El mundo de las redes sociales esconde una cara oculta. Cada vez son más influencers que deciden dar un paso al frente para hablar de todo aquello que se escapa, entre reels, fotografías y publicaciones, al ojo público, y que suele tener que ver con la salud mental, la presión y los comentarios nocivos que los creadores de contenido reciben a diario. Una olla a presión que, en el caso de Lola Lolita, ha estallado. La ilicitana, cuyo nombre real es Lola Moreno Marco, subía este sábado un vídeo a TikTok en el que compartía una noticia que jamás pensó que daría. "Ha llegado un punto en el que no puedo más", expresaba.
Con la cercanía que la caracteriza, la influencer anunciaba que dejaba las redes, la que desde años es su profesión y principal fuente de ingresos. "Es algo que yo he intentado como alargar mucho, que no he querido tampoco prestarle mucha atención y simplemente quiero ser transparente con mi comunidad, porque después de diez años es algo que siempre he intentado hacer y no estoy bien", continuaba diciendo.
"Llevo mucho tiempo no estando bien, pero siempre he intentado como camuflarlo, no escucharme, dejarme para después, disimularlo. Y llega un punto en el que, cuando tú tapas eso, con el tiempo tu cuerpo dice: 'Mira, no puedo más'. Tu cuerpo y tu mente. Y eso es lo que me está pasando", afirmaba la joven con honestidad. "Estoy pasando por un momento en el que no puedo más, que necesito parar, aunque sea un poco, para cuidarme a mí misma, que creo que es lo más importante", decía la creadora de contenido.
Lola Lolita prosigue diciendo que "la salud y la salud mental es lo más importante. Siempre lo decimos, pero nunca hacemos ni puñetero caso, hasta que un día dices: 'Hostia, ¿qué pasa?'". Tras sincerarse con su comunidad -tiene más de 13 millones de seguidores en TikTok y otros 4 en Instagram-, Lola Lolita avisa: "Simplemente quiero que sepáis que voy a estar un tiempo desconectada por aquí, porque lo necesito, necesito cuidarme. Es que no sé ni qué decir, la verdad, pero solo quería daros una mini explicación breve".
La ilicitana cree que su mayor "problema" es que es una persona "muy sensible" a la que, quizás, "le afecta todo mucho más de la cuenta": "Esto, a la larga, me pasa factura. Y mi Lola interior me está pidiendo auxilio". La influencer explica que ha llegado ese momento de escuchar a su 'yo' para "volver con más fuerza": "Yo amo esto, pero hay veces que, que una no está y como Lolita no está, necesito recuperarla", ha dicho entre lágrimas.
"Creo que siempre me he dejado para después. Y luego pasa lo que pasa. Tampoco quería llorar, porque luego me van a hacer memes llorando, porque la sociedad está así de podrida, que hasta se ríe de una persona que saca un poco de valentía para mostrarse así de vulnerable públicamente", proseguía Lola Lolita en el vídeo. "Así que nada, que esto no es un adiós, que esto es un hasta luego, pero simplemente que si no me veíais por aquí, quería que supierais que me necesito un poco", concluye.
"El éxito no sirve sin salud mental"
En una entrevista con la revista ¡HOLA! el pasado mes de mayo, Lola Lolita se sinceraba en nuestras páginas, admitiendo que había aprendido que "el éxito, los viajes y las portadas no sirven de nada sin salud mental". Lejos de personificar esa infalibilidad que a menudo se proyecta en el universo digital, la creadora de contenido asumía la cara más humana y vulnerable de la exposición pública. "Si te digo que no me afecta, te estaría mintiendo. Es una realidad por la que pasamos todas las personas que estamos expuestas a esto", nos confesaba.
"La clave recae en la importancia que tú le des o en cómo sepas llevarlo. En mi caso va por etapas: hay días en los que me levanto y no me encuentro bien, y otros en los que todo me es indiferente", revelaba sobre ese pulso diario por mantener el equilibrio cuando el ruido exterior se vuelve ensordecedor.
En todo este proceso ha estado acompañada de un pilar fundamental: su terapeuta. Tras varios intentos en los que no lograba dar con la persona adecuada, el pasado mes de noviembre encontró por fin la conexión profesional que necesitaba. Desde entonces, acude a su psicólogo de manera constante cada dos semanas, adaptando las sesiones a cómo se va sintiendo. "Es algo importante e imprescindible, porque hay cosas que a lo mejor son insignificantes, pero a ti se te hacen un mundo y es fatal porque te consume", dijo a esta revista. Meses después de sus sinceras declaraciones, la ilicitana ha dado el paso de alejarse de las pequeñas pantallas para priorizar su salud, su descanso y sus necesidades.












