Este lunes, la familia Beckham se mostró más unida que nunca después de las explosivas declaraciones de Brooklyn, el primogénito de Victoria y David. Hace una semana, el joven chef acudía a sus redes sociales para aclarar, por primera vez, y rompiendo así un silencio atronador, los motivos que le habían llevado a distanciarse de sus padres. Desde entonces, no ha habido persona del círculo del matrimonio británico que no haya dado su opinión. Días de titulares y de protagonismo en las portadas de la crónica social que han culminado con una foto que demuestra que, incluso en las malas, en la unión está la fuerza. Junto a sus hijos, sus parejas y la pequeña Harper, David y Victoria han reaparecido juntos por primera vez tras el nuevo capítulo de una guerra familiar que lleva más de un año viva, pero que se ha recrudecido en los últimos días.
Victoria ha sido nombrada a Caballero de la Orden Nacional de las Artes y las Letras por el Ministerio de Cultura de Francia, una condecoración que ha juntado a toda su familia en París, con una clara excepción: Brooklyn y Nicola Peltz. "Es un gran honor para mí haber sido nombrada Chevalière de l'Ordre des Arts et des Lettres por el Ministerio de Cultura francés. Siempre he admirado profundamente la estética francesa y la seriedad con la que trata la moda: como una forma de arte. Por eso, ser reconocida aquí y acogida de esta manera es un gran privilegio, que refleja décadas de compromiso y dedicación. Mi más sincero agradecimiento a la ministra de Cultura francesa, Rachida Dati, por este honor. Gracias también a los socios comerciales que creyeron en mí, a mi familia y, especialmente, a David, mi marido y primer inversor. No podría estar más agradecida, lo sois todo para mí", ha expresado en una publicación en redes sociales que ha acompañado de unas preciosas instantáneas del evento. "Mi mayor ejemplo a seguir", le ha respondido la pequeña Harper.
En un posado de lo más comentado, Victoria ha contado con el apoyo de sus hijos Romeo y Cruz Beckham, y sus respectivas parejas, la modelo Kim Turnbull y Jackie Apostel; también ha estado presente su hija Harper y su marido David. La imagen no ha dejado a nadie indiferente y ha reforzado la idea de que la familia está más unida que nunca pese al duro mensaje del ausente Brooklyn. Fue hace precisamente una semana cuando el hijo mayor de la pareja explotó en su Instagram y rompió su silencio sobre qué es lo que verdaderamente había pasado entre bambalinas. "He guardado silencio durante años y he hecho todo lo posible por mantener estos asuntos en privado. Desafortunadamente, mis padres y su equipo han seguido recurriendo a la prensa, dejándome sin otra opción que hablar por mí mismo", comenzó diciendo en una larga publicación en sus stories. "No quiero reconciliarme con mi familia. No me están controlando, me estoy defendiendo por primera vez en mi vida", zanjó.
Entre muchos de los motivos y ejemplos que el mayor de la familia da para justificar su salida, destaca la mala relación que sus padres tendrían con su actual mujer, Nicola Peltz. "Mis padres han intentado sin cesar arruinar mi relación desde antes de mi boda, y no han parado. Mi madre canceló la confección del vestido de Nicola en el último momento, a pesar de lo emocionada que estaba por lucir su diseño", admitió. "La noche antes de nuestra boda, miembros de mi familia me dijeron que Nicola no era de sangre ni de la familia. Desde el momento en que comencé a defenderme con mi familia, he recibido innumerables ataques de mis padres", expresó. "Mi familia le ha faltado el respeto constantemente a mi esposa, por mucho que hayamos intentado unirnos. Mi madre ha invitado repetidamente a mujeres de mi pasado a nuestras vidas con la clara intención de incomodarnos a ambos", dijo.
Para más inri, Brooklyn apunta a que sus padres buscan mantener todo el rato la imagen pública de que son una familia unida y fuerte, pero presenta una realidad bien distinta y quebrada desde su interior. "Mi familia valora la promoción pública y los patrocinios por encima de todo. La marca Beckham es lo primero. El amor familiar se define por cuánto publicas en redes sociales o por la rapidez con la que lo dejas todo para posar para una foto familiar", contó. Sin duda, este lunes en París han demostrado que nada se opone a la foto.













