Si alguna vez has estado en un avión y te has fijado en que las azafatas estaban sentadas con las manos bajo sus muslos mientras se realizaba el despegue o aterrizaje, no se trata de una manía estética ni de comodidad, es parte de un protocolo de seguridad de su formación.
Esta postura cuenta con un objetivo muy claro, desde reducir el riesgo de lesión hasta mantener la alerta y prepararse para actuar en cuestión de segundos. Esta posición, conocida como “posición de braceo”, está diseñada para proteger tanto a la propia tripulación como a los pasajeros ante cualquier inconveniente.
Una postura que no es casualidad
Durante el despegue y el aterrizaje, los auxiliares de vuelo suelen sentarse erguidos en sus asientos de salto (jump seats) con los pies planos en el suelo y las manos colocadas bajo los muslos o, en algunas variantes, sobre ellos.
A primera vista podría parecer una postura incómoda o incluso innecesaria, pero tiene una función muy específica, limitar el movimiento de los brazos y reducir la posibilidad de sufrir lesiones por impacto si se produce una desaceleración brusca o una turbulencia severa.
Según expertos y tripulantes, los brazos libres en un choque o un aterrizaje forzado pueden golpear superficies duras, quedar atrapados en estructuras o sufrir fracturas, por lo que mantenerlos “asegurados” bajo los muslos ayuda a mantenerlos inmóviles en situaciones de alto estrés físico.
¿Cuál es el propósito?
Más allá de reducir el riesgo de lesiones, esta postura forma parte de una preparación integral para responder con rapidez. Al sentarse con las manos bajo los muslos, los auxiliares de vuelo adoptan lo que se conoce en la industria como “brace position” o posición de braceo, que encaja dentro de un conjunto de protocolos de seguridad que se practican durante el entrenamiento recurrente de la tripulación.
Esta posición no solo estabiliza la parte superior del cuerpo ante movimientos inesperados, sino que también mantiene tensos los músculos y despierta la atención física para poder levantarse rápidamente y ejecutar procedimientos de emergencia: abrir salidas de emergencia, desplegar toboganes o dirigir la evacuación de pasajeros tan pronto como sea seguro hacerlo.
Más allá de la postura física, un repaso mental continuo
Mientras los auxiliares de vuelo toman esta postura, no se quedan simplemente esperando a que finalice la fase de despegue o aterrizaje. Parte de su entrenamiento les exige realizar una revisión silenciosa en la que repasan mentalmente los procedimientos de emergencia, identifican las salidas más cercanas, verifican que el equipo de emergencia esté en su lugar y se aseguran de que todo el personal esté listo para actuar.
Este “checklist mental” es parte de la preparación psicológica que complementa a la fisiológica, pues permite a la tripulación anticipar problemas y responder de forma ordenada, sin perder tiempo precioso en momentos críticos.
Un símbolo de profesionalismo y seguridad
Para muchos pasajeros, los auxiliares de vuelo son sinónimo de amabilidad y servicio. Sin embargo, su trabajo va mucho más allá. Son profesionales altamente formados en primeros auxilios, control de incendios, evacuaciones y gestión de crisis... y el gesto de sentarse con las manos bajo los muslos es simplemente una de las múltiples prácticas de seguridad que dominan para proteger vidas cuando las posibilidades de un accidente son relativamente más altas , como ocurre durante el despegue y el aterrizaje, estadísticamente las etapas más vulnerables del vuelo.
Lejos de ser un acto extraño o anecdótico, esta postura representa años de investigación en biomecánica, entrenamiento humano y protocolos de seguridad que han evolucionado para incrementar las probabilidades de supervivencia y reducir lesiones en caso de necesidad.
Cada gesto, cada postura y cada procedimiento están diseñados para protegerte, incluso antes de que el avión abandone la pista o toque tierra firme. La aviación moderna ha convertido estos pequeños detalles en una parte esencial de un sistema que, en conjunto, ha hecho que volar sea uno de los medios de transporte más seguros del mundo.





