Teyana Taylor es ahora mismo la actriz más viral de Hollywood. Su reacción al escuchar su nombre como ganadora del Globo de Oro (sorpresa, lágrimas y gratitud) se convirtió en el instante más compartido de la noche. No por el espectáculo, sino por la honestidad de saberse reconocida tras una carrera larga, diversa y muchas veces invisibilizada. Su discurso, dirigido a las mujeres afroamericanas, terminó de encumbrarla: "A mis hermanas negras y a las niñas que nos ven esta noche, nuestra dulzura no es un lastre. Nuestra profundidad no es excesiva. Nuestra luz no necesita permiso para brillar. Pertenecemos a cada lugar al que entramos. Nuestras voces importan y nuestros sueños merecen un espacio".
Acabamos de verla con un look de impacto en los desfiles de París, y ahora su paso se dirige hacia los Oscar, premio que también podría ganar por su papel de Perfidia Beverly Hills en Una batalla tras otra, película de Paul Thomas Anderson. El próximo 15 de marzo la veremos desfilar en el Dolby Theatre de Los Ángeles con un estilismo que seguro no dejará indiferente a nadie. Pero, ¿quién es la polifacética mujer que está revolucionando la temporada de premios a base de lookazos y abdominales de acero? Es hora de descubrir (o mejor redescubrir) a esta polifacética artista que lleva cosechando éxitos tras una trayectoria dos décadas. De ascendencia trinitense, nació en Harlem, donde de niña obsequiaba a los vecinos con su bonita voz. Con 7 años componía sus propias canciones y con 15, la cantante Beyoncé llamó a su puerta para que fuera la coreógrafa del vídeo de su canción, Ring the Alarm.
Después, enfocó su carrera hacia la música y Pharrell Williams la fichó para Star Trak, su sello discográfico. Ha colaborado con multitud de artistas, entre ellos Kanye West, con quien ha mantenido una estrecha relación profesional y de amistad. Para él coreografía, en 2016, el videoclip de Fade, uno de los más famosos del artista (y ganador en los MTV Video Awards del premio a la mejor coreografía). El exmarido de Kim Kardashian produjo íntegramente el segundo disco de Taylor, K.T.S.E, que optaba este domingo a recibir el Grammy en la categoría de 'Mejor álbum de R&B' por Escape Room, su cuarto trabajo discográfico.
Su carrera cinematográfica empezó en 2010 con su debut en la película Baile urbano 2: Regreso a casa. Después de múltiples apariciones en pantalla, fue el filme Un príncipe en Nueva York 2 el que la catapultó a la popularidad. Sin embargo, la cinta que ha marcado un antes y un después en su trayectoria ha sido Mil uno, de 2023. Como artista multidisciplinar, una de sus facetas más conocidas es su relación con la estética y la moda, donde no pasa desapercibida e incluso cuenta con su propia marca de ropa deportiva, Fade2fit.
Se ha convertido en una referente fashionista gracias a sus elecciones atrevidas. "Aunque venimos de una época donde la gente tenía desarrollo artístico, me quedé en situaciones donde tenía que hacerlo todo yo, incluso mi propio pelo y maquillaje… siempre he sido mi propia estilista", ha dicho. Cada vez que aparece en público, sorprende. Sus estilismos centran los flashes en las alfombras rojas. Fusiona elementos inesperados y mezcla códigos masculinos con capas esculturales y aplicaciones de pedrería. Sus looks rinden homenaje a la cultura negra mediante símbolos y diseños cargados de significado, capaces de narrar historias propias. Eleva prendas de inspiración casual y reinterpreta trajes y abrigos tradicionalmente masculinos.
Es madre de Junie, a quien tuvo en 2015, y Rue Rose, que llegó al mundo en 2020, ambas fruto de su matrimonio con el jugador de baloncesto Iman Shumpert, del que se divorció en 2023. Y si una cosa ha llamado poderosamente la atención de la actriz es su impresionante forma física. Puede presumir de unos abdominales de acero que parecen de ficción -aunque son pura realidad-. Su rutina se enfoca en el baile y el boxeo, con movimientos de cardio, tonificación, abdominales y ejercicios intensos de la parte superior del cuerpo. Pero ella, la nueva guerrillera de Hollywood, asegura que mucho se lo debe a su genética.











