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La DGT ya multa con 200 euros por esta práctica para aparcar tan común


Lo que muchos consideran un 'despiste' o una 'parada de un minuto' está tipificado como infracción grave. Te contamos de qué se trata para que evites la sorpresa


Punto de carga para coche eléctrico © Getty Images
28 de agosto de 2025 - 11:50 CEST

Puede que el término no te suene, pero seguro que has visto la escena mil veces: un coche de gasolina aparcado en una plaza de recarga señalizada en un supermercado, justo la que tiene un enchufe. Esa “pillería” o “parada rápida” tiene nombre: se llama Icing, y aunque no aparezca literalmente en la ley, la Dirección General de Tráfico (DGT) lo considera un uso indebido de plazas reservadas y los ayuntamientos lo sancionan como infracción grave con multas de hasta 200 euros.

Símbolo de punto de carga para coche eléctrico © Getty Images

¿Qué es exactamente el Icing?

Imagina que llegas a una gasolinera en reserva y te encuentras un coche aparcado delante del único surtidor libre, pero el conductor no está repostando, simplemente lo dejó allí para ir a comprar. El Icing es exactamente eso, pero para los coches eléctricos.

El término proviene de las siglas en inglés ICE (Internal Combustion Engine, o motor de combustión interna). Consiste en que un vehículo de gasolina o diésel aparque y bloquee una plaza destinada exclusivamente a la recarga de vehículos eléctricos.

No es una molestia, es un problema real

Para un conductor de coche eléctrico, que a menudo planifica su ruta en función de los puntos de recarga disponibles, encontrarse una plaza “iceteada” no es un simple fastidio: puede significar quedarse tirado sin batería. Esta práctica entorpece la transición hacia una movilidad más limpia y genera conflictos innecesarios.

La multa de hasta 200 €: así es como te sancionan

Aunque la palabra Icing no aparece en la legislación, la sanción es muy real y se apoya en la normativa vigente:

  • Base legal: Según el artículo 76 de la Ley de Tráfico, se considera infracción grave estacionar en lugares reservados para usos específicos, como las plazas de recarga eléctrica.
  • La señal es clave: Para que la multa sea válida, la plaza debe estar correctamente señalizada, normalmente con la señal R-308, que prohíbe aparcar salvo a vehículos autorizados en proceso de recarga.
  • La sanción: La multa estándar es de 200 euros por ser una infracción grave. Con el descuento por pronto pago, el importe se reduce a 100 euros. No conlleva retirada de puntos del carnet.
  • Quién multa: Aunque la DGT marca el marco normativo, son las policías locales y municipales las que imponen las sanciones, ya que estos puntos de recarga dependen de la gestión urbana.
Punto de carga para coche eléctrico © Getty Images

¿Y si el coche eléctrico está mal aparcado?

La norma también afecta a los vehículos eléctricos que ocupan estas plazas sin estar conectados a la recarga. La plaza es para cargar, no para aparcar. Si usas una de estas plazas como estacionamiento sin enchufar el coche, también estás bloqueando el punto para quien lo necesita y podrías recibir la misma sanción.

En definitiva, lo que para algunos puede parecer un gesto sin importancia puede salir muy caro. Evitar el Icing no solo te libra de una multa considerable, sino que también demuestra civismo y ayuda a que la movilidad del futuro funcione para todos.

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.