Los fans de Britney Spears se llevaron una sorpresa inesperada el pasado viernes con el lanzamiento de una canción inédita de la icónica cantante pop que subió al Olimpo de la fama en los años 90 y 2000. El pasado 9 de octubre, Spears y su equipo estrenaron el tema She’ll Never Be Me, que se grabó para su tercer álbum homónimo de 2001, Britney.La canción llega unas semanas antes de que el álbum celebre su 25.º aniversario con una reedición especial, Britney (25th Anniversary Edition), que incluye temas hasta ahora no escuchados en emisoras, plataformas o en vivo.
She’ll Never Be Me cuenta con todas las características de una canción típica de Britney Spears: toques de bubblegum pop, su sonido típico de principios de la década de los 2000, letras en las que aboga por el girl power y la voz enérgica característica de la cantante. La canción, de tres minutos de duración, habla de un antiguo amor que ahora está con alguien que se parece mucho a ella. "Sabes que soy única / Chico, ¿qué es esto que veo? / Tu chica se parece mucho a mí / Pelo rubio y vestida a la perfección", comienza diciendo en el tema. "Dime, ¿cómo puede ser esto? / ¿Sabe ella que yo era la única / que solía excitarte? / Pero tú no quieres hablar de ello", prosigue la letra. Spears compuso el tema junto a Bradley Daymond, Alex Greggs y su entonces pareja, Justin Timberlake.
25 años de 'Britney'
She’ll Never Be Me es una de las cinco nuevas canciones incluidas en la reedición de Britney, junto con Am I a Sinner, When I Say So, My Big Secret y Right Now (Taste The Victory), de su anuncio de Pepsi de 2002. Los fans podrán escuchar estas canciones cuando se publique Britney (25th Anniversary Edition) el 6 de noviembre. La última vez que Spears lanzó una nueva canción fue en 2023 con Mind Your Business, junto a Will.i.am. En 2020, también presentó una colaboración inédita con los Backstreet Boys titulada Matches. La canción se incluyó en una edición de lujo de su álbum de 2016 Glory.
Su ingreso en un centro de rehabilitación
El pasado mes de abril, Britney Spears tomó la decisión de ingresar de manera voluntaria en un centro de rehabilitación en Estados Unidos. Cinco semanas después de ser detenida por conducir supuestamente bajo los efectos del alcohol y otras sustancias en Ventura (California), el representante de la princesa del pop confirmó que la cantante, de 44 años, había ingresado voluntariamente en un centro. Spears fue arrestada bajo sospecha la noche del 4 de marzo y puesta en libertad al día siguiente, y su representante declaró que el "desafortunado incidente" era "completamente inexcusable".
"Britney va a tomar las medidas adecuadas y cumplir con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia el cambio que Britney necesita desde hace mucho tiempo. Esperamos que pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita durante este difícil momento", señalaba el comunicado. Sus hijos, Sean Preston (20) y Jayden James (19), nacidos de su relación con su exmarido Kevin Federline, permanecían distanciados de la artista desde hace tiempo, pero según rezaba el comunicado, "sus hijos van a pasar tiempo con ella. Sus seres queridos van a elaborar un plan necesario y largamente esperado para garantizar su bienestar y éxito". De hecho, tras ser detenida, ellos se convirtieron en su tabla de salvación. Volvió a reunirse con ellos y disfrutaron juntos de un plan privado.
La cantante abandonó a finales de mayo la clínica en la que ingresó tras su arresto. En unas imágenes publicadas por Page Six, Britney salía de la clínica con gafas de sol y ropa cómoda tras pasar más de un mes en el centro. Personas de su entorno aseguraron al citado medio que la cantante se encontraba "realmente bien, sana y feliz": "Se siente muy positiva y entusiasmada por empezar de nuevo. La rehabilitación fue una gran oportunidad para que se reencontrara consigo misma". La artista ha continuado recibiendo apoyo y seguimiento profesional desde entonces para atender sus problemas relacionados con el estrés, el consumo y su salud mental.









