Hace diez años, Ella Beatty tenía 16 años, lucía un vestido de alta costura de Christian Dior y bailaba el vals en uno de los salones más exclusivos de París. Era 2016 y la hija de Warren Beatty y Annette Bening protagonizaba su puesta de largo en Le Bal, el célebre Baile de Debutantes que cada año reúne a jóvenes pertenecientes a algunas de las familias más conocidas del mundo. Una década después, aquella adolescente ha cambiado el vestido de gala por uno de los personajes más oscuros de la crónica negra estadounidense.
A sus 26 años, Ella Beatty se ha convertido en Lizzie Borden, la mujer que en 1892 fue acusada de asesinar con un hacha a su padre y a su madrastra y que posteriormente fue absuelta. La actriz protagoniza Monster: La historia de Lizzie Borden, la nueva entrega de la antología de Ryan Murphy en Netflix.
Su noche como debutante en París
El 26 de noviembre de 2016, Ella Beatty participó en Le Bal siguiendo los pasos de su hermana mayor Isabel, que había debutado dos años antes. Tenía solo 16 años y lució un vestido palabra de honor de Christian Dior Haute Couture en la gala, celebrada en el hotel Peninsula de París.
Warren Beatty no pudo acompañarla aquella noche, así que Ella bailó el tradicional vals junto al joven danés Hans Gerhard Jensen. Quien sí estuvo a su lado fue su madre, Annette Bening. Además, compartió la experiencia con jóvenes llegadas de distintos países, entre ellas Daniela Figo, hija de Luis Figo, con quien incluso posó con la Torre Eiffel de fondo.
Ella forma parte de una de las familias más conocidas de Hollywood. Es la menor de los cuatro hijos de Warren Beatty y Annette Bening, junto a Stephen, Benjamin e Isabel, y también es sobrina de la legendaria actriz Shirley MacLaine, hermana de su padre.
Una carrera más allá de sus apellidos
Ella creció rodeada de cine, acompañando a sus padres a rodajes y camerinos. Y cuando decidió seguir sus pasos, quiso prepararse para ser actriz. Estudió interpretación en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York y se graduó en 2022, en una promoción de solo 18 estudiantes.
Ella siempre ha sido consciente de que ser hija de Warren Beatty y Annette Bening le ha abierto puertas. "Reconozco plenamente que tener padres actores famosos conlleva un privilegio y una gran visibilidad", admitió a Vogue en 2024. Pero también dejó claro que quiere demostrar su talento y hacerse un nombre por sí misma.
Su primer gran trabajo llegó de la mano de Ryan Murphy en Feud: Capote vs. The Swans, donde interpretó a Kerry O'Shea, la hija adoptiva de Truman Capote. Tenía tantas ganas de aprender que incluso iba al plató los días que no tenía que rodar para observar el trabajo de sus compañeros.
Poco después llegó otro paso importante en su carrera. En marzo de 2024 debutó en Broadway con Appropriate, junto a Sarah Paulson.
El papel que puede cambiar su carrera
Ahora llega el papel que la sitúa en un nuevo momento profesional. En Monster, Ella interpreta a Lizzie Borden, acusada de asesinar con un hacha a su padre, Andrew, y a su madrastra, Abby, en 1892. Un año después fue absuelta por un jurado.
Para enfrentarse a este reto, volvió a escuchar los consejos de sus padres. Warren Beatty y Annette Bening le recomendaron "interésate por lo que haces, en lugar de intentar ser interesante" y que nunca intentara ser "la persona más inteligente de la sala". Ella, por su parte, ha definido a su madre como "mi actriz favorita del mundo, mi heroína y mi mejor amiga".









