Experiencia traumática

El testimonio más estremecedor de Mikel Merino sobre el atentado que pudo costarle la vida: "Tengo un ángel de la guarda"


Casi una década después del ataque que sufrió el Borussia Dortmund, el futbolista ha compartido su recuerdo de aquella noche, en la que Marc Bartra resultó herido


Mikel Merino jugando con la selección© Getty Images
Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
16 de octubre de 2026 a las 16:14 CEST

Mikel Merino vive uno de los mejores momentos de su carrera: es campeón del mundo con España y ha ganado la Premier League con el Arsenal. Pero hay un episodio de su pasado que nada tiene que ver con los títulos y que todavía recuerda con la sensación de haber tenido mucha suerte. En 2017, el centrocampista viajaba en el autobús del Borussia Dortmund cuando tres artefactos explosivos estallaron junto al vehículo. Aquel día cambió de asiento porque tenía las piernas cargadas. Al día siguiente descubrió que un fragmento de metralla había quedado incrustado en el reposacabezas del lugar donde solía sentarse. "Creo que tengo un ángel de la guarda. De hecho, tengo suerte de estar vivo", reconoce en un testimonio publicado en The Players’ Tribune y del que se ha hecho eco El Desmarque.

Míkel Merino con la Copa del Mundo© FIFA via Getty Images

Merino tenía 20 años y jugaba en el Borussia Dortmund, al que llegó en julio de 2016, cuando ocurrió el atentado, el 11 de abril de 2017. El equipo se dirigía al estadio para disputar contra el Mónaco el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League. Las explosiones provocaron momentos de enorme confusión dentro del autobús. Marc Bartra, compañero de Merino, resultó herido y tuvo que ser trasladado al hospital, donde fue operado de una lesión en la muñeca derecha pues la tenía "destrozada", cofiesa el jugador.

Mikel Merino tenía 20 años cuando jugó en el Borussia Dortmund© Getty Images
Mikel Merino tenía 20 años cuando jugó en el Borussia Dortmund

"Hubo un ruido ensordecedor", recuerda el futbolista, que también relata cómo el autobús «casi vuelca». Después vio "sangre, humo y escuchó gritos". En aquellos primeros instantes, los jugadores no sabían con claridad qué había ocurrido ni cuál era el alcance de las explosiones. La prioridad era entender qué estaba pasando y comprobar cómo se encontraban los compañeros. Merino también estuvo pendiente de Bartra, el otro español del equipo y quien fue uno de los peor parados en aquel ataque.

La metralla quedó en su asiento

Fue al día siguiente cuando Merino conoció un detalle que le hizo comprender lo cerca que había estado del peligro. Un fragmento de metralla había quedado incrustado en el reposacabezas del asiento situado junto a Bartra. Era el lugar en el que él solía viajar. "Mi sitio de siempre", explica. Pero aquella tarde había decidido sentarse en otro lugar.

El entrenador del Dortmund, Thomas Tuchel, hoy seleccionador de Inglaterra, agradece a  Marc Bartra (centro) y Mikel Merinos su actuación en un partido de la Bundesliga en 2017© Getty Images
El entrenador del Dortmund, Thomas Tuchel, hoy seleccionador de Inglaterra, agradece a Marc Bartra (centro) y Mikel Merinos su actuación en un partido de la Bundesliga en 2017

El motivo fue tan sencillo como cotidiano: tenía las piernas cargadas y se fijó en que los asientos de la parte delantera del autobús se reclinaban. Pensó que allí podría viajar más cómodo y cambió de sitio. "Me senté allí y puede que eso me salvara la vida", cuenta. No puede saber qué habría pasado si hubiera ocupado su asiento habitual, pero descubrir dónde había quedado incrustada la metralla le hizo ver la gravedad del atentado y la suerte que había tenido.

Lo que en cualquier otro desplazamiento habría sido un cambio sin importancia adquirió un significado muy distinto después del atentado. Merino solo quería descansar las piernas durante el trayecto, pero aquel gesto, aparentemente insignificante, terminó por convertirse en uno de los recuerdos más impactantes de aquella experiencia.

Un jovencisimo Mikel Merino cuando era jugador del conjunto alemán© Getty Images
Un jovencisimo Mikel Merino cuando era jugador del conjunto alemán

Casi diez años después, el centrocampista navarro sigue recordando lo ocurrido en Dortmund. "Tengo esa creencia de que las cosas pasan por algo", reconoce en su testimonio. Su referencia a un ángel de la guarda refleja cómo interpreta hoy una experiencia en la que un cambio de asiento pudo haber sido decisivo.

Desde entonces, su carrera le ha llevado a conquistar grandes títulos con España y el Arsenal. Pero hay un recuerdo que va mucho más allá del fútbol: el atentado en el que su compañero y amigo Marc Bartra resultó herido y del que él salió ileso. Al día siguiente, al descubrir que la metralla había quedado incrustada en el reposacabezas de su asiento habitual, comprendió hasta qué punto había estado cerca del peligro: "Tengo suerte de estar vivo".

El futbolista Mikel Merino tras meter gol en el Mundial© Getty Images

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