Si hay algo que siempre logra captar nuestra atención en el mundo de las tendencias beauty, son las uñas. Y, más concretamente, las manicuras que se atreven a salirse de lo convencional. Este año, los tonos oscuros han irrumpido con fuerza. Desde el negro más sofisticado hasta colores inesperados como el verde botella o el berenjena, estas tonalidades tienen el poder de transformar cualquier look en cuestión de segundos.
Lo mejor de las manicuras oscuras es que no se limitan a un estilo o una ocasión. Son sofisticadas y versátiles, capaces de aportar misterio, fuerza o feminidad según el acabado y el color elegido. Además, su durabilidad y capacidad para mantener un aspecto impecable las convierten en la favorita de quienes buscan belleza práctica sin renunciar al estilo.
Las manicuras profundas se han convertido en un símbolo de estilo y personalidad, capaces de transformar cualquier look con un solo gesto. Son perfectas para quienes quieren aportar un aire sofisticado y seguro, sin necesidad de accesorios llamativos. Además, se adaptan a todo tipo de estilos, desde los más clásicos hasta los más atrevidos.
Más allá de la moda, los colores profundos tienen un encanto especial: combinan con todo, resaltan la piel y aportan un toque de misterio. Son fáciles de llevar en cualquier ocasión y funcionan tanto de día como de noche. Otra de sus grandes ventajas es que disimulan pequeños desperfectos y duran más tiempo sin perder intensidad, lo que las convierte en una elección ideal.
El azul marino se ha convertido en un básico reinventado. Este tono profundo aporta un aire sofisticado y misterioso, sin llegar a ser tan intenso como el negro. Funciona en uñas cortas o largas y es perfecto para combinar con cualquier estilo y outfit. Además, su acabado elegante y femenino lo hace ideal tanto para el trabajo como para un plan en pareja.
El tono que sorprende por su elegancia y versatilidad. Es intenso, moderno y, al mismo tiempo, discreto, convirtiéndose en la opción perfecta para quienes buscan un color diferente sin perder sofisticación. Este tono combina de maravilla con prendas neutras y estampados invernales, y aporta un aire de frescura que hace que la manicura destaque sin resultar excesiva.
Una alternativa cálida al negro que aporta elegancia y comodidad visual. Su tono profundo y uniforme transmite estilo sin resultar demasiado llamativo. Funciona especialmente bien en uñas cortas, pero también luce impecable en diseños más largos y cuidados. Este color es perfecto para quienes buscan un acabadoinfalible, versátil y sofisticado.
Combina profundidad y romanticismo en un solo tono. Su subtono violeta aporta un aire delicado y femenino, mientras que su intensidad mantiene la sensación de sofisticación que caracteriza a las manicuras oscuras. Es ideal para quienes quieren un toque distinto y elegante, perfecto para eventos especiales o simplemente para dar un giro a la manicura del día a día.
Este color oscuro con matices azulados aporta modernidad y carácter a cualquier estilo, desde el más casual hasta el más elegante. Su versatilidad permite combinarlo con accesorios dorados o plateados, y su acabado elegante hace que la manicura luzca impecable durante días. Es la elección perfecta para quienes buscan un color oscuro que no sea clásico.
El color que une tradición y elegancia sin esfuerzo. Aporta dramatismo y feminidad, convirtiéndose en un tono clásico e infalible que nunca pasa de moda. Funciona perfectamente en cualquier largo de uñas y es ideal para quienes quieren transmitir seguridad y estilo. Su profundidad permite que la manicura se mantenga impecable durante más tiempo
El negro carbón sigue siendo el tono que nunca deja de estar de moda. No solo aporta un acabado elegante y sofisticado, sino que también se adapta a cualquier estilo y ocasión. Desde un look casual hasta un vestido de gala, este color transmite fuerza y carácter con cada gesto. Su intensidad permite que las uñas se conviertan en un auténtico accesorio de estilo.
El verde oliva oscuro se ha ganado un lugar especial entre los tonos oscuros gracias a su equilibrio entre elegancia y frescura. Inspirado en la naturaleza, este color funciona de maravilla con tonos tierra y neutros, y es ideal para quienes buscan un acabado diferente pero discreto. Además, su intensidad permite que la manicura se vea impecable durante días.
La opción perfecta para quienes quieren un tono cerca del negro pero con más suavidad. Este color elegante y profundo combina a la perfección con cualquier estilo de ropa y joyas, desde el outfit más formal hasta un conjunto casual. Su acabado aporta un toque de estilo sin llamar demasiado la atención, convirtiendo la manicura en un detalle que marca la diferencia.
Un tono que combina misterio, feminidad y fuerza. Su subtono morado oscuro lo hace perfecto para quienes buscan un look elegante, pero con personalidad y un toque atrevido. Este color resalta especialmente en pieles claras y medias, creando un contraste sofisticado que no pasa desapercibido. Ideal para eventos especiales o para transformar una manicura diaria.