El mundo de la música atraviesa un momento de profundo pesar. El artista jerezano David de la Chica ha muerto a los 50 años tras sufrir un infarto. Según ha informado El Diario de Jerez, el cantautor llevaba desde el 5 de enero ingresado en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz debido a varios problemas de salud que fueron agravándose con el paso del tiempo. Allí se encontraba a la espera de ser intervenido quirúrgicamente, pero el fallo cardíaco que terminó provocando su muerte llegó antes de que se pudiese realizar la operación.
Conocido también como Davile, el artista tuvo una larga trayectoria en la industria: a finales de los años 90 fundó junto a Diego Pozo 'El ratón' un proyecto musical al que bautizaron como Palocortao, y que funcionó como una especie de semilla de lo que se acabó denominando como el sonido "garrapatero". Con el tiempo, aquel dueto evolucionó en La Banda del Ratón, heredando miembros, estilo y repertorio del grupo anterior. Más tarde, comenzaría a colaborar con Los Delinqüentes como coautor de varias de sus canciones, como Tabanquero, Amor Plutónico o Pirata del estrecho.
Tras hacerse pública la noticia, las redes sociales se han llenado rápidamente de mensajes de despedida y cariño hacia el músico. Los integrantes de Los Delinqüentes han compartido un comunicado firmado por Marcos del Ojo, ‘El Canijo de Jerez’, Diego Pozo, ‘Ratón’, y Manu Benítez, en representación del recordado Miguel Ángel Benítez ‘Migue’, fallecido en 2004. "David ha peleado hasta el último momento, siempre haciendo gala de su particular sentido de humor, en su lucha contra una larga enfermedad. La pasada madrugada, en el hospital, a sus 50 años, descansó en paz", ha declarado el grupo y, como último adiós al que fue su camarada durante los primeros años de la banda, han añadido: "Siempre estarás en nuestros corazones y nuestro recuerdo. Un beso muy fuerte, amigo".
Y el tributo no se quedó solo ahí. Otros artistas también han querido rendir homenaje públicamente al letrista, como el bailaor Tomás Moreno Romero, ‘Tomasito’, quien le ha dedicado unas emotivas palabras: "Un gran amigo, buen compañero, buen músico y un pedazo de poeta. Hoy es un día muy triste para todos los 'garrapateros'. Por lo menos me queda haber cantado algunas de sus canciones, entre ellas Soy un limón, la cual me compuso. Mi más sentido pésame a la familia y amigos", ha escrito.
La esencia "garrapatera" y el sonido de Jerez
A los miembros de Los Delinqüentes se les asocia con lo que ellos mismos denominan el “universo garrapatero”, un término que va más allá de la música; es un estilo de vida, un enfoque de creación artística y una forma de disfrutar del día a día sin perder autenticidad. La expresión fue acuñada por los fundadores del grupo, Migue Benítez y El Canijo de Jerez, y refleja esa mezcla de espontaneidad y humor que caracteriza su trayectoria. En particular, Migue, quien pasó su infancia en el campo, solía calificar con la palabra “garrapatero” todo aquello que le resultaba especial o que le gustaba, y de ese uso cotidiano nació un concepto que terminaría definiendo un estilo musical: una fusión de rumba, rock, flamenco e improvisación sobre la marcha, donde la libertad creativa es tan importante como el ritmo o la letra.
Dentro de este universo, que representa la mezcla entre lo urbano y lo rural, lo planificado y lo improvisado, lo serio y lo divertido, Davile se convirtió en una figura esencial. Aunque nunca fue la voz principal sobre los escenarios, sus letras ayudaron a dar forma a ese espíritu único que hoy sigue definiendo a Los Delinqüentes, y es que su forma de ver la vida quedó plasmada en composiciones que hoy siguen resonando en bares, coches y recuerdos de varias generaciones.







