Hay veces que quererse no es suficiente para que una historia de amor pueda avanzar. Es precisamente eso lo que les ha pasado a los tenistas Elina Svitolina y Gaël Monfils, quienes han puesto fin a su matrimonio como ellos mismos han comunicado. Se casaron en 2021, son padres de una hija de cuatro años llamada Skai y ahora dan los primeros pasos de esta nueva etapa en la que ya avanzan por separado. La deportista ucraniana ha hablado abiertmente de la situación que atraviesan, ha explicado las razones de su ruptura y le ha dedicado unas bonitas palabras al hombre al que estará unida para siempre, porque la familia es la prioridad de ambos.
Está acostumbrada a hablar con los medios de comunicación y convive desde hace años con el interés mediático, pero Elina Svitolina nunca se había enfrentado al momento de abrir su corazón para hablar del fin de su proyecto más personal, el que había creado al lado de Monfils. "Esto es lo más difícil que he tenido que compartir nunca", ha comenzado a decir la tenista, quien ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio y este mismo verano disputó los dobles mixtos del US Open con su pareja.
Las razones que han provocado el fin de su matrimonio
El fin de su matrimonio, según ha explicado, no es por falta de amor. Tampoco por desgaste ni por la entrada en escena de una tercera persona. Svitolina ha confesado que todo nace de un problema mucho más profundo que tiene su origen en la guerra de Ucrania, su país natal. "Todo el mundo sabe lo mucho que significa Ucrania para mí. De lo que rara vez he hablado es de cómo me ha afectado la guerra por dentro. El año pasado os dije que necesitaba alejarme de la pista porque no me encontraba en el estado emocional adecuado. Hoy quiero abrirme un poco más. Lo que no visteis fueron las noches de insomnio, las dudas y la sensación de ir perdiéndome poco a poco", ha comenzado a decir.
La tenista ha recalcado que en esos meses más complicados, su marido ha sido un pilar fundamental: "Gaël lo vio todo y nunca me soltó la mano". Asegura que han luchado "juntos contra esto durante mucho tiempo" y con todas sus fuerzas, pero no ha sido posible. "Hay batallas que se libran en lo más profundo de uno mismo, y por mucho amor que te dé otra persona, no puede ganarlas por ti", ha resaltado.
"Con el tiempo, llegué a comprender que necesito encontrar el camino de vuelta a mí misma y que no puedo hacerlo dentro de nuestro matrimonio. Es la verdad más dura a la que me he tenido que enfrentar y lo más difícil que he tenido que decirle a la persona a la que amo", ha dicho. Un testimonio muy íntimo en el que también ha relatado la reacción del tenista galo, quien se ha retirado y ya no forma pa rte de la competición: "Gaël me escuchó. Ha respetado lo que necesito con una fuerza y una dignidad que nunca olvidaré".
Su mensaje de agradecimiento y amor a Monfils
Ha resaltado que en su historia "no hay nadie a quien culpar, solo hay dos personas que se amaban profundamente y una historia que está cambiando de rumbo. El amor de Monfils, resalta, ha sido incondicional "tanto en mis mayores alegrías como en mis momentos más oscuros". Ese sentimiento ahora solo se transforma, ya que su hija Skai es el hilo que los une eternamente. "Siempre seremos sus padres, codo con codo, en cada etapa de su vida". Además, ha pedido comprensión y espacio para sanar.







