El pasado mes de agosto se cumplió un año desde que Irene Rosales y Kiko Rivera anunciaran su separación tras 11 años juntos y nueve de matrimonio. Tienen dos hijas en común y, aunque siempre han defendido que lo más importante para ambos es el bienestar de las adolescentes, lo cierto es que la relación entre la colaboradora de televisión y el DJ es inexistente. Como insistió la sevillana recientemente, no hay trato entre ellos.
"Todo el mundo que pasa por un divorcio pasa por una montaña rusa, momentos buenos, momentos malos, estamos en ese momento en el que no levantamos cabeza, pero bueno, tiempo al tiempo", dijo la colaboradora. "Cada uno tiene su vida, por lo que veo, ambos estamos súper felices y yo me alegro enormemente, y bueno, podemos tener alguna discrepancia por temas de las niñas, porque es normal, porque lo había dentro del matrimonio incluso, pero bueno, ya está", reflexionó.
Kiko Rivera no respondió a las palabras de su expareja, pues sigue demostrando que, tras el susto que se llevó el pasado mes de julio al sufrir un nuevo ictus, lo más importante es su familia. Junto a él ha estado Lola García, su chica y gran apoyo. Tras unos meses más alejado del foco público, el DJ ha compartido este fin de semana una imagen de lo más familiar junto a su pareja y sus hijos, Fran -fruto de su relación con Jessica Bueno-, Ana y Carlota -ambas nacidas durante su matrimonio con Irene Rosales-, una postal con la que deja claro que las críticas no le afectan y que está viviendo una de las etapas más felices de su vida. "Con vosotros, la vida tiene las vistas más bonitas. Mi familia, mi paz, mi suerte", ha dicho el hijo de Isabel Pantoja.
Kiko Rivera y Lola García confirmaron su relación el pasado 30 de diciembre, cuando publicaron sus primeras imágenes juntos. Desde entonces, no se han separado. Desde entonces, no se han separado. Ella se ha convertido en una figura fundamental en la vida del hijo de Isabel Pantoja e incluso ha jugado un papel decisivo en su reconciliación con su madre tras años distanciados. Su relación está en un punto tan bueno que, hace unas semanas, la bailarina acompañó a Isabel Pantoja en uno de sus conciertos en La Palma.
"Anoche compartimos escenario con Isabel. Verla, escucharla y sentirla tan cerca fue emocionante… y bailar con esa maravillosa orquesta detrás es algo que todavía hoy nos cuesta explicar. Hay momentos que simplemente hay que vivirlos", dijo Lola, visiblemente emocionada por este hito en su currículo. La pareja de Kiko Rivera contó que, durante la noche, se dejó el alma en sus pasos para "transformar todo lo que llevas dentro en arte": "Gracias familia por empujarme. Anoche bailé de una manera diferente, con el corazón puesto en un lugar muy especial", explicó.
Sus últimas palabras iban dedicadas a su suegra, que confió en ella para este especial concierto. "Gracias, Isabel, por la oportunidad y por hacernos sentir parte de algo tan bonito. Y gracias a toda la organización por cuidarnos, mimarnos y tratarnos con tantísimo cariño". En la publicación no falta un llamamiento para su compañía de baile y para Kiko, que sigue siendo el principal azote de aquellos que la critican: "Y gracias a ti amor, por no soltarme. Hay noches que terminan cuando se apagan las luces. Esta se queda con nosotros". Sin duda, tanto Lola como Kiko han demostrado en estos meses de relación que cada uno es el mayor apoyo del otro, dejando sus sentimientos por escrito, con mensajes públicos y con imágenes que confirman que su romance sigue creciendo.








