Durante años, el maquillaje de la ojera ha sido una cuestión casi matemática: cubrir, neutralizar y sellar. Sin embargo, las tendencias beauty, impulsadas por nuevos maquilladores de referencia y celebridades como Hailey Bieber, están cambiando las reglas del juego. Ya no se trata solo de ocultar el cansancio, sino de devolver luz y frescura a la mirada a través del color. Y en ese nuevo enfoque hay un protagonista indiscutible: el corrector rosa claro.
Este gesto, que a primera vista puede parecer arriesgado, se ha convertido en un de los secretos mejor guardados del maquillaje profesional. El rosa, bien utilizado, no solo corrige, sino que ilumina la ojera desde dentro, aportando ese efecto "buena cara" que asociamos a una piel sana, descansada y jugosa. Un truco que triunfa tanto en alfombras rojas como en redes sociales, y que ahora llega al gran público con un objetivo claro: menos cobertura y mas estrategia.
Que efecto produce el corrector rosa en la ojera
El corrector rosa claro actúa como un neutralizador cromático. En ojeras claras y medias con subtonos verdosos, azulados o apagados, este matiz equilibra el color y aporta luminosidad inmediata. A diferencia de los correctores muy densos, el rosa no busca "borrar" la ojera, sino mejorar su aspecto, reflejando la luz y suavizando el tono oscuro.
El resultado es una mirada más despierta y juvenil, sin sensación de exceso de producto ni efecto máscara.
El gesto de Hailey Bieber: destacar el rosa
Hailey Bieber, abanderada del maquillaje natural y luminoso, ha reinterpretado este truco con un enfoque más actual. En lugar de aplicar el corrector rosa como base, lo utiliza después del corrector tradicional, colocándolo sutilmente sobre la zona para que ese reflejo rosado quede visible.
El objetivo no es corregir, sino iluminar estratégicamente, logrando una ojera fresca, descansada y con un acabado casi traslúcido. Un gesto sencillo que marca la diferencia y encaja a la perfección con la estética clean girl que define su estilo.
El secreto de los maquilladores: corrector, colorete y polvos rosados
Este efecto no se limita al corrector. Maquilladores de renombre como Patrick Ta llevan años aplicando colorete rosa muy bien difuminado en la parte alta de la ojera, conectándolo con el pómulo. De esta forma, el rosa actúa como un punto de luz que realza la mirada y armoniza el rostro.
También ocurre con los polvos traslúcidos con matiz rosado, habituales en backstage y sesiones de fotos. Además de sellar el maquillaje, aportan luminosidad sin añadir cobertura, afinando la zona y evitando el aspecto apagado.
Que tonos favorecen a cada piel
Este punto es clave para que el truco funcione. El corrector rosa claro favorece especialmente a pieles claras y medias con ojeras apagadas o verdosas. En cambio, en pieles mas oscuras, este tono puede dejar un acabado grisáceo o blanquecino poco favorecedor.
En estos casos, los expertos recomiendan optar por correctores melocotón, coral o naranja que cumplen la misma función neutralizadora e iluminadora, pero respetan mejor el subtono natural de la piel y aporta un resultado mucho más favorecedor.
La nueva visión del maquillaje
Este auge del corrector rosa refleja una tendencia más amplia en el mundo beauty: el maquillaje ya no busca ocultar, sino realzar. La ojera deja de ser una zona problemática para convertirse en un punto estratégico donde trabajar la luz, el color y la frescura del rostro. Porque, como demuestra Hailey Bieber y los maquilladores más influyentes, a veces el verdadero secreto de una mirada bonita no esta en cubrir más, sino en saber donde y como aplicar un toque de rosa.









