No necesitas miles de productos ni ingredientes exóticos para tener unos labios suaves y radiantes: el truco clásico que Gigi Hadid aprendió de su madre, Yolanda Foster, es una mezcla simple de azúcar y una toalla húmeda que muchas gurús de belleza han replicado en redes. "Mi madre me ha hablado sobre la importancia que tiene cuidar mi piel, especialmente protegiéndola del sol. Una cosa que solíamos hacer juntas cuando era adolescente era exfoliar nuestros labios con azúcar y una toalla húmeda", contó la modelo internacional en una entrevista. Este gesto aparentemente sencillo encierra más ciencia de la que imaginas, según la opinión de la farmacéutica Marta Ortega.
Exfoliación labial casera: cuándo sí funciona
Los labios cuentan con una anatomía muy particular. Tal como explica Marta Ortega, "tienen un estrato córneo muy fino, sin apenas glándulas sebáceas ni sudoríparas, esto los hace más vulnerables por su mayor capacidad para perder agua, su mayor propensión a la descamación y su mayor exposición al exterior y tendencia a la desprotección debido a las características histológicas". Por este motivo, Ortega advierte que "no lo recomendamos como rutina estética frecuente sino como recurso para momentos puntuales", como cuando se presenta "sequedad con escamas, superficie irregular o textura rugosa."
La clave está en optar siempre por una exfoliación suave. El azúcar funciona como exfoliante físico. Tal y como explica la farmacéutica Marta Ortega, "el grano de azúcar tiene una dureza menor que otros agentes exfoliantes caseros como la sal o las cáscaras", lo que lo convierte en una opción menos agresiva para la piel de los labios. Además, señala que "al ser un producto hidrosoluble se va a disolver rápidamente al contacto con saliva o humedad, lo que disminuye el tiempo de fricción y, con ello, el tiempo de microabrasión".
"Tampoco es una sustancia ácida o básica en exceso de manera que produce menos alteraciones que los exfoliantes químicos", añade. Esta combinación hace que el azúcar permita una exfoliación más respetuosa con la barrera labial, aunque, como recuerda la experta, no sustituye en ningún caso la necesidad de aplicar después una hidratación adecuada. Para hacerlo bien: mezcla azúcar con un poco de humedad (agua o incluso miel si lo deseas) y frota muy suavemente. Evita presionar con fuerza y no repitas más a menudo de lo necesario.
¿Es segura la toalla caliente?
Una toalla caliente puede parecer relajante, pero no es la mejor opción para tus labios. El calor excesivo aumenta la pérdida de agua y debilita el estrato córneo (la protección natural de tu piel). Según Marta Ortega, esto puede favorecer vasodilatación, microfisuras e irritaciones posteriores, algo que quiere evitarse sobre todo si tus labios ya están secos.
En lugar de calor, opta por una toalla tibia o simplemente húmeda para preparar la superficie antes de la exfoliación, sin añadir estrés térmico.
Qué productos aplicar tras exfoliar los labios para evitar sequedad
La etapa posterior a la exfoliación es determinante para mantener la salud y suavidad de los labios. Una vez eliminadas las células muertas, la piel queda más expuesta y, a la vez, mucho más receptiva a los principios activos que restauran su equilibrio. Marta Ortega insiste en que este momento debe aprovecharse para incorporar ingredientes que hidraten en profundidad y sellen la humedad de forma efectiva. "Siempre es recomendable aplicar agentes hidratantes y oclusivos como glicerina, vaselina, ceramidas, ácido hialurónico y lanolina, ya que estos activos son los más eficaces para compensar la pérdida de agua y aportar flexibilidad a la piel", explica.
Entre los más eficaces están el clásico de botica de Suavina, ideal para labios sensibles; Eucerin Regenerador, que repara sin saturar; Eight Hour Cream de Elizabeth Arden, infalible ante el frío extremo; y Avène Cicalfate, el más recomendado para grietas por agresiones externas.
Tratamientos de labios en centro de belleza
Aunque exfoliar y aplicar un buen bálsamo transforma la textura de los labios, hay un tratamiento que eleva el resultado al siguiente nivel. Se llama HydraLips y, para muchas expertas, es el truco definitivo para mantener los labios hidratados en profundidad y con ese efecto visual de volumen que no necesita rellenos ni maquillaje.
Se basa en una técnica similar al microneedling, adaptada a la delicada piel labial: un dispositivo crea microcanales controlados que permiten la penetración intensiva de activos como ácido hialurónico, péptidos o vitaminas. Así no solo se potencia la hidratación, sino que se estimula la producción natural de colágeno, logrando unos labios más tersos, con color uniforme y una apariencia jugosa inmediata.
Hacerte estre tratamiento de forma ocasional (especialmente en cambios de estación o cuando notes tus labios más apagados) multiplica los efectos de tu rutina casera.











