Natasha Lyonne se ha sincerado como nunca ante sus fans para desvelar algo que, seguro, no le hubiera gustado contar: que vuelve a estar enganchada a las drogas. "Hago pública mi recaída", señalaba esta sin tapujos y con enorme franqueza en su perfil público de X (antiguo Twitter). La actriz norteamericana de 46 años escribía una especie de carta abierta para hablar no solo de su caso, sino el de muchas otras personas que atraviesan por su misma situación. "Si hay alguien ahí fuera que esté luchando, recordad que no estáis solos", les ha dicho con el corazón en la mano.
Tras años consumiendo alcohol y distintos estupefacientes como heroína o cocaína, la intérprete de Muñeca Rusa y Orange Is The New Black había logrado rehabilitarse por completo y llevaba mucho tiempo sobria sin tomar sustancias. Sin embargo, ahora reconoce que vuelve a estar "enferma", y desea contar su experiencia por si eso puede servir para ayudar a quien lo necesite. A los que intentan salir de ese pozo oscuro, como quiere hacer ella, les transmite un halo de esperanza y les pide que "no abandonéis antes de que llegue el milagro. Rodeaos de amor. Lo demás es solo ruido y tonterías".
La protagonista y productora de la serie Poker Face explica también la delgada línea que hay para mucha gente de sucumbir una y otra vez a sus adiciones, así que tiene claro que "la recuperación es un proceso de toda la vida". En cualquier caso, añade que tiene "los pies en el suelo" y se muestra "muy agradecida" por las continuas muestras de cariño que está recibiendo desde que comunicara la noticia. Son innumerables mensajes de apoyo los que le están llegando a través de las redes sociales, elogiando su valentía y determinación a la hora a abrirse en canal y mirar de frente este problema.
Cabe recordar que el historial de Lyonne es tan brillante delante de las cámaras como polémico fuera de ellas. En la primera década del 2000, fue detenida y estuvo en el calabozo por conducir ebria. Posteriormente, tuvo un fuerte encontronazo con un vecino que se dirimió en los tribunales tras ser imputada por acoso. Luego, llegó a estar hospitalizada por hepatitis C y estuvo a punto de perder la vida tras sufrir un colapso pulmonar. Más tarde, tuvo que ser operada a corazón abierto, entre otros sustos importantes para su salud.
Tras pasar por un centro de desintoxicación, contó en una entrevista a Entertainment Weekly que "caer en una espiral de drogradición es realmente aterrador". Por entonces, se felicitaba tras haber superado "esas noches negras del alma", decía. La vimos recientemente en la galas de los Globos de Oro, sumándose a la gran fiesta del cine y la televisión junto a una gran cantidad de estrellas en los prestigiosos premios. Aquel día, todo eran flashes y purpurina para ella. Ahora, le toca curarse y remontar el vuelo cuanto antes.






