Carlos Roca, sobre el éxito masivo de Roca Project: "Sin plan B ni C, en este proyecto había que morir en el intento"


Seguramente te haya salido algún vídeo en tus redes de algunas de sus entrevistas. Quizá sea el emotivo testimonio de Naia Llabrés o la historia de Álex Roca. Hablamos con el hombre al frente de uno de los podcast más escuchados en español


Carlos Roca, presentador de La Roca Project© @carlosroca
7 de octubre de 2026 a las 16:45 CEST

Era un caluroso viernes de finales de septiembre. El sol no daba tregua en el corazón de la capital, pero sí en la terraza de los Cines de Callao, donde nos encontramos con Carlos Roca. "Estar aquí es otro motivo más de agradecimiento. Es una consecuencia de lo que llevas tiempo haciendo; y es bueno recordar siempre que hay mucha gente que querría vivir cosas así y que no tienen la oportunidad de hacerlo", nos decía al comienzo de nuestra conversación.

Era uno de los grandes protagonistas del evento Spotify NEXT. La plataforma presentaba sus últimas novedades de podcast en España -y una nueva edición de sus Podcast Live Sessions, en el que también participó el desenfadado espacio Grimey TV-, así que Roca no podía faltar. Él es el rostro de 'Roca Project', una 'aventura' que comenzó como un "barco pequeño" y que ha terminado convirtiéndose en uno gigante, con casi dos millones de suscriptores en YouTube, más de dos seguidores en Instagram... y rozando los tres millones en su perfil personal. La suya es una historia de éxito, de la que no quiere desvelarnos mucho. "Me queda por contar mi historia bien". Y lo hará pronto, nos promete.

Carlos Roca sentado en un sofá en su podcast© Félix Fernández Escuredo
Carlos Roca en una de las 'Podcast Live Sessions' de Spotify

¿Cómo han sido estos dos años con el pódcast? Tu carrera está siendo meteórica

Dos años y medio, casi. Bueno, tú piensa que la gente ve el momento de ahora, y ahora es un crecimiento exponencial. Entonces es muy, muy fácil ver el barco porque ya es muy grande, pero el barco fue muy pequeño y las aguas muy tormentosas. Lo importante es entender que el principio siempre cuesta. O sea, el pulso ahora puede ser mantener lo que has conseguido, pero al principio el pulso es no rendirte para conseguirlo y mantenerte cuando no hace un buen día, cuando estás de mal humor, crees que a lo mejor no lo vas a conseguir… Ese es el reto: seguir ese día también. Remando, remando, remando… E integrar a personas a tu equipo que remen contigo, porque, si lo haces solo, es agotador.

¿Has tenido momentos, quizá, no de querer tirar la toalla, pero sí de duda y de pensar 'hacia dónde va esto'?

Tengo que decir que no. No vale tirar la toalla, ni duda. Cansancio mucho, pero duda no, porque lo tenía como súper claro desde el principio. Duda de que llegaría, tampoco, estaba convencido de que llegaría y, por tanto, tirar la toalla nunca fue una opción. En todo caso, que el proyecto me tirara a mí, ¿sabes? Pero había que morir en el intento (se ríe)

Entonces siempre has tenido esa mentalidad positiva. Tiendes a ver el vaso medio lleno antes que medio vacío

Creo que es la razón de que, cuando yo empiezo esto, es la primera vez en mi vida que arranco un proyecto sin un plan B, ni C, ni D. Entonces, si tú estás en medio del mar (haciendo alusión a lo que te decía antes) y solo tienes un salvavidas, vas a poner toda tu energía y tu esperanza en ese salvavidas, piensas en que, a lo mejor, lo mejor que puedes hacer es dejarte llevar por el mar. Será mucho más fácil que no sobrevivas, ¿no? Entonces, para mí, fortalecer el proyecto es agarrarme a él con fuerza y no considerar la posibilidad de abandonar.

"Con la IA el trabajo en locución escaseó y eso se sumó a otras circunstancias personales que complicaron mi situación laboral, que me hizo también ir cada vez mirando más el proceso como una posibilidad"

Tu padre es periodista, fue director de Onda Cero en Menorca. ¿Fue ahí donde nació tu pasión por contar historias? ¿Siempre tuviste claro que esto era lo tuyo?

Es muy difícil saber si se nace o se hace. Yo creo que se nace y se hace. Tú puedes nacer con una voz más o menos bonita, más o menos dulce… Ya depende de mil voces y todas son válidas, pero luego está lo que tú ves y lo que tú aprendes. Yo recuerdo tener unos tres añitos, hablé desde que era muy pequeñito (hablaba bastante bien), y hacía un programa de radio con mi padre que se llamaba Carlos y Carlitos. Recuerdo decir cosas a los niños por la radio y que luego, al ir al supermercado, señoras muy grandes me agarraban, me apretaban los cachetes… No recuerdo mucho más (se ríe), pero eso te tiene que marcar. Recuerdo a mi padre locutar cuñas de radio, las entonaciones… Yo era un niño con capacidad para imitar personajes, famosos… Me gustaba modular la voz. Imitaba a mi padre, que era un referente; y luego hacía los deberes en la radio. Muchas veces salía del conservatorio o del instituto y me iba a la radio y me tocaba estar ahí esperando a mi padre salir o hacer deberes. Eso, irremediablemente, te tiene que marcar. Y además él era un gran periodista y mejor aún, locutor.

Estudiaste Comunicación Audiovisual, has pasado por medios de comunicación, has sido reportero… Pero, ¿en qué momento decidiste pasar totalmente a la locución?

¿A la locución?

Sí… porque hiciste doblaje también

Sí, bueno, fue a raíz de un accidente que tuve, me rompí el brazo izquierdo en varias partes, el húmero, concretamente. Y recuerdo muchos tiempos de introspección durante la recuperación, pensando qué iba a hacer con mi vida… Y yo ya sabía locutar. Lo había aprendido de niños. No es que hubiera hecho un curso ni nada. Estudié comunicación, pero no tuve una asignatura de locución. Entonces, en mi cabeza, se gestó la idea de: puedes vivir de tu voz porque estás bien para locutar. En ese momento no estaba bien, físicamente, no me había recuperado, y decidí apostar por ahí y se me abrió un mundo muy, muy interesante.

Pero leí que luego llegó la IA y fue ahí cuando empezaste todo este tema del podcast…

Con la IA… Fue una de las cosas más que ocurrieron. Llegó la IA y con la IA el trabajo en locución escaseó y eso se sumó a otras circunstancias personales que complicaron mi situación laboral, que me hizo también ir cada vez mirando más el proceso como una posibilidad.

Carlos Rocar recogiendo un premio© GTRES

¿Fue entonces algo que siempre estuvo ahí y que querías hacer?

Fue algo que durante muchos años varias personas me dijeron que debía hacer… 'Deberías hacerte un podcast', decían. Me lo dijeron muchas veces y muchas personas que me conocían bien: deberías pensarlo… Te diría que incluso cinco años antes o más de arrancar con él, ahí estaba la idea, pero en aquel momento yo creo que conmigo vivía el síndrome del impostor. Cuando alguien me decía 'tú puedes hacer un podcast', ese síndrome me decía '¿cómo que tú vas a hacer un podcast? No podrás, hay mucha gente ya, eso no tiene futuro…' Y eso es con lo que tuve que lidiar. Vencer ese síndrome del impostor para atreverme a hacer aquello que podía convertirse en una realidad.

Imagino que, cuando contaste a tu círculo que hacías el podcast, todos se alegraron y te dijeron ¡por fin!

Sí. No sé si fue tanto así porque fui muy contenido cuando arranqué, más bien me apoyaron porque la alegría viene con los resultados, ¿no? Tú tienes que convencer a las personas que tienes cerca de que esa idea que tú tienes es realmente extraordinaria y es difícil demostrar que es extraordinaria, si aún no está materializada. Entonces, más que alegría, yo me encontré un apoyo de: adelante, estamos contigo, puedes hacerlo.

¿Cómo es una semana de trabajo en Roca Project? ¿Cómo elegís a los invitados?

Una semana de trabajo en Roca Project, es una semana en la que pasan cosas todos los días de la semana, incluyendo sábado y domingo, ¿no? Somos un equipo que, yo te diría, por poner un ejemplo, funcionamos como una carrera de relevos. Uno corre una etapa. Yo corro la etapa de grabar, pero primero ha habido una etapa de gestión logística de los invitados, de gestión de los patrocinios, se graba, se hace posible, se compran los billetes, el invitado llega, se ejecuta, se posproduce, pasa a revisión, coge el testigo otra persona, pasan a segunda edición los clips, pasa por revisiones mías de contenido, de titulación, etapas de copyrwriting... Pasan muchas cosas todos los días de la semana y tenemos los días super super marcados. Yo sé que el lunes por la mañana tengo que revisar esto, esto y esto; y, cuando yo lo haya hecho, el siguiente compañero del equipo sigue con lo siguiente; y a mí me toca revisarlo todo porque no puede ser de otra manera.

"La improbabilidad es un terreno a conquistar y para eso hace falta pasión, determinación, riesgo y mucha fe"

Sobre todo, tu podcast se caracteriza por vuestros invitados. Siempre son historias muy humanas, pero, ¿hay alguna que te haya conmovido especialmente?

Tengo que hablar del episodio con Naia, una chica de 15 años que grabó conmigo en el pasado mes de junio, pero que falleció el 18 de julio de 2026, con 16 añitos recién cumplidos. Es muy impactante porque es una persona que viene al programa con la certeza de que va a morir por culpa de un cáncer, concretamente de un osteosarcoma. Le queda el deseo de seguir viviendo, pero tiene la aceptación, con una madurez que yo no he visto en mi vida con 15 años, de entender que su vida acaba no muy lejos de esa entrevista. No sabíamos cuánto tiempo le quedaría a Naia, pero te lo cuenta con una serenidad que a mí me impactó muchísimo. Me impactó a mí, al equipo, a sus padres… Y ahora ha impactado, solo con las redes de Roca Project, a más de 100 millones de personas. Súmale toda la gente que se ha hecho eco de eso y ha salido en prensa… Una persona que ha tocado el corazón, ya no de España, sino de muchas partes del mundo, no estando entre nosotros. Entonces yo no sé si se puede dejar un mejor legado, un mejor mensaje, que es un grito a la vida, que ese.

Otro de los podcast más escuchados fue el del atleta Álex Roca...

¡Gran tipo!

¿Sois conscientes del gran altavoz que tenéis? Porque  estáis dando a conocer historias, sobre todo, humanas, que interesan a la gente, en un mundo como el actual, en el que parece que todo dura un segundo

A ver (hace una pausa). Creo que sería consciente si pudiera ver toda esa gente que nos ve en un espacio abierto, todos juntos, ¿no? Que sería... No sé si una horda (se ríe) o no sé cómo se llamaría, ni sé si hay un espacio donde quepa tanta gente. Soy consciente cuando salgo a la calle, cuando me encuentro con una señora de 90 años que te ve y resulta que su nieto, que tiene 12, también… Soy consciente cuando voy en el autobús y me encuentro a alguien, o en el metro, o cuando una persona en la sauna aprovecha para decirte que el podcast le ha cambiado la vida. Y cuando te das cuenta de que tras esos números, que son muy magnos y que en la pantalla de un móvil se hacen muy pequeños, realmente hay historias con un nombre, apellidos, una mochila de vida y tu programa está llegando a esas vidas. Resulta que tu programa, no es que te sigan (porque te pueden seguir y no verte): es que te vean y te escuchen y que te regalen lo más valioso que tienen, el tiempo. Que a mí una persona me regale su tiempo, genera en mí una deuda. Yo le tengo que dar lo mejor de lo que soy capaz de generar en ese tiempo. Y ese es para mí el acuerdo tácito que hay en Roca Project. Tú apuestas por mí y yo siempre intentaré darte algo que merezca la pena.

Parece que actualmente estamos como muy sobresaturados, hay muchos podcasts, entonces, ¿cuál crees que es el secreto del éxito, aunque suene muy manido? ¿Qué creéis que tiene vuestro podcast para que se logre diferenciar del resto?

El secreto del éxito. El éxito en términos humanos… Yo solo te puedo hablar de mi experiencia, ¿vale? Yo creo que es un tema de identidad y de autenticidad. Ya está. El podcast no es toda mi vida, pero cuando yo salgo en el podcast, yo soy Carlos Roca. No soy un invento de Carlos Roca. No significa que, aunque sea un programa serio, luego yo no me pueda reír con mi familia, mis amigos, disfrutar de todo lo que puede disfrutar cualquier persona normal y corriente. Yo soy el más común de los mortales, y equivocarme también, pero en ese espacio yo no me invento nada, soy yo. Y yo creo que la sociedad de hoy necesita reconectar con personas porque se ha cansado de ver personajes al otro lado de la pantalla. Quizás ese es el camino. Y abro un quizá porque no tengo la certeza, pero sí tengo la sospecha de que el camino es identidad y autenticidad.

Carlos Roca, presentador de La Roca Project© @carlosroca

¿Y el futuro de Roca Project, cómo te lo imaginas?

Ay, yo me lo imagino muchos años. Hay gente que pregunta por temporadas... ¿Cuántas? Pues todas las que se puedan, claro, esto siempre es una carrera de fondo y lo sigue siendo porque además yo he visto que tampoco hay un techo. Está muy bien tener X seguidores, pero, ¿por qué no puede haber más? ?Por qué no podemos alcanzar más vidas y hacer que esas vidas sean un poco mejores, un poco más conscientes de de lo que es vivir realmente? Entonces, para mí el camino es un camino de mantenerse, de crecer y de no perder la esencia. Ese es el camino, un camino largo.

¿Qué historia te queda por contar? 

Me queda por contar mi historia bien.

¿La tuya?

Sí, pero lo haré.

¿Lo harás? ¿Dedicarás un capítulo a ello? 

Algo haré...

Me dices que, incluso en el podcast, tú eres auténtico, ¿no hay por tanto separación entre Carlos entrevistador y Carlos persona?

No, eso no. Lo que hay es contención por respeto a mi invitado. Es decir, yo tengo que entender cuándo me toca hablar y cuándo me toca callar. No invito a nadie para auto entrevistarme. Puedo participar y lo hago deliberadamente porque es mi espacio. Quiero que sea así y sé que mi comunidad lo espera, pero yo tengo que ser el que escucha. Lo que pasa es que, como tú generas un vínculo afectivo con tu audiencia, hay un momento en el que la audiencia quiere saber más de ti. Entonces yo es algo que les debo a todos ellos y ellas, y lo haré, dentro de poco.

Has recibido un montón de premios, uno de Spotify, otro de COPE... ¿Cómo te sientes? ¿Qué le dirías a ese Carlos que empezaba?

Pues que cuando las cosas se hacen con pasión, con entusiasmo, entusiasmo significa llevar a Dios dentro. Es muy tremendo llevar como una inspiración divina dentro. Yo, además, soy una persona creyente. Cuando uno hace las cosas con entusiasmo y lo improbable, como es lo que está ocurriendo, puede ser bastante más posible. No se puede ser un poco imposible o un poquito menos. Es una palabra rotunda, significa imposibilidad, pero la improbabilidad es un terreno a conquistar y para eso hace falta pasión, determinación, riesgo y mucha fe.