Michelle Obama habla sin filtros sobre la terapia de pareja con Barack: "Pedimos ayuda"


La exprimera dama se sincera sobre las crisis, el desgaste y la decisión que ayudó a fortalecer su relación con su marido


Barack y Michelle Obama, muy cariñosos© Getty Images
Ana ToroPeriodista y Locutora
27 de enero de 2026 - 17:51 CET

Durante más de tres décadas, Michelle y Barack Obama han sido una de las parejas más admiradas del mundo. Su historia —desde aquel primer encuentro en una firma de abogados en Chicago hasta los años en la Casa Blanca y su vida posterior a la presidencia— ha sido analizada, celebrada y también idealizada por millones de personas. Sin embargo, lejos de la imagen perfecta que se proyecta en redes sociales y en los titulares de prensa, Michelle Obama ha ofrecido una reflexión sincera y directa sobre los desafíos reales que ha enfrentado su matrimonio: el trabajo constante, la comunicación y, sobre todo, la terapia de pareja.

Michelle Obama en el programa de Jimmy Kimmel el 16 de diciembre de 2025© Jimmy Kimmel Live

En una reciente entrevista en el pódcast Call Her Daddy con Alex Cooper, la exprimera dama abordó sin reservas un tema que aún sigue siendo estigmatizado: la terapia de pareja como una herramienta vital para sostener una relación a largo plazo. Lejos de considerarla una señal de debilidad o crisis terminal, Michelle subraya que acudir a terapia —junto a su esposo, Barack— ha sido una forma de mantener vivo el diálogo, la comprensión mutua y la adaptación continua ante las presiones de la vida pública y personal.

Romper con la idealización: incluso los “matrimonios perfectos” tienen trabajo

Uno de los mensajes más poderosos de la conversación de Michelle Obama fue su insistencia en desmontar la idea de que un matrimonio exitoso es sinónimo de ausencia de conflictos. “Estamos en terapia de pareja porque creemos en la necesidad de tener conversaciones guiadas por personas objetivas”, explicó, recalcando que el matrimonio no es un logro fijo, sino un proceso en constante evolución.

Barack y Michelle Obama© Getty Images

Durante la entrevista, Michelle recordó que una de las etapas más complicadas de su relación fue la decada en que criaban a sus hijas, Malia y Sasha, cuando las responsabilidades familiares, las exigencias profesionales y los horarios imposibles generaron una serie de fricciones duras y continuas. Ese periodo, reveló, les enseñó que incluso las parejas que parecen sólidas al exterior atraviesan momentos de desgaste intenso.

Barack y Michelle Obama en la Casa Blanca© Getty Images

Con estas reflexiones, Michelle no solo humaniza su propia historia, sino que también ofrece un espejo a parejas de todo el mundo: tener dificultades no invalida una relación, y pedir ayuda no es sinónimo de fracaso sino de madurez y compromiso.

Autonomía y crecimiento: la clave dentro y fuera de la pareja

Otra de las ideas centrales que Michelle enfatizó en su intervención fue la importancia de la autonomía personal dentro del matrimonio. “No tengo control sobre él, igual que él no lo tiene sobre mí”, aseguró, defendiendo que cada miembro de la relación debe preservar su identidad, sus intereses y su espacio personal para que el “nosotros” funcione de manera saludable.

Michelle Obama y Barack Obama abrazándose en un mitin nocturno de las primarias en Nashua South en 2008© Getty Images

Esta reflexión se alinea con otras declaraciones que la ex primera dama ha hecho en distintos momentos sobre la necesidad de que cada individuo se conozca y desarrolle como persona. En entrevistas anteriores y en sus escritos, Michelle ha señalado que la terapia también le ha ayudado a entender su propia felicidad, a asumir la responsabilidad de su bienestar emocional y a dejar de equiparar su realización personal con lo que espera o necesita su pareja.

Michelle y Barack Obama con sus hijas Malia y Sasha© Getty Images

Esta idea de crecimiento individual dentro de la relación es especialmente relevante en un contexto donde a menudo se idealiza la fusión completa entre dos personas. Michelle propone, en cambio, una visión más equilibrada: dos individuos fuertes que eligen caminar juntos y que se ayudan mutuamente a ser mejores versiones de sí mismos.

Normalizar la ayuda profesional: más allá del mito de lo “perfecto”

Quizás una de las contribuciones más valiosas de Michelle Obama al conversar abiertamente sobre la terapia de pareja es el impacto social y cultural de su mensaje. Como figura pública e influyente, su reconocimiento de que ella y Barack han acudido juntos a terapia ayuda a normalizar una práctica que muchas parejas evitan por miedo al estigma.

Michelle y Barack Obama con sus hijas © Getty Images

La ex primera dama anima a las personas a ver la terapia no como un último recurso, sino como una herramienta de crecimiento y mantenimiento —algo comparable a cuidar la salud física o la formación profesional—. Este enfoque puede cambiar la conversación sobre la salud mental y emocional en las relaciones, alentando a otras parejas a buscar apoyo cuando lo necesiten sin temores.

Michelle, en una imagen de archivo, cuando llegó a la Casa Blanca © Universal Images Group via Getty
Michelle, en una imagen de archivo, cuando llegó a la Casa Blanca

Un mensaje de esperanza para todas las parejas

Al final, lo que emerge de las palabras de Michelle Obama es un mensaje profundamente esperanzador: ningún matrimonio está libre de desafíos, pero con diálogo, honestidad, trabajo continuo y el apoyo adecuado, es posible construir y sostener una relación duradera y significativa. Su testimonio ofrece una narrativa más realista y humana de lo que significa amar y convivir con otra persona durante décadas, especialmente bajo la intensa atención pública que ha acompañado a su familia durante tantos años.

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