La trágica muerte de la leyenda de Hollywood Gene Hackman, de 95 años, y de su esposa, Betsy Arakawa, de 65, provocó una profunda conmoción y un gran desconcierto a nivel mundial. Ambos fueron hallados sin vida en su residencia de Santa Fe, Nuevo México, a finales de febrero, después de que un empleado de seguridad del vecindario hiciera el lamentable descubrimiento. Hoy, esa misma vivienda, cargada de historia y recuerdos, ya tiene un nuevo propietario, apenas 11 días después de haber salido al mercado inmobiliario.
La noticia del hallazgo de los cuerpos del actor Gene Hackman y su mujer paralizó al mundo. En un primer momento, surgieron diversas teorías sobre las causas de su muerte, como un posible suicidio conjunto o una intoxicación por monóxido de carbono. Sin embargo, tras la investigación, se aclaró que la fuga de gas en la propiedad fue mínima y no letal, por lo que se descartó esta hipótesis. Además, el marcapasos de Hackman registró su última actividad el 17 de febrero, lo que podría indicar que esa fue la fecha de su fallecimiento. La autopsia preliminar reveló que los cuerpos fueron hallados aproximadamente nueve días después de la muerte y presentaban signos de descomposición y momificación, posiblemente relacionados con las condiciones secas y frías de Santa Fe. Asimismo, no se encontraron lesiones visibles, lo que reforzó la posibilidad de un fallecimiento natural, como un paro cardíaco.
Finalmente, los investigadores informaron que Betsy habría muerto alrededor del 11 de febrero, último día del que se tuvieron noticias de ella. La causa fue un síndrome pulmonar por hantavirus, una enfermedad poco frecuente transmitida por roedores. Gene Hackman murió por una enfermedad cardiovascular. Aunque no se pudo concretar con exactitud la hora de su muerte, se consideró que ocurrió en torno al 18 de febrero, cuando su marcapasos dejó de registrar actividad. Los expertos señalaron que es posible que Gene no fuera consciente del fallecimiento de su esposa debido a la demencia que padecía.
Venta de su casa
Pese a este trágico suceso y a las circunstancias que lo rodearon, la propiedad se vendió tan solo once días después de salir a la venta, en tiempo récord. La finca se encuentra en la exclusiva urbanización Santa Fe Summit, al noreste del centro histórico de la ciudad. Entre sus características destacan sus seis habitaciones, diez cuartos de baño, cuatro chimeneas, piscina, jacuzzi cubierto, amplias terrazas con vistas panorámicas y un estilo arquitectónico colonial con influencias mexicanas y españolas. Además, cuenta con una propiedad aledaña para los invitados que tiene tres dormitorios.
La vivienda fue completamente reacondicionada tras la muerte del actor y su esposa, ya que, según los agentes que accedieron al interior, se hallaron heces y orina de rata en numerosas estancias, lo que evidenciaba el deterioro en el que se encontraba. Los nuevos propietarios la adquirieron por 5,2 millones de euros (6,25 millones de dólares) en una operación gestionada por la empresa especializada Realtor. La finca cuenta con 21 hectáreas y está compuesta por dos edificaciones: la vivienda principal, de más de 1.200 metros cuadrados, y una casa independiente destinada a invitados.









