Mónica Cervera, actriz de La que se avecina, ha salido de la prisión de Alhaurín de la Torre, en Málaga, donde ingresó en febrero de 2025 tras ser condenada por un delito de robo con violencia en grado de tentativa. "Ha sido duro, porque no es grato estar en un lugar así. Tengo muchísima vergüenza ahora mismo de hablar aquí con vosotros", ha confesado en uno de los adelantos de la entrevista que ha concedido al programa La tarde se mueve, de Telecinco, que se emitirá íntegramente este jueves. La intérprete malagueña, de 51 años, ha dejado claro que ha saldado todas sus deudas con la justicia y que goza de total libertad. "Ya no tengo que volver. Estaría bueno. ¡Por un pedazo de queso y un paquete de cacahuetes en un chino!, ha exclamado.
Cervera ha asegurado ante las cámaras que no es una persona "agresiva". "He tenido un par de ataques, sí, porque me defendí. En este caso fue en defensa propia", ha dicho. Además, ha contado lo difícil que es vivir en la calle, sin un techo bajo el que resguardarse. Cabe recordar que, a comienzos de 2024, trascendió que la actriz atravesaba una situación de extrema vulnerabilidad, con graves dificultades económicas y sin recursos suficientes para salir adelante. "Da miedo dormir por la noche a la intemperie. Da miedo", ha reconocido.
¿Por qué ingresó en prisión?
Su ingreso en prisión se produjo después de un incidente ocurrido en febrero de 2021 en un supermercado de Marbella, en la Costa del Sol. La actriz fue sorprendida intentando llevarse una bolsa de cacahuetes sin pagar y, al ser descubierta por la propietaria del establecimiento, la situación derivó en una agresión. Según informó EFE, que tuvo acceso a la sentencia, Cervera propinó a la dueña "diversos puñetazos y empujones". Las lesiones sufridas por la víctima requirieron atención médica y le obligaron a coger una baja laboral de siete días. Tras lo ocurrido, la actriz fue detenida y posteriormente condenada a 11 meses de prisión, además de una multa diaria de seis euros durante un mes.
Una vida de luces y sombras
Mónica Cervera nació en Málaga en 1975 y se formó en danza y arte dramático. Su primera aparición fue en el cortometraje Hongos, de Ramón Salazar, y luego participó en películas como 20 centímetros y series tan exitosas como Manos a la obra o La que se avecina. En 2005 fue nominada al Goya como mejor actriz revelación por su trabajo en Crimen Ferpecto, del director Álex de la Iglesia.
Tras el éxito, la intérprete atravesó una situación personal muy delicada, llegando a vivir incluso en la calle. "No quiero que me nombren la palabra televisión ni cine. Estuve ahí en su día, pero no quiero volver nunca. Estoy bien como estoy, no quiero hablar de ese pasado", contó en la revista Semana tras salir a la luz que vivía en la indigencia. En declaraciones a Fiesta, el programa de Telecinco presentado por Emma García, Mónica aseguró que estaba intentando cambiar de vida. "Llevo un año y medio esperando la renta mínima de inserción o ingreso mínimo vital y estoy a la espera, simplemente, de que me lo aprueben", explicó. También insistió en que no quería volver a dedicarse al mundo del espectáculo. "Quiero trabajar de otra manera. Quiero trabajar, cambiar de profesión totalmente. No quiero que sepáis a qué me dedico, dónde voy o de dónde vengo", añadió. Por último, pidió respeto y lanzó el siguiente mensaje: "No te preocupes por mí. Habéis estado 15 años sin mí y, de repente, ¿os preocupáis por mí de qué? No quiero saber nada. En otra situación, hace años, te digo yo que me hubiera dado igual, pero esto no va a ningún lado. No quiero saber nada".







