Uñas más cortas, limados almendrados y la vuelta a los tonos clásicos son algunas de las tendencias que triunfan en manicuras esta temporada; un regreso de las técnicas de siempre que dejan atrás los diseños XL y los adornos tridimensionales en pos de la naturalidad: desde los nudes a los tonos claros con fama de alargar las manos (en versiones especiales como el melocotón o el beige marfil), o los oscuros más sofisticados que nos enamoran cada otoño-invierno por su fuerza. En esta última categoría nos centramos hoy con un repaso de los colores de moda: "Con el otoño llega el momento de atreverse con el color, pero en versión sofisticada", apunta Erika Delcid, manicurista de Enache Estudio; tendencia que te proponemos a través de los 6 tonos van a ser los más pedidos en los salones de belleza durante los próximos meses.
1. Burdeos cereza
El acabado ultrabrillante que arrasa este otoño ayuda a que resalten los matices rojizos de una manicura que propone la versión más sofisticada del rojo clásico. Lo mejor es su versatilidad ya que funciona igual de bien en cualquier longitud o limado, aunque la tendencia propone un color totalmente uniforme para potenciar la luminosidad en el acabado. Un tono profundo y refinado que sienta bien con looks de día y de noche, y aporta calidez durante los meses de frío.
2. Azul noche
Las uñas azul noche dan una alternativa más luminosa al negro. Un color profundo, oscuro y extraordinariamente elegante que se convierte en uno de los más sofisticados para estrenar manicura de cara al invierno. Se lleva en acabados brillantes, casi espejo, que reflejan la luz y realzan la profundidad del color. En uñas cortas y cuadradas transmite modernidad y discreción; en formas almendradas, adquiere un aire más delicado y refinado.
3. Verde oliva
Lejos de los rojos, granates o negros habituales, el verde oliva ofrece una alternativa más apagada de los colores oscuros. Es natural, elegante y con un punto inesperado, el color se posiciona como uno de esos tonos que transforman cualquier manicura en un gesto de estilo; se lleva en acabados brillantes que realzan sus matices y aportan un aspecto pulido, aunque las versiones satinadas y mate también tienen su encanto. Como consejo, en uñas cortas y cuadradas transmite modernidad y discreción.
4. Marrón chocolate
Además de uno de los colores de pelo que van a arrasar esta temporada de otoño-invierno, también se lleva en las uñas. Es profundo, envolvente, atemporal y se consolida como uno de los tonos más sofisticados para los meses de frío. Su riqueza cromática y su esencia cálida lo convierten en una alternativa elegante al negro, con un acabado más suave, natural y lleno de personalidad. La clave para lucirlo radica en apostar por matices cacao, café intenso o chocolate oscuro. Los acabados brillantes aportan profundidad y un efecto esmaltado de lujo; en uñas cortas y cuadradas transmite discreción y modernidad; en formas almendradas, adquiere un aire especialmente refinado.
5. Negro clásico
Un color que transmite elegancia, atrevimiento y sofisticación a partes iguales. Siempre regresa durante los meses fríos para demostrar que los clásicos nunca pierden su fuerza. Esta temporada, el negro se reinventa a través de acabados brillantes con efecto lacado que aportan profundidad y una apariencia impecable. Para quienes prefieren una estética más discreta, el acabado mate ofrece un resultado moderno y minimalista, mientras que los reflejos cromados que están de máxima tendencia o los sutiles destellos plateados añaden un toque especial a los looks de noche.
5. Estampado animal
Atrevida, sofisticada y con una personalidad inconfundible, la manicura de estampado animal vuelve a ocupar un lugar destacado entre las tendencias de uñas para la temporada otoño-invierno. Desde el clásico leopardo a la elegancia gráfica de la cebra o los matices exóticos de la serpiente, los motivos animales le dan textura y carácter a cualquier look, convirtiendo a las uñas en un pequeño accesorio de moda. Este año, el secreto reside en reinterpretar estos estampados desde una estética más refinada: el leopardo en tonos chocolate, camel y negro resulta cálido y elegante; la cebra en blanco y negro ofrece un contraste moderno y minimalista; mientras que los diseños de serpiente en gris, topo o marrón oscuro añaden profundidad y sofisticación.










