Rita Olmedo, experta en RRHH: "El secreto para pedir un aumento no está en el cuándo, sino en el cómo"


La experta revela por qué el éxito de una subida salarial no depende del momento, sino de la "aportación sostenida", y explica cómo reaccionar ante un "no" para no salir derrotado


 Rita Olmedo, directora de RRHH de evercom© evercom
4 de febrero de 2026 - 14:05 CET

Pedir una subida salarial suele dar vértigo y casi siempre se pospone esperando el “momento perfecto”. Pero, según Rita Olmedo, directora de RRHH de evercom, una  consultora de comunicación y asuntos públicos con presencia en España y Latinoamérica, el secreto no está en el cuándo, sino en el cómo. Antes incluso de entrar al despacho, hay una pregunta clave que conviene hacerse: "¿ha cambiado tu aportación de forma sostenida?".  A partir de ahí, la conversación puede jugar a tu favor… incluso si la respuesta inicial es no. Saber qué argumentos funcionan, qué frases te ponen en desventaja y cómo cerrar la reunión sin quemar puentes marca la diferencia entre un portazo y una oportunidad. 

Preparar bien la conversación y los argumentos es clave para pedir un aumento de sueldo con opciones reales de éxito© Getty Images
Preparar bien la conversación y los argumentos es clave para pedir un aumento de sueldo con opciones reales de éxito

¿Cuál es el mejor momento del año para pedir un aumento de sueldo y por qué influye tanto el contexto de la empresa?

En mi opinión nunca hay un mejor o peor momento, lo ideal es que nunca tenga que producirse y que la empresa vaya por delante y se anticipe a esa subida. Pero la realidad no siempre es así. El contexto influye, por supuesto; en qué momento esté la compañía o tu departamento es esencial para ser realista antes de pedirlo y si lo crees o no conveniente. Y también ayuda entender cómo funciona internamente tu compañía: hay empresas con ciclos de revisión, presupuestos y procesos que condicionan mucho el cuándo y el cómo se puede abordar.

¿Qué señales claras indican que estás en posición de pedir un aumento, aunque nadie te lo haya insinuado?

El salario es la contraprestación por tu trabajo y, por tanto, genera derechos y también obligaciones. Tienes derecho a pedirlo siempre que lo consideres, pero mi recomendación es hacer previamente un buen análisis de tu desempeño, una autoevaluación y una profunda autocrítica de tu valor para la compañía y para el equipo en el que estás. Y que te preguntes algo muy concreto: ¿ha cambiado tu aportación de forma sostenida? Una vez hecho esto, adelante con la decisión que hayas tomado.

Lo ideal es que la empresa vaya por delante y se anticipe a esa subida; pedirla nunca debería tener que producirse

Rita Olmedo, directora de RRHH de evercom

¿Cómo preparar el argumento: qué datos concretos funcionan mejor que decir simplemente “me lo merezco”?

El mejor argumento es el análisis en profundidad de tu desempeño en el último año. En este sentido, las compañías debemos ser capaces de establecer planes de carrera claros y evaluaciones periódicas que puedan ayudar a cada persona del equipo a saber en qué situación se encuentra. En evercom apostamos por la meritocracia y, por supuesto, debe verse recompensada.

Pedir un aumento no es solo hablar de dinero: también sirve para aclarar expectativas y planes de desarrollo profesional© Adobe Stock
Pedir un aumento no es solo hablar de dinero: también sirve para aclarar expectativas y planes de desarrollo profesional

¿Qué frases conviene evitar al pedir un aumento porque juegan en tu contra, aunque a priori parezcan razonables?

Creo que lo más importante es centrarte en poner en valor tu trabajo, no hay mejor justificación. El aumento salarial es una recompensa por tu labor y por el papel que cumples dentro de una organización, no debería basarse en motivos personales. En caso de encontrarte en una situación complicada, existen otros mecanismos con los que las empresas pueden ayudar puntualmente a los empleados.

Si la respuesta es “no”, ¿qué se puede pedir a cambio para que la conversación no sea un fracaso?

Si te dicen que no, pide argumentos, no aceptes un no sin más. Pregunta por tus objetivos, por tu desarrollo a corto y medio plazo en la compañía, por lo que se espera de ti y por lo que tú esperas a cambio. Y, si el aumento no es posible, al menos que la conversación sirva para ordenar expectativas.

El aumento salarial es una recompensa por tu labor y por el papel que cumples dentro de una organización, no debería basarse en motivos personales

Rita Olmedo, directora de RRHH de evercom

¿Cómo cerrar la conversación cuando te dicen que no sin quedar mal ni parecer descontento?

Ahí ya dependerá de tus dotes como actor o actriz. Yo la cerraría emplazando a la otra parte a volver a hablar pasado un tiempo, siempre y cuando se haya fijado el plan del que hablamos en la pregunta anterior. Creo que no quedas mal nunca y menos si lo haces con respeto, educación y motivos justificados y debidamente argumentados.

¿Cuándo un “no” es realmente definitivo y cuándo es una forma elegante de ganar tiempo?

Depende de quién lo diga y de cómo lo diga. En mi caso, un “no” no es una forma de ganar tiempo: si necesito revisarlo, lo comento y doy un plazo para volver con una respuesta. En conversaciones de salario, la claridad es respeto.

Y ahí Recursos Humanos tiene una responsabilidad importante: que la organización sea transparente con criterios, momentos y márgenes reales. No siempre se puede decir “sí”, pero sí se debe explicar el porqué y el qué tendría que pasar para reabrir la conversación. La ambigüedad puede parecer diplomática, pero suele generar frustración y desconfianza.

Dinero© Getty Images
Un aumento salarial debería responder al valor que aportas a la empresa, no a una situación personal puntual

¿En qué casos insistir en un aumento puede ser contraproducente y la mejor decisión es empezar a mirar fuera?

Lo ideal, como decía al principio, es que esto no llegue tarde: un aumento salarial debería anticiparse cuando hay crecimiento en responsabilidad o desempeño. Si no ocurre y pides una revisión, mi recomendación no es insistir por insistir, puede ser contraproducente cuando no hay cambios objetivos que lo justifiquen y la respuesta ya está argumentada. En cambio, si te pueden concretar criterios, un plan y un horizonte: hay recorrido.

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