Desde el castaño más luminoso que nos recuerda al de la supermelena chocolate de Dakota Johnson a los tres colores de pelo que mejor sientan a partir de los 40, la temporada llega cargada de tendencias apetecibles con las que plantearse seriamente un cambio de look. Como alternativa a las transformaciones radicales, hace tiempo que surgieron las mechas contouring concentradas en el perímetro del rostro para aumentar la luminosidad sin tocar el resto del cabello; una técnica a primera vista ideal para evitar decoloraciones excesivas, aunque los peluqueros avisen de que no son para todo el mundo.
Mechas 'contouring': ¿sí o no?
Si tenemos que ponerles cara a las mechas contouring, tan solo hay que fijarse en el look de Sarah Jessica Parker en la tercera temporada de And just like that, la serie de HBO Max en la que se mete en la piel de Carrie Bradshaw: "Nos referimos a esas mechas más claras y gruesas que se concentran -en ocasiones en forma de mechón plano-, en la zona más cercana al rostro. En foto, o bajo los focos de los platós quedan muy bien, pero se trata de un efecto óptico que no funciona fuera de esos escenarios y te contamos por qué", adelanta el peluquero David Lorente.
Si vamos por partes, el director del salón David Lorente destierra la creencia de que solo con esos mechones se atraiga la luz al rostro: "Contrariamente a lo que se pueda pensar, hacen que se pierda el relieve del contorno del cabello con la piel y exige maquillarse más y recurrir a iluminadores para que la tez se vea más luminosa".
El secreto está en un trabajo a medida en el que no solo que aclaren un par de mechones gruesos, "con esta técnica jugamos con los volúmenes e iluminaciones del rostro. Es muy favorecedora, ya que, al iluminar, relajamos las facciones y damos un aire más rejuvenecedor", revela el hair stylist y embajador de Redken, Juandiegoteo, sobre la manera en la que apuntarse a la tendencia con éxito.
Alto mantenimiento
Aunque puede que la peor prensa que tiene esta tendencia que lleva arrasando varias temporadas es que para llevar unas mechas contouring perfectas, los retoques constantes serían obligatorios: "Si estás dispuesta a retocarte el color cada cinco días, puedes llevarlas. Pero de lo contrario, en cuanto el pelo crece lo mínimo queda un efecto raíz muy feo", avisa Lorente. Como truco que esconde el problema, el peluquero recomienda ir siempre impecablemente peinada: "Cuando no es así, se queda como un mechón compacto que no favorece nada".
Otro "no" rotundo es a quienes les gusta el pelo liso y completamente pulido, ya que, como dice Lorente, "este tipo de contouring solo queda bonito si se lleva la onda muy bien hecha y el movimiento provoca que haya un foco de luz".
Un look para las cámaras
Lo que defiende el especialista es que es un color pensado para los flashes, ya que "en fotografía sí quedan muy bien estos mechones gruesos, porque cuanto más foco de luz haya más suavizan el rostro, pero fuera de cámara no favorecen nada". Y para terminar, advierte sobre el encrespamiento que acompaña a cualquier trabajo de mechas: "Por lo general, hay que decolorar el cabello para conseguir aclararlo, este se reseca mucho y si no se controla, tiende a encresparse mucho más".
Por último y para mantener un color bonito, repasamos algunos de los cuidados básicos que requiere el pelo decolorado:
- Usar un champú y acondicionador a medida para cabello teñido o con mechas y evitar el agua muy caliente, ya que reseca y arrastra el tono más rápido.
- Aplicar una mascarilla nutritiva de 1 a 2 veces por semana para mantener la hidratación.
- Vaporizar un protector térmico antes de plancha, secador o rizador.
- Masajear un sérum reparador o aceite nutritivo de medios y puntas.
- Como toque final, dormir con una funda de almohada de seda o satén reduce la fricción y mantiene el color y el brillo por más tiempo.