El príncipe Ernesto, esposo de la princesa Carolina de Mónaco, salió ayer por la tarde del hospital en el que permaneció ingresado quince días a causa de una pancreatitis aguda.
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Según el último parte médico, el príncipe Ernesto evolucionaba de forma "favorable", aunque seguía bajo vigilancia médica "permanente".



19 ABRIL 2005
Los Hannover vuelven a respirar tranquilos. El príncipe Ernesto, esposo de la princesa Carolina de Mónaco, salió ayer por la tarde del hospital en el que permaneció ingresado dos semanas a causa de una pancreatitis aguda, según ha anunciado hoy la Casa Real monegasca."Su Alteza Real el Príncipe de Hannover ha sido autorizado por sus médicos a abandonar el centro hospitalario Princesa Gracia de Mónaco el lunes 18 de abril a primera hora de la tarde", informa el escueto comunicado.

Ernesto de Hannover fue hospitalizado el pasado 5 de abril, la víspera de la muerte de su suegro, Rainiero de Mónaco, aquejado de una afección "aguda" de páncreas. Dos días después de su ingreso, las primeras palabras oficiales arrojaron luz sobre el alcance de la enfermedad del marido de la princesa Carolina: "El Príncipe está bajo vigilancia continua; su estado de salud es grave y requiere atención médica permanente. Se seguirá informando sobre su evolución”. Hasta ese momento, la Casa Real monegasca no se había pronunciado, aunque sí fuentes cercanas a Palacio que llegaron incluso a calificar de "alarmistas" las informaciones publicadas sobre el estado del Príncipe de Hannover, especialmente aquellas que apuntaban la posibilidad de que pudiera estar en coma.

"Evoluciona de forma favorable"
La gravedad de su estado de salud remitió a los pocos días de su ingreso. Según el último parte médico, el príncipe Ernesto evolucionaba de forma "favorable", aunque seguía bajo vigilancia médica "permanente". Fuentes cercanas a Palacio anunciaron, tras este último informe, que el Príncipe podría ser trasladado a Alemania para continuar su tratamiento, pero, al parecer, no será necesario.

No se trata del primer achaque de salud del príncipe Ernesto, que contrajo matrimonio el 23 de enero de 1999 con Carolina de Mónaco y, en julio del mismo año, fue padre de Alejandra, la niña de sus ojos. Un año después del nacimiento de la pequeña, en junio, fue hospitalizado debido a una "indisposición", sobre la que no se dieron detalles, tras una fiesta en el castillo de Celle (Alemania), con motivo de la celebración del día internacional de Mónaco en la exposición universal de Hannover.

"La vida real después de dos siglos"
Por otro lado, después de su presencia en la comitiva fúnebre por el eterno descanso del príncipe Raniero, en ausencia de su padre, el príncipe Ernesto de Hannover, los hijastros de la princesa Carolina de Mónaco vuelven a estar en el punto de mira. Ernesto Augusto y Christian de Hannover, de 21 y 19 años respectivamente, han decidido vender algunas reliquias familiares de la Casa Real de Hannover, un lote de 5.000 objetos, por valor de 12 millones de euros, según anunció ayer la delegación alemana de la casa de subastas Sotheby’s. Los subastadores de arte manifestaron que los jóvenes Príncipes emplearían los beneficios para financiar la restauración del majestuoso palacio de Marienburg que está abierto al público.

El príncipe Ernesto, que se divorció en 1997 de Chantal Hochuli,madre de ambos Príncipes, y se casó posteriormente con la princesa Carolina, transfirió el año pasado algunas de sus propiedades a su hijo Ernesto, heredero como él del título de Príncipe de Hannover y de los extraordinarios bienes familiares ligados a la Casa Real Hannover. Desde el 29 de septiembre hasta el próximo 8 de octubre, los amantes de los tesoros históricos de las Casas Reales podrán contemplar en el castillo de Marienburg los maravillosos artículos que los príncipes de Hannover han sacado a subasta: un extenso inventario de pinturas y de porcelanas, de orfebrería y cristalería antigua, de mobiliario y entre otros valiosos objetos.

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