Lo que escuchas mientras conduces puede cambiar cómo reaccionas en la carretera


Investigaciones recientes indican que escuchar música en el coche no solo acompaña el viaje, sino que modifica la atención, la velocidad y la toma de decisiones de los conductores


Mujer escuchando música al volante © Graphicroyalty - stock.adobe.com
1 de enero de 2026 - 16:58 CET

Escuchar tus canciones favoritas mientras conduces es una práctica habitual para más del 80% de los automovilistas. Sin embargo, diversos estudios científicos advierten que ese hábito aparentemente inofensivo puede influir en tu rendimiento al volante de maneras más complejas de lo que pensamos.

Más del 80% de los conductores pone música al volante, pero la ciencia revela cómo esto altera su forma de conducir de maneras sorprendente© Adobe Stock
Más del 80% de los conductores pone música al volante, pero la ciencia revela cómo esto altera su forma de conducir de maneras sorprendente

Desde modificar tu velocidad y capacidad de respuesta, hasta alterar tu nivel de atención y tu carga mental, especialmente en conductores noveles.

Más que un sonido de fondo

 Los investigadores llevan décadas estudiando cómo afecta la música al rendimiento humano, y la conducción no es una excepción. En experimentos realizados con simuladores de conducción, donde todos los factores se mantienen constantes salvo la música de fondo, se ha observado que esta puede alterar parámetros clave como la velocidad, la distancia respecto a otros vehículos o incluso la frecuencia de errores simulados.

Más específicamente, los estudios muestran que la música puede elevar la carga mental del conductor, incrementando la atención que debe distribuir entre la conducción y la música en sí. Esto no implica necesariamente que todos manejen peor con música, pero sí que el cerebro debe “dividir recursos” entre dos tareas simultáneas.

Un conductor ajusta la radio © Getty Images
La música puede aumentar la carga mental y la excitación del conductor, haciendo que el cerebro gestione dos tareas a la vez: conducir y procesar la música

Del tempo musical al comportamiento en carretera

 No todas las canciones afectan de la misma manera. El volumen tiene un efecto claro: escuchar música a niveles medios o altos tiende a empujar a los conductores a circular más rápido, mientras que volúmenes bajos favorecen un ritmo más calmado.

La velocidad de la música (el tempo) también juega un papel. Canciones con ritmos rápidos pueden influir en tu ritmo de conducción y, según algunas investigaciones, motivar cambios más frecuentes de carril o aceleraciones repentinas en comparación con música lenta o ausencia de música.

Por el contrario, escuchar música tranquila o instrumental parece mantener al conductor más relajado y centrado, sin tanta interferencia cognitiva. Aun así, el efecto general sigue siendo un tema de debate entre los expertos.

¿Por qué escuchar música puede distraerte… o ayudarte?

 Aunque la mayoría de estudios coincide en que la música aumenta la carga cognitiva, sus efectos son complejos. Algunas investigaciones señalan que escuchar música familiar o preferida puede ayudar a mantener el ánimo y reducir el estrés, lo que en ciertos contextos incluso facilita la conducción.

Por ejemplo, en trayectos largos y monótonos, una playlist conocida y moderada puede contrarrestar la somnolencia y mantenerte más alerta durante un tiempo. Sin embargo, ese impulso suele desvanecerse al cabo de 15–25 minutos.

La música familiar o elegida por el propio conductor distrae menos que la impuesta, estabiliza el ánimo y reduce el estrés al volante© Getty Images
La música familiar o elegida por el propio conductor distrae menos que la impuesta, estabiliza el ánimo y reduce el estrés al volante

La experiencia al volante, un factor clave 

Uno de los hallazgos más consistentes es que los conductores inexpertos son más susceptibles a los efectos de la música que los conductores veteranos. En ensayos con jóvenes, los novatos mostraron mayores desviaciones de velocidad y menor atención a las señales cuando escuchaban música rápida o muy estimulante.

En cambio, los conductores más experimentados parecen poder mantener la atención y controlar el vehículo incluso con música de fondo.

¿Cómo usar la música a tu favor? 

Los expertos sugieren algunas pautas para disfrutar de la música sin poner en riesgo la seguridad:

  • Elige canciones favoritas o conocidas, ya que distraen menos que música desconocida o impuesta.
  • Mantén el volumen moderado para no aumentar tu ritmo de conducción más de lo deseado. 
  • Ajusta la música según la situación: en tráfico exigente o con poca experiencia, considera bajarla o incluso apagarla. 
  • Evita ritmos extremadamente rápidos cuando necesites máxima concentración.

La música seguirá siendo parte del viaje cotidiano para millones de conductores, pero las evidencias científicas muestran que no es un detalle trivial. Puede mejorar el estado de ánimo y ayudar a mantener la atención en trayectos largos, pero también puede elevar la carga mental y favorecer conductas de riesgo si se elige mal el ritmo, el volumen o el género.

Más allá de gustos personales, entender cómo influyen estos factores permite tomar decisiones más informadas sobre qué escuchar al volante y convertir tu playlist en una herramienta aliada de la seguridad vial.

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