Ni jabalí ni vaca: el ‘vakamulo’, la bestia de Galicia que desafía a la fauna local


Estos machos de jabalí que pueden casi cuadruplicar el peso medio de su especie se han convertido en protagonistas inesperados de debates sobre daños agrícolas y seguridad vial


Jabalí © prochym - stock.adobe.com
15 de enero de 2026 - 20:02 CET

Los bosques y montes de Galicia están siendo escenario de un fenómeno natural singular la proliferación de ejemplares de jabalí de dimensiones extraordinarias, conocidos popularmente como ‘vakamulos’. 

Estos animales, que pueden alcanzar los 200 kilogramos de peso, no representan una subespecie distinta, sino jabalíes machos de edad avanzada que han crecido hasta tamaños fuera de lo común, generando tanto admiración como preocupación entre expertos, agricultores y automovilistas de la región.

El gigante de los montes gallegos

Lo que hace singular al vakamulo no es sólo su peso, sino cómo lo ha logrado. Mientras que un jabalí común suele rondar los 60 kg, estos ejemplares superan con creces esa cifra e incluso casi la triplican. 

Los cazadores que primero los avistaron en la Ribeira Sacra, una zona de orografía abrupta entre las provincias de Lugo y Ourense, bautizaron a estos animales con un término híbrido, vakamulo, porque su corpulencia les recordaba tanto a una vaca como a un mulo.

Senén Ramos, jefe de una cuadrilla de Monteros en la Ribeira Sacra, señala que los terrenos escarpados y el alimento abundante, como las castañas de los castañares abandonados, han sido clave para que estos machos adultos de más de 10 años desarrollen una musculatura y peso excepcionales, como si “estuvieran todo el día en el gimnasio”.

Expansión más allá del Sil

Los avistamientos de vakamulos comenzaron en las áreas más internas de la Ribeira Sacra, pero con el tiempo se han registrado ejemplares en otros puntos de Galicia, incluyendo partes de las provincias de A Coruña y Pontevedra. En diciembre reciente, una cuadrilla de cazadores abatió un ejemplar de 149 kg en Abegondo (A Coruña), un indicio de que estos animales están abandonando progresivamente sus hábitats más remotos.

Antón Arrojo, responsable de comunicación de la Federación Galega de Caza y biólogo de formación, explica que los vakamulos suelen moverse en solitario y que no constituyen una amenaza mayor que otros jabalíes, pero que su tamaño sí puede traducirse en impactos más significativos cuando se encuentran con cultivos o infraestructuras humanas.

Impactos agrícolas y viales

A pesar de que estos gigantes evitan en general las zonas densamente pobladas, su presencia está relacionada con un aumento de daños en tierras de cultivo y un mayor riesgo en carreteras. Según cifras de la Xunta de Galicia, durante la temporada de caza 2024-2025 se registraron 4.269 avisos por daños causados por jabalíes, un aumento notable respecto a temporadas anteriores.

En cuanto a siniestros viales, aunque no siempre aparecen en las carreteras, cuando un animal de tal tamaño cruza de forma imprevista puede provocar impactos más severos. En 2024, datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) atribuyen 3.724 accidentes a encuentros con jabalíes en Galicia, un número que ha venido creciendo en los últimos años.

Medidas de control y controversias

Para hacer frente al aumento de la población de jabalíes y, por ende, de estos ejemplares gigantes, la Xunta de Galicia ha declarado en varias ocasiones la emergencia cinegética, una figura que permite la caza sin limitaciones en buena parte del territorio durante periodos determinados. Esta medida se ha aplicado en cinco de los últimos siete años con el objetivo de contener la proliferación de estos animales.

Grupo de cazadores en el bosque © JLC - stock.adobe.com
Grupo de cazadores en el bosque

Actualmente se capturan cerca de 20.000 jabalíes al año, cifra que refleja tanto la densidad de la población como el intento institucional por gestionar su impacto. No obstante, desde asociaciones de cazadores y expertos se reclama la implementación de medidas adicionales, como barreras disuasorias para evitar que los jabalíes accedan a zonas urbanas o carreteras, espacios donde los cazadores no pueden actuar.

Un símbolo de adaptación 

Los vakamulos, con su tamaño imponente, simbolizan tanto la capacidad de adaptación de la fauna silvestre como los retos emergentes que esta expansión plantea para la convivencia con actividades humanas en Galicia. Su presencia ha puesto sobre la mesa debates sobre gestión sostenible de la fauna, el equilibrio entre conservación y control, y la necesidad de soluciones que consideren tanto la seguridad de las personas como la salud de los ecosistemas.

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