Iker Casillas y Sara Carbonero pusieron fin a su matrimonio en 2021, pero su separación no ha impedido que mantengan una relación cordial y sigan unidos en "la maravillosa tarea" de ejercer como padres de Martín y Lucas. En estos cinco años, ambos han demostrado que continúan estando el uno al lado del otro, tanto en los buenos momentos como en los más difíciles. El exportero fue uno de los invitados a la gran fiesta que la periodista organizó por su 40 cumpleaños y tampoco dudó en desplazarse hasta Corral de Almaguer, en Toledo, para acompañarla tras la muerte de su madre.
Pese a la discreción con la que llevan su relación, ambos siguen pendientes el uno del otro y, de vez en cuando, dejan entrever el cariño que se tienen a través de las redes sociales. Así lo hizo Sara cuando, tras ser intervenida de urgencia en Canarias a principios de año, agradeció públicamente a Iker que se hiciera cargo de sus hijos. "A Iker, por cuidar y proteger lo que más quiero cuando yo no podía", escribió.
En el terreno sentimental, sin embargo, ambos han optado por mantener la privacidad y no pronunciarse públicamente sobre sus respectivas parejas tras la separación. Sara mantuvo un breve romance con Kiki Morente y, posteriormente, una relación con el músico Nacho Taboada. Actualmente, comparte su vida con el empresario Jota Cabrera.
Iker, por su parte, estaría saliendo desde la pasada primavera con la modelo y actriz venezolana Irene Esser, quien mantuvo durante varios años una relación con el actor Iván Sánchez. El exportero guarda silencio sobre este posible amor, aunque Irene no puede ocultar su felicidad. "Mi vida personal me gusta tenerla como muy guardadita. A veces es complicado. Yo estoy muy feliz, estoy muy tranquila, en paz…", dijo en el FestVal. Eso sí, dejó claro que "yo de fútbol no tengo ni idea".
La relación de Iker e Irene parece que avanza con paso firme y Sara ha tenido un gesto con la modelo al dar "me gusta" a su última publicación en redes sociales, en la que celebra los 15 años de su coronación como Miss Venezuela.
"¡15 años de este día! ¡No lo puedo creer! Siempre que me hacían la típica pregunta: '¿Dónde te ves en 15 años?'. Yo no tenía ni idea de qué responder. Y mírenme hoy, 15 años después, todavía sorprendida de todas las vueltas que da la vida", ha comenzado diciendo. "Hoy puedo decir que estoy justo donde quiero estar. Llenita de amor, saludable, rodeada de gente maravillosa, mi familia con salud, que es mi mayor regalo, haciendo lo que me gusta y con un montón de sueños todavía por cumplir. En estos años ha pasado de todo. Viajes, trabajos soñados, aventuras increíbles, errores, aprendizajes, gente que llega, gente que se va… y yo aquí, todavía aprendiendo, cambiando de opinión, descubriendo cosas nuevas y tratando de disfrutar cada etapa de la vida. Mi familia sigue siendo ese lugar al que siempre quiero volver. Los que me conocen de verdad, los que celebran conmigo y están ahí cuando las cosas no salen como esperaba. Qué suerte la mía tenerlos", ha continuado.
"Y pensar que esa carajita de 19 años, con tantos nervios, ilusiones y ganas de comerse el mundo, ese día se coronaba Miss Venezuela 2011. ¡Qué locura tan bonita! A veces me provoca abrazarla y decirle: 'Chama, tranquila, que esto apenas está empezando. No todo va a salir como te imaginas, pero vas a vivir cosas increíbles. Confía en ti, disfruta y no te preocupes tanto'. Porque si algo voy entendiendo es que la vida no se trata de tenerlo todo resuelto. Se trata de seguir soñando, aprendiendo, queriendo bonito, rodearse de gente que te haga bien y no perder nunca la curiosidad por lo que viene. Ser Miss Venezuela siempre va a ser uno de los orgullos más grandes de mi vida. Un pedacito de Venezuela que llevo conmigo a donde vaya. 15 años después, sigo siendo esa carajita soñadora, solo que con unas cuantas historias más que contar, más aprendizajes, más amor y muchísimas ganas de seguir viviendo. Y lo mejor de todo es que siento que todavía me falta muchísimo por descubrir. ¡Qué bonita es la vida! Gracias", ha concluido










