Miguel Indurain ha regresado a los Premios Princesa de Asturias 34 años después de recibir el Premio Príncipe de Asturias de los deportes. El exciclista ha acudido a la ceremonia de este viernes, 23 de octubre, con una compañera muy especial: su hija, Ana, la menor de sus tres hijos con Marisa López de Goicoechea, con quien ha posado sonriente a su llegada al Teatro Campoamor.
Indurain recibió el galardón de manos de Felipe VI, entonces príncipe de Asturias, el 31 de octubre de 1992, durante la XII edición de los Premios Príncipe de Asturias. Era la sexta ocasión en la que se entregaba el premio en la categoría de Deportes. Entonces había ganado en dos ocasiones el Tour de Francia, en 1991 y 1992, además del Giro de Italia en 1992.
"Además de su innegable valía como profesional del ciclismo, Miguel Indurain reúne destacados méritos humanos que se han puesto de manifiesto en todo momento a lo largo de su vida deportiva y que han sido elogiados siempre por sus compañeros y competidores. Su personalidad, carácter y temperamento, así como su carisma y su sencillez y modestia, han brillado siempre a la misma altura que su calidad deportiva", destacaba entonces el jurado.
Así es Ana, la hija pequeña de Miguel Indurain
A diferencia de su padre, cuya trayectoria ha estado ligada al mundo del deporte, Ana Sofía Indurain ha orientado su vida profesional hacia el ámbito científico. La hija menor de Miguel Induráin y Marisa López de Goicoechea cuenta con formación en Bioquímica y un máster en Biomedicina y Oncología, una especialización que la ha acercado al campo de la investigación biomédica aplicada al cáncer. Según recoge en su perfil de LinkedIn, actualmente cursa un doctorado en el laboratorio de Sarcomas y Terapias Experimentales, del Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA), centrándose en proyectos destinados a descubrir nuevos conocimientos y desarrollar estrategias terapéuticas innovadoras.
Fuera del laboratorio, como asegura en su perfil profesional, disfruta "colaborando con equipos multidisciplinarios, compartiendo conocimientos y contribuyendo a soluciones que puedan tener un impacto tangible en la atención al paciente". A Ana Indurain le apasiona "traducir los descubrimientos de la investigación en aplicaciones prácticas", esforzándose "por marcar una diferencia significativa en el campo de la oncología y la investigación biomédica".
La familia numerosa de Miguel Indurain
El próximo 14 de noviembre, Miguel Indurain celebrará su 35.º aniversario de boda con Marisa López de Goicoechea, su gran apoyo y quien supo preservar en su día la privacidad de la familia frente a la exposición mediática que tenía su marido.
Su historia de amor comenzó cuando ella trabajaba en las oficinas de la Clínica Universidad de Navarra, donde el deportista acudía a someterse a chequeos médicos. Fruto de su matrimonio nacieron sus tres hijos. El primero, Miguel Jr., ha seguido en cierta medida los pasos de su padre en el mundo del deporte —como corredor— una faceta que ha compaginado con su actividad empresarial. El mediano, Jon, tiene un grado en Administración y Dirección de Empresas y es un apasionado del balonmano, una afición que también comparte Ana, la benjamina de la familia.
Desde que anunció su retirada hace casi tres décadas, Miguel Indurain ha mantenido una vida discreta, alejada de los focos. Este viernes, 23 de octubre, ha hecho una excepción al asistir como invitado a los Premios Princesa de Asturias, en Oviedo, acompañado de su hija Ana. El galardón que él recibió hace 34 años lo recogerá en esta edición Leo Messi, quien recibirá el Premio Princesa de Asturias de los Deportes de manos de la princesa Leonor.
A lo largo de los años, Miguel Indurain ha coincidido con la Familia Real en diferentes citas institucionales. En mayo de 2004, de hecho, fue uno de los invitados a la boda de los reyes Felipe VI y Letizia.








