Nicole Kidman ha vuelto a hacer algo que, en su caso, es mucho más que un cambio de look: reconciliarse con su pelo natural. La actriz australiana, icono indiscutible del cine de los 90 y 2000, ha reaparecido en el aeropuerto de Sídney junto a sus hijas, Sunday Rose y Faith Margaret, luciendo una melena rubia rizada que ha despertado una oleada de nostalgia entre sus seguidores. La escena —madre e hijas caminando relajadas por la terminal tras pasar las fiestas en Australia— parecía sacada de otra época, cuando Nicole conquistaba la gran pantalla con sus rizos pelirrojos en películas como Practical Magic o Moulin Rouge. Un regreso que no parece casual y que muchos interpretan como un reflejo del momento vital que atraviesa la actriz.
Un look effortless en el aeropuerto y un mensaje claro en su pelo
Para este viaje, Nicole Kidman, vestida con una chaqueta de cuero negra, un top ajustado de Chanel y pantalones amplios en tono crema, dejó que su pelo fuese el auténtico protagonista. La melena, rubia pero con textura rizada, recordaba a su cabello natural de juventud: rizos sueltos, ligeramente encrespados, con volumen y movimiento.
A sus 58 años, Kidman parece haber dicho adiós —al menos temporalmente— al alisado extremo y a los peinados pulidos que la han acompañado durante décadas. Este cambio coincide, además, con un momento personal delicado: su reciente separación de Keith Urban tras 20 años de matrimonio. Porque, como suele decirse con cierta ironía, cuando una mujer cambia de vida, muchas veces empieza por el pelo.
La relación de Nicole Kidman con sus rizos: una historia de amor (y arrepentimiento)
Nicole Kidman nunca ha ocultado su relación compleja con su cabello. Naturalmente de pelo pelirrojo y rizado, pasó años luchando contra una textura que no encajaba con los cánones de belleza. “Quería ser la chica australiana de piel bronceada y pelo largo y liso”, confesó en una entrevista. “Y yo nunca iba a ser eso”.
Durante años, alisó y castigó su melena hasta alterar su textura original. De hecho, la actriz ha reconocido públicamente que se arrepiente de haberlo hecho: “Ojalá tuviera mis rizos de antes. Los torturé hasta matarlos. Siempre digo: no arruinéis los rizos”. Una confesión honesta que ha resonado especialmente entre mujeres que han pasado por el mismo proceso.
De los 80 y 90 al Hollywood más exigente: la evolución de un icono
En sus primeros años de carrera, Nicole Kidman abrazó sus rizos con orgullo. En los 80 y 90, su pelo rojo y rizado era parte esencial de su identidad. Desde los rizos marcados de su juventud hasta las ondas glamurosas de Moulin Rouge, su melena fue siempre un sello personal.
Con la llegada del nuevo milenio, su imagen se volvió más pulida: tonos rubios, peinados lisos, recogidos perfectos. Una evolución que coincidió con su consolidación en Hollywood, pero que también diluyó parte de su personalidad. No fue hasta años después cuando comenzó a recuperar, tímidamente, su textura natural, especialmente en contextos más íntimos y familiares.
Un ejemplo para sus hijas (y para toda una generación)
En una entrevista concedida cuando tenía 46 años, Kidman explicó que volver a llevar el pelo rizado tenía también un motivo muy personal: dar ejemplo a su hija pequeña, también de cabello rizado. “Casi nunca lo aliso ya. Lo dejo rizado y salvaje. Me ha llevado más de 40 años, pero ahora abrazo el rizo”, confesó.
El regreso de Nicole Kidman… como en los 90
No es solo un peinado, es una imagen que conecta con la Nicole Kidman que muchos recuerdan: la pelirroja de mirada intensa y piel casi translúcida. Y ahora, cuando se prepara para retomar uno de sus papeles más icónicos en la secuela de Practical Magic, este regreso a sus rizos parece cerrar un círculo.










