjamín de esta edición, quien se convertiría en el segundo expulsado de la noche tras no superar la última prueba de eliminación. 

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La dura historia personal de José María de 'MasterChef 9'

María se convertía en la ganadora del primer reto de la noche y, por ende, conseguía un viaje a Cádiz para dos personas con alojamiento incluido en el espectacular parador de la ciudad, donde disfrutará de un fin de semana muy gastronómico de la mano del chef del mar. En la prueba por equipos por primera vez en la historia del programa los concursantes no eran los capitanes sino que los grupos realizaban dos servicios a las órdenes de los chefs Álvaro Castellanos e Iván Morales. El jurado se ha propuesto que esta sea la temporada más solidaria de todas, por lo que los aspirantes trabajaban para una de las organizaciones benéficas más importantes y necesarias de España: la Fundación Banco de Alimentos de Madrid, que celebraba su 25 aniversario. Con la ayuda de Antonio Orozco y de Fernando Romay, el talent culinario rendía además un homenaje a todos los voluntarios que luchan contra el hambre. Así, los participantes debían cocinar 140 raciones de un mismo menú, de las que 40 se servían a los voluntarios que trabajan en la sede y el resto se empaquetaban para distribuir a las personas necesitadas.

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Después del desastre del postre, entre otros errores, el equipo rojo era el peor del reto, por lo que debía ir a la prueba de eliminación. De vuelta a plató, María, José María, Alicia, Toni, Arnau, Jiaping y Ofelia, los delantales negros, se jugaban la permanencia en una prueba muy peculiar: identificando aves. Tras encontrar 32 especies diferentes y demostrar cuántas sabían, Arnau era el que más acertaba y se libraba de cocinar el plato con una de esas aves, siguiendo los consejos de Ana Iglesias, ganadora de la pasada edición, e Higinio Gómez, el pollero de las estrellas Michelin. Además, los aspirantes contaban con tiempo para cocinar sus platos, por lo que tras la deliberación del jurado, José María se convertía en el segundo expulsado del programa tras no haber aprovechado bien los 60 minutos que tenía. "Nos da mucha pena. Sabemos lo mal que lo has pasado y por eso el programa pone a tu disposición toda la ayuda que necesites", relataba el jurado. "Pienso aprovechar la ayuda que me brindan", contestaba el participante entre lágrimas. 

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