Comienza la cuenta atrás para el gran día. Mónica Fuster y su prometido, Santiago Rodríguez, se casan este sábado 10 de octubre en México. La hija del empresario Ricky Fuster y la diseñadora Mónica Sánchez-Navarro —perteneciente a una de las mayores fortunas del país azteca— protagonizará así una de las citas clave del calendario social siete meses después de anunciar su compromiso. Una celebración rodeada de gran expectación que reunirá a destacadas familias de la alta sociedad española y mexicana y que promete ser uno de los grandes acontecimientos de la temporada.
La madre de la novia, Mónica Sánchez-Navarro, pertenece a una de las familias más influyentes de México. Es hija del empresario Eduardo Sánchez-Navarro Redo, con un importante imperio de negocios orientados al turismo e impulsor del festival de cine más importante de San José del Cabo y Cabo San Lucas, cuya familia, además, fue una de las grandes accionistas de Grupo Modelo (la cervecera creadora de la marca Corona, conocida como Coronita en España). Mónica lidera su propia firma de moda, Mon and Pau, una tienda ubicada en plena Milla de Oro madrileña en la que tiene como socias a su cuñada Paula Lebrija y Tatiana Arella. Paulina está casada con su hermano Eduardo Sánchez-Navarro, quien forma parte de la firma de moda Ecoalf. Su tía es Mercedes Sánchez-Navarro, pareja de Carlos Slim Helú, el hombre más rico de México y una de las mayores fortunas del mundo.
Ricky Fuster, al igual que su hermano Álvaro, es uno de los mejores amigos del rey Felipe VI, a quien conoció de niños en el colegio Santa María Los Rosales, por cuyas aulas pasaron años después la princesa Leonor y la infanta Sofía. Recordemos que es tan estrecha su amistad que el rey Felipe fue testigo de la boda de Álvaro Fuster con Beatriz Mira en 2012 y es padrino de su primer hijo, Álvaro.
Ricky es socio mayoritario de Spanish Power S.L., compañía dedicada a la electricidad, y junto a su esposa adquirió la casa en la que la infanta Pilar, tía del rey Felipe, vivió en Puerta de Hierro (Madrid). La familia también tiene una relación muy estrecha con la familia Obregón. De hecho, Javier García Obregón y Paloma Lago eligieron a Ricky como padrino de su único hijo en común, Javier, quien se casó en mayo de 2024 en la iglesia de San Fermín de los Navarros en Madrid.
Mónica y Santiago han llevado su historia de amor con la misma discreción con la que desarrollan sus respectivas carreras profesionales. Aunque pertenecen a dos ámbitos diferentes, tienen importantes puntos en común, entre ellos su sólida formación académica y su vocación por ayudar a los demás. La hija de Mónica Sánchez-Navarro estudió Psicología en la Universidad de Navarra y actualmente cursa Psicología Clínica en la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México. En una entrevista concedida en la revista ¡HOLA! contaba que decidió orientar su camino profesional en esa dirección porque "en mi casa siempre se ha hablado mucho de la psicología y, desde que recuerdo, mis amigas cuentan conmigo para todos sus problemas". Además, explicaba que "ayudar a los demás y que sientan confianza me hace sentirme bien conmigo misma" y tiene claro desde hace años que quiere "estar en temas de voluntariado u ONG".
Ese compromiso con los demás es precisamente uno de los intereses que comparte con Santiago. El futuro marido de Mónica estudió Ciencias e Ingeniería Química en Stanford y desde hace prácticamente cuatro años es socio inversor de Andreessen Horowitz, firma de capital riesgo con sede en San Francisco (California). A pesar de su intensa trayectoria profesional, el voluntariado también ha formado parte de su vida en diferentes etapas desde 2013. Siete meses después de anunciar su compromiso, la pareja pone ahora el broche a su historia de amor pronunciando el 'sí, quiero'.







