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Botox en verano: todo lo que debes tener en cuenta después del tratamiento

Los expertos nos explican por qué no debes coger un avión o hacer ejercicio intenso durante los días posteriores

por Amaia León

Desde hace más de un año, y contra todo pronóstico, las intervenciones estéticas han aumentado, tanto en hombres como en mujeres. Así lo aseguran desde la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP), quienes explican que el teletrabajo, el uso de la mascarilla o la disminución de los viajes han impulsado a más pacientes a someterse a cirugías faciales y corporales. Un fenómeno que ha tenido todavía más importancia en la medicina estética, donde los tratamientos del conocido como "botox" (toxina botulínica de tipo A, en realidad) siguen siendo los más demandados. Este medicamento destinado a paralizar los músculos -y de esta forma prevenir y atenuar las arrugas del rostro, su uso estético principal- marcó un antes y un después en la medicina facial, y a día de hoy está muy extendido. Y precisamente el verano es una de las épocas en las que los expertos recomiendan los tratamientos de botox en el tercio superior ya que, debido al sol, fruncimos más el ceño que en otras estaciones. Sin embargo también coinciden en que se deben tener en cuenta algunas precauciones. Por ejemplo, no viajar en avión en las horas posteriores y evitar algunos accesorios como gafas de bucear o gorros muy ajustados. Ellos te explican por qué.

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1. No viajar en avión

“La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) aconseja el botox sobre todo en verano, que es cuando más se acentúan los gestos de expresión. La toxina botulínica es muy eficaz en cualquier época del año y por supuesto, también en esta, para atenuar las patas de gallo y otras arrugas de la frente o el entrecejo, su principal uso es para suavizar las arrugas del tercio superior de la cara”, explica el doctor Mario Arques, especialista en rejuvenecimiento facial y corporal en Arques Clinic. Sin embargo, debería programarse con cierta antelanción para evitar algunos errores que pueden afectar a los resultados. Y el primero es viajar en avión.

Así lo explica otro experto en la materia, el doctor Lajo Plaza, director del Centro Médico Lajo Plaza. “Es esencial espaciar el tratamiento y los vuelos, sobre todo aquellos de más de tres horas de duración. La presión de la cabina puede afectar al tratamiento y es preferible esperar unos días antes de embarcar”, afirma. Y es que, tras un tratamiento facial con botox, los días posteriores son muy importantes para conseguir los mejores resultados, que comienzan a ser visibles a las 2 semanas, aproximadamente. El doctor recomienda esperar 72 horas para tomar un vuelo largo, mientras que si tiene una duración de 2 horas o menos, podría volarse al día siguiente de la intervención.

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2. No utilizar accesorios que presionen el rostro

Por esa misma razón, evitar la presión que pueda alterar el efecto, en cualquier época del año se aconseja dormir boca arriba, no masajear con fuerza la zona o no utilizar casco integral de moto durante las 48 horas siguientes a la intervención. Una advertencia que, en verano, habría que extender a otros elementos como gafas de bucear, gorros de baño o sombreros muy ajustados, y prolongar durante bastante más tiempo, según el doctor Lajo Plaza. "Mi recomendación es evitar estos complementos durante al menos 10 días, ya que hay riesgo de que el producto pudiera difundirse y actuar en zonas donde no queremos que actúe”, revela.

3. Evitar el deporte muy intenso

Aprovechando que tenemos más tiempo libre, puede suceder que en vacaciones hagamos más ejercicio. Pero ya nos contaban desde el centro Doctora Shelum Esthetic Center que el entrenamiento intenso puede reducir sus efectos, especialmente si lo practicamos en las 48 horas posteriores, porque "al realizar un esfuerzo físico importante es casi involuntario contraer y relajar la cara repetidamente, lo que propicia que el efecto paralizante de la toxina desaparezca más rápido". Y esto reduciría su periodo de eficacia, que puede prolongarse hasta los 6 meses.

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4. Cuidado con el sol

Si bien es cierto que tras un tratamiento con botox puedes ir a la playa o la piscina sin problema -"el paciente puede acudir sin inconveniente alguno, no requiere reposo ni existen contraindicaciones respecto al sudor", afirma el doctor Sergio Cordero, de LeClinic´s-, la radiación solar sí podría afectar. Así opina el doctor Plaza Lajo: "aunque ligeramente, se sabe que la formación de radicales libres puede reducir la duración de los resultados”, explica el especialista. Por eso, y porque al cerrar los ojos para protegerte de la luz también podrías reducir el efecto, es importante que durante todo el verano utilices sombrero y gafas de sol.

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