Cambiar el color tiene ese poder de hacer que nos veamos distintas sin necesidad de transformar por completo el pelo. A veces basta con aclarar ligeramente la melena, sumar unos puntos de luz alrededor del rostro o recuperar ese brillo que tanto nos gusta. Natalia Cebrián lleva años recurriendo al rubio precisamente con esa intención, buscando verse más luminosa y ligeramente más clara.
La diferencia es que, en la actualidad, hay otra prioridad súper importante a la hora de decidir la coloración: cuidar el cabello durante el proceso. Para conseguirlo, la influencer se ha puesto en manos de expertos de los salones Llongueras, donde han personalizado su color incorporando el nuevo servicio Color Sin Amoniaco con Pure Perfection de Wella Professionals. Una opción pensada para quienes buscan seguir disfrutando del color profesional poniendo también el foco en el cuidado del cabello.
Por qué un buen rubio depende tanto del tono como del estado del cabello
Todas hemos llegado alguna vez a la peluquería con una foto guardada en el móvil y una idea bastante clara de lo que queremos. El problema es que un mismo rubio no funciona igual en todas las melenas. Antes de empezar, hay que tener en cuenta cómo está el pelo, si ha pasado por coloraciones anteriores, qué resultado se busca y hasta dónde se puede llegar sin comprometer su aspecto y su salud.
Por eso, en los salones Llongueras, de la mano de Wella Professionals, el trabajo del colorista va mucho más allá de decidir si el rubio será más cálido, frío o luminoso. El cabello se analiza previamente para elegir la técnica y el tipo de coloración que mejor encajan en cada caso. Algo especialmente importante cuando hablamos de melenas que se tiñen con frecuencia o que necesitan un extra de atención.
En el caso de Natalia Cebrián, la idea era mantener ese rubio lleno de luz con el que se siente favorecida, pero cuidando especialmente el aspecto de su pelo. A partir de ahí, el equipo creó un servicio de color a medida, combinando las técnicas necesarias e incorporando el Color Sin Amoniaco de Wella Professionals. Este servicio se realiza con Pure Perfection, una nueva coloración permanente con 0% amoniaco, siliconas, fragancias y aceites minerales. Su fórmula incorpora la tecnología Metal Purifier Supercargado y ha sido desarrollada para reducir los signos visibles del cabello dañado.
Pero más que quedarnos en la lista de lo que lleva o no lleva, lo interesante está en lo que ocurre con el cabello. Puede aportar hasta un 55% más de brillo, un 45% más de suavidad y un 42% más de aspecto cuidado. Eso sí, que la creadora de contenido haya elegido una fórmula sin amoniaco no significa que sea la opción que necesiten todas las melenas. Tampoco se trata de enfrentar unas coloraciones con otras. Precisamente ahí entra de nuevo el criterio profesional. Tener diferentes posibilidades permite adaptar mucho mejor el servicio a cada persona, al punto de partida de su cabello y, por supuesto, al resultado que quiere conseguir.
El resultado de Natalia Cebrián: un rubio luminoso y muy natural
El resultado del rubio de Natalia Cebrián mantiene la naturalidad, la luz y ese efecto ligeramente más claro –que favorece mucho al rostro– que ella buscaba. La diferencia está en cómo se ha trabajado el color, teniendo en cuenta desde el principio el estado de su cabello y no solo el tono que quería conseguir. De ahí ese acabado brillante, suave y cuidado que se aprecia después de haber pasado por los salones Llongueras.
En definitiva, la coloración puede ser una buena oportunidad para prestar más atención a cómo está el pelo y a lo que necesita en ese momento. En los salones Llongueras, esa valoración forma parte del proceso y permite elegir, entre las distintas opciones de coloración de Wella Professionals, la que mejor encaje en cada caso. Una forma mucho más personalizada de entender el rubio y, sobre todo, mucho más acorde con lo que pedimos hoy cuando vamos a la peluquería. Si quieres un cambio de look como el de Natalia, pide cita aquí.





