¿Cómo y cuándo terminará la Tierra? Los científicos trazan el fin de nuestro mundo


La evolución del Sol pondrá fin a la Tierra tal como la conocemos, dejando un planeta abrasado o incluso consumido por la estrella que lo sustenta


Sol visto desde la Luna© MCGORIE - stock.adobe.com
17 de enero de 2026 - 8:00 CET

En aproximadamente 5.000 millones de años, el Sol agotará su combustible nuclear y entrará en una fase de expansión dramática. Los científicos aseguran que este proceso alterará profundamente el sistema solar y sellará el destino de nuestro planeta. Primero como un mundo abrasado e inhabitable, y posiblemente finalmente consumido por la propia estrella que lo nutrió.

El final del equilibrio

A simple vista, el Sol parece inmutable, una esfera brillante y estable en el cielo. Pero las estrellas tienen un ciclo de vida, y el Sol una estrella de tipo enana amarilla que hoy tiene unos 4.500 millones de años, ya ha consumido aproximadamente la mitad de su combustible principal, el hidrógeno.

Cuando ese hidrógeno se agote, el núcleo del Sol cambiará su forma de operar, empezará a fusionar otros elementos y, en respuesta, sus capas externas se expandirán enormemente. Los astrónomos predicen que al alcanzar el máximo de esta transformación, la fase denominada gigante roja, el radio de la estrella será cientos de veces mayor que ahora.

Antes de la gran expansión

Aunque el evento final está muy lejos en el tiempo, miles de generaciones humanas más adelante, sus efectos comenzarán a sentirse con antelación. A medida que el Sol envejezca y su luminosidad aumente, la temperatura en la Tierra empezará a subir irremediablemente. En aproximadamente 1.000 millones de años, ese incremento hará que los océanos se evaporen y la atmósfera comience a erosionarse por los intensos vientos solares.

Este periodo preámbulo marcará el fin de la vida tal como la conocemos mucho antes de que la Tierra sea físicamente engullida por el Sol. Las plantas, los animales y cualquier forma de vida tal y como la entendemos hoy perderán las condiciones necesarias para sobrevivir.

El abrazo del gigante rojo

El punto culminante de este proceso llegará cuando el Sol se expanda hasta su fase de gigante roja. En esa etapa, los astrónomos estiman que su superficie podría alcanzar o incluso sobrepasar la órbita actual de la Tierra. Aunque existe debate sobre si la Tierra será literalmente engullida o si su órbita se desplazará ligeramente hacia afuera, el consenso es que el planeta estará sujeto a un calor inimaginable y condiciones incompatibles con cualquier forma de vida reconocible.

En este escenario, los océanos y la atmósfera se habrán ido hace mucho tiempo, dejando a la Tierra como un mundo desolado y fundido, una roca ardiente a merced de la corona solar expansionada.

El legado del Sol

Después de la fase de gigante roja, el Sol no se apagará de inmediato. Eventualmente expulsará sus capas externas formando una celeste nebulosa planetaria, dejando atrás un núcleo extremadamente denso conocido como enana blanca. Este remanente estelar permanecerá brillando débilmente durante miles de millones de años más.

La enana blanca, aproximadamente del tamaño de la Tierra pero con la masa del Sol, representará el último vestigio de nuestra estrella madre. Con ella, cualquier rastro de habitabilidad desaparece para siempre del entorno solar tal como hoy lo conocemos.

¿Puede la humanidad escapar?

Frente a este futuro inevitable, algunos científicos proponen que cualquier civilización avanzada podría migrar mucho más lejos, hacia regiones del sistema solar que se volviesen más hospitalarias durante la fase de gigante roja. Por ejemplo, las lunas de Júpiter o Saturno podrían entrar en una “zona habitable” temporal conforme el Sol se expanda.

Lunas de Júpiter © dottedyeti - stock.adobe.com
Lunas de Júpiter

Sin embargo, estas ideas pertenecen más al campo de escenarios teóricos que a planes realizables con la tecnología actual. A escala humana, estas transformaciones ocurren en un lapso de tiempo inconcebiblemente largo, medido en miles de millones de años.

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