El mundo del espectáculo ha despertado con una profunda pérdida. Catherine O’Hara, la actriz que logró la difícil tarea de hacernos reír y conmovernos con la misma intensidad, ha fallecido en Los Ángeles a los 71 años. Según confirmó su representante a Variety, la artista nos dejó tras una breve enfermedad, un desenlace que ha causado una profunda consternación dado que, hace apenas dos semanas, celebraba su nominación en la gala de los Globos de Oro y mantenía una agenda llena de proyectos. La Academia de Cine ha sido una de las primeras instituciones en rendir tributo a su figura con unas palabras que resumen su esencia: “El arte de Catherine O’Hara reveló cómo la comedia, en su máxima expresión, puede ser a la vez audaz y profundamente humana. Equilibró el humor, la humanidad y la ternura con una gracia poco común, desde el alegre caos de Solo en casa hasta el ingenio gótico de Bitelchús y la brillantez de Very Important Perros. Su legado vive en cada escena que tocó y los corazones de quienes la amaron”.
Desde sus compañeros de reparto hasta las nuevas generaciones de actores, nadie ha querido dejar pasar la oportunidad de agradecer su generosidad. Pedro Pascal, con quien trabajó recientemente en The Last of Us, expresó su gratitud eterna: “Oh, qué suerte tenerte cerca. Te estaré eternamente agradecido. Hay menos luz en mi mundo, este mundo afortunado que te tuvo y siempre te tendrá. Siempre. Única e irrepetible”.
Por su parte, Michael Keaton, su inseparable compañero en el universo de Tim Burton, recordó su amistad de décadas: “Nos conocemos desde antes de la primera Bitelchús. Ha sido mi esposa ficticia, mi némesis ficticia y mi verdadera amiga en la vida real. Esto duele. Hombre, la voy a extrañar. Mis pensamiento también están con Bo”. El propio Burton se sumó al duelo con un escueto pero profundo: “Catherine, te quiero. Esta imagen muestra cuánta luz nos diste a todos. Fuiste una parte especial de mi vida y de mi 'más allá'”.
Amigas cercanas como Rita Wilson destacaron su integridad personal: “Catherine O’Hara, una mujer que fue auténtica y sincera en todo lo que hizo. Se veía en su trabajo, si la conocías se veía en su vida, y se veía en su familia”. Mientras, Catherine Zeta-Jones la calificó como un “talento tan raro y único que nos ha inspirado a muchos de nosotros”, y Christina Ricci recordó su calidez y el honor que fue para ella trabajar juntas: “Fue el ser humano más maravilloso, cálido, amable e hilarante”.
La comunidad canadiense, encabezada por el Primer Ministro Justin Trudeau, también ha querido honrar a su embajadora más brillante: “Catherine O’Hara fue un querido icono canadiense con un don poco común para la comedia y el corazón. Hizo reír a la gente a través de las generaciones”. En la misma línea, el cantante Michael Bublé confesó estar roto: “Destrozado ni siquiera empieza a describirlo. Era única. Una luz excepcional en este mundo, y su partida golpea con un peso que no logro expresar del todo con palabras. No era solo una artista, actriz y comediante legendaria. Fue una auténtica embajadora de Canadá en el sentido más pleno: brillante, valiente, profundamente original y llena de humanidad. Hizo reír al mundo, pero también consiguió que las personas se sintieran vistas”. “Como artista, me inspiró más de lo que jamás sabrá. Marcó el listón de lo que significa representar a tu país con excelencia y elegancia, sin perder nunca la cercanía ni la humildad”, explicó.
Incluso figuras como Seth Rogen quisieron subrayar cómo ella cambió sus vidas: “Solo en casa fue la película que me hizo querer hacer películas. Trabajar con ella fue un verdadero honor. Era histérica, amable, intuitiva, generosa... todos tenemos suerte de haber vivido en un mundo con ella”. Chris Columbus, director de Solo en casa también ha querido recordarla: “Estoy conmocionado y con el corazón roto, como el resto del mundo. Fui un fan obsesivo del brillante trabajo cómico de Catherine… La voy a echar muchísimo de menos. Aun así, hay un pequeño consuelo al pensar que dos de los mejores seres humanos que he conocido jamás, Catherine y John Candy, están juntos otra vez, improvisando brillantemente y haciéndose reír el uno al otro.”
Su mayor éxito: la familia
Más allá de los premios y los focos, la verdadera felicidad de Catherine residía en su hogar. En el rodaje de Bitelchús conoció al que sería el amor de su vida, el diseñador de producción Bo Welch. Se casaron en 1992 y formaron una familia sólida junto a sus hijos, Matthew y Luke. Ella siempre decía que el secreto de su matrimonio era la risa: “Nos reímos en lugar de gritarnos. ¡El sarcasmo ayuda!”.
Hoy, ese humor característico deja un vacío incalculable. Richard E. Grant, gran amigo de la pareja, resumía el sentimiento de todos: “La muerte de mi gran amiga Catherine es una pérdida incalculable. Nunca dejamos de hablar y de reír”. Al igual que él, figuras como Justin Theroux, Jamie Lee Curtis, Ryan Reynolds, Nia Vardalos, David Furnish y el matrimonio Baldwin han enviado sus condolencias, coincidiendo en que, como dijo Nia Vardalos: “En Catherine O’Hara solo había una fuente incesante y desbordante de bondad”.
El dolor de su "hijo" en la ficción
Uno de los testimonios más desgarradores ha sido el de Macaulay Culkin. Su relación, que nació en el set de Solo en casa, trascendió la pantalla, convirtiéndose en un vínculo casi materno. El actor, visiblemente afectado, compartió un mensaje que ha dado la vuelta al mundo: “Mamá. Pensé que teníamos tiempo. Quería más. Quería sentarme en una silla a tu lado. Te escuché. Pero tenía tanto que decir. Te quiero. Nos vemos pronto”. Culkin, que siempre vio en Catherine un refugio durante sus años más complicados, añadió con amargura: “Estoy enojado por esto...”.













