Gran consternación en el mundo del cine por la pérdida de una actriz que ha marcado a varias generaciones gracias a sus papeles, con los que es eterna. Dos semanas después de la gala de los Globos de Oro, galardón al que estaba nominada, toda la profesión lamenta la muerte de Catherine O’Hara, protagonista de Bitelchús y la inolvidable madre de Kevin en Solo en casa. Su representante ha confirmado a Variety que la artista ha fallecido en su domicilio de Los Ángeles a los 71 años tras una breve enfermedad.
Deja un legado inmenso en el mundo del espectáculo, en el que se ha mantenido activa hasta el final. De hecho, su última aparición pública fue en septiembre, en una de las celebraciones de los Premios Emmy. Inicialmente veía la profesión como un juego, su talento no tardó en abrirse paso. Debutó interpretando a la Virgen María en una obra de teatro infantil y en la adolescencia se ganó la vida como camarera en el Teatro Second City de Toronto, donde todo cambió. Tras varias audiciones consiguió unirse a la compañía en 1974, y aunque al principio le daba miedo subirse al escenario, pero poco a poco fue sintiéndose cada vez más cómoda.
En 1976 se hizo muy querida en Second City Television, programa de sketches en el que imitaba a compañeras como Meryl Streep y Brooke Shields, además de hacer números propios en los que conquistó con su vis cómica. De ahí dio el salto a Saturday Night Live y empezó a encadenar ofertas, con las que era muy selectiva: "Leo guiones y me hago una idea de si quiero participar. ¿Quiero que mis padres vean esto? Prefiero quedarme en casa que hacer algo que sé que está mal y tener que defenderlo después". De sus primeras veces en el cine forma parte Jo, ¡qué noche!, de Martin Scorsese, y Bitelchús, título que supuso un punto de inflexión.
En 1990, llegó el título que marcó su carrera: Solo en casa, donde interpretaba a la madre de Kevin, el protagonista. La definía como "una película perfecta" y le dio algunas de las mayores alegrías de su vida. A todos los niveles. Y es que forjó una relación prácticamente familiar con Macaulay Culkin, su hijo en la ficción. Precisamente el actor ha sido uno de los primeros en reaccionar a la triste noticia de su pérdida y en sus palabras refleja que Catherine era para él una pieza importante. "Pensé que teníamos tiempo. Quería más. Quería sentarme en una silla a tu lado. Te escuché. Pero tenía tanto que decir. Te quiero. Nos vemos pronto", ha dicho.
Después llegaron otros proyectos como Pesadilla antes de Navidad, donde prestó su voz; la serie canadiense Schitt's Creek, que fue otro de los hitos de su carrera; Frankenweenie, La familia Addam, Elemental, Argylle y la segunda temporada de The Last of Us. No faltaron los reconocimientos, como dos premios Emmy, un globo de Oro y su propia estrella en el Paseo de la Fama de Canadá.
No solo triunfó en su vida profesional, la suerte también le sonrió en el terreno personal. Durante el rodaje de Bitelchús se enamoró del diseñador de producción Bo Welch, con el que contrajo matrimonio en 1992. Su felicidad se multiplicó con la llegada al mundo de sus hijos, Matthew y Luke. La clave de la solidez familiar, según confesaba en People, eran la comunicación y el humor: “La gente siempre dice: 'Comunícate', ¿verdad? Dile cómo te sientes' Lo hacemos mucho con bromas. Nos reímos en lugar de gritarnos. ¡El sarcasmo ayuda!".
El homenaje de la profesión, compañeros convertidos en amigos
Era muy querida por el público, pero también por sus compañeros, que se están volcando en recordarla. "Oh, qué suerte tenerte cerca. Te estaré eternamente agradecido. Hay menos luz en mi mundo, este mundo afortunado que te tuvo, te tendrá y siempre te tendrá. Siempre. Única e irrepetible", ha dicho Pedro Pascal junto a una foto perteneciente al rodaje de The Last of Us. " Oh, Catherine. Te extrañaremos muchísimo", ha indicado Justin Theroux, con el que formó equipo en Bitelchús. Rita Wilson la ha recordado como "una mujer auténtica y sincera en todo lo que hacía. Se veía en su trabajo, si la conocías se veía en su vida y se veía en su familia. Bo, Luke y Matthew, nuestro más sentido pésame. Que Catherine descanse en paz. Que su recuerdo sea eterno". David Furnish se ha mostrado "absolutamente devastado" por la muerte de "una actriz y humorista brillante que me ha hecho reír a carcajadas durante décadas" y que deja "un legado de excelencia artística y risas".
Especialmente conmovedor es el mensaje de Michael Bublé: "Decir que estoy desconsolado es quedarse corto. Catherine O'Hara era única en su género. Una luz excepcional en este mundo, y su fallecimiento me afecta de una manera que no puedo expresar con palabras. No solo era una artista, actriz y comediante legendaria. Era una embajadora de Canadá en el sentido más auténtico: brillante, intrépida, profundamente original y llena de humanidad. Hacía reír al mundo, pero también hacía que la gente se sintiera vista. Como artista, me inspiró más de lo que ella jamás sabrá. Estableció el listón de lo que significa representar a tu país con excelencia y elegancia, sin perder nunca la calidez ni la humildad. Mi corazón está destrozado por su familia, sus seres queridos y todos los que la adoraban, tanto aquí en Canadá como en todo el mundo. Si estás de duelo por esta pérdida, no estás solo. Todos compartimos esta tristeza. Descansa en paz, Catherine. Gracias por todo".











