Comienza una era en Supervivientes. El formato más extremo de la televisión, que lleva 25 años en emisión con pruebas cada vez más impresionantes y difíciles, se prepara ya para la próxima edición. La nueva entrega llega con una inesperada sorpresa: Laura Madrueño dice adiós a los espectadores después de tres años entregada al formato en el que ha vivido momentos únicos e irrepetibles. Cede el testigo María Lamela, que se pondrá al frente del espacio desde Honduras, donde estará en contacto constante con los concursantes, organizando las pruebas y siendo también un apoyo moral para ellos en los días en los que se sienten sobrepasados. Te contamos a continuación todo sobre la nueva estrella de Mediaset.
María Lamela nació en 1991 en Vilalba, municipio perteneciente a Lugo que es la capital de la comarca de Tierra Llana. De niña soñaba con ser actriz y fue un profesor suyo quien se dio cuenta de su talento y le propuso presentar una función. Desde ese mismo instante tuvo claro que ese sería su trabajo. Estudió un grado en Comunicación Audiovisual en la Universidad de La Coruña, pasando un curso en la Universidad Rey Juan Carlos y haciendo una beca Erasmus en la Universidad italiana de Téramo. Además, hizo un máster en reporterismo, se ha formado en Arte Dramático y participó en un voluntariado de refugiados. Sus primeros pasos profesionales los dio en Galicia, en una revista y en la televisión. Después fue redactora en UMO Magazine, en una empresa de bebidas, en Ryanair, en Movistar y en Antena 3. En 2016 hizo unas prácticas en Mediaset, donde su estancia se alargó con Informativos Telecinco y Crónica Cuatro. Desde ahí se pasó a TVE y TeleMadrid, donde fue enviada especial a la Russia World Cup.
La gran oportunidad de la periodista llegó en 2018, cuando fichó por Atresmedia para ser reportera de Liarla Pardo, programa de laSexta en el que se encargaba del área de investigación, política y actualidad. De aquella experiencia habló en ¡HOLA!, donde explicó que "hacía muchas cámaras ocultas: desde destapar fraudes a infiltrarme en carreras ilegales de coches". Luego la llamaron para incorporarse a Más vale tarde, donde le enganchó "desde el primer día el ritmo de la actualidad diaria", que considera "adictivo". Además, se siente una privilegiada por aprender diariamente de Iñaki López y Cristina Pardo. A él lo define como "un auténtico showman, culto, ingenioso, rápido como él solo… un humorista en esencia dentro de la actualidad". De su compañera dice que es "una periodista infalible, va un paso por delante del programa, no se le escapa una y siempre da en la clave."
Su ritmo es frenático, ya que está a la vez en la televisión de su tierra natal. Los fines de semana presenta Hora Galega y se ha puesto además al frente de Salvaxe, un reality que guarda ciertas similitudes con Supervivientes. De hecho, cuando se estrenó dijo que le parecería un honor que la compararan con Jorge Javier Vázquez, Lara Álvarez y Laura Madrueño. Quién le iba a decir entonces que un año después tomaría el testigo de esta última para su gran reto profesional, una experiencia que marcará un punto de inflexión en su vida personal y profesional.
Su profesión no solo le ha permitido dedicarse a lo que más le gusta, sino forjar amistades que se han convertido en familia. Es el caso de Marina Valdés, con la que este verano formó "un dúo dinámico televisivo" sustituyendo a los "capitanes" del citado espacio. "Somos una bomba imparable. Nos lo pasamos genial juntas, nuestras conversaciones de WhatsApp son un constante cuaderno de bitácora de surrealismo y tragicomedia", nos contaba. Tal es su conexión, que han publicado juntas Microdramas. Peripecias arriesgadas de las reporteras más kamikazes de la TV. En el libro se definen como dos libra sin carnet de conducir, parecidas por fuera, pero diferentes por dentro, reporteras kamikazes, divertidas, exigentes, y, sobre todo, caóticas.
Más allá del trabajo, Lamela es una persona muy familiar y le encanta pasar tiempo con los suyos. Adora estar en Galicia, disfrutar de las largas sobremesas y escuchar los consejos de sus padres, que son sus mayores críticos. "El 99 por ciento de las veces tienen razón porque me conocen mejor que nadie y me ayudan a evolucionar. Soy una persona que abraza las críticas al borde de la súplica para seguir creciendo", nos confesaba la bellísima periodista, que tiene un gran sentido del humor.
Con toda seguridad, lo que más echará de menos durante los meses que pase en Honduras es a su entorno, con los que va a la playa, de paseo, hace surf, yoga, buceo... También dice que sus "niveles de cinefilia y melomanía supuran" y se presenta como una persona "altamente propensa a viciarme a cualquier corriente internetiana y me puedo pasar horas haciendo un programa de antidivulgacion con mis amigos".








