Carme Chaparro se ha mostrado profundamente emocionada por las numerosas muestras de cariño recibidas tras anunciar que se casó a finales de octubre con el reportero gráfico Bernabé Domínguez, padre de sus dos hijas, Laia (2011) y Emma (2013). “Abrumada. No tengo otra palabra. Gracias por la ola de cariño que ha inundado este perfil en las últimas 24 horas. Me habéis hecho sentir muy acompañada”, ha escrito en sus redes sociales, donde también ha compartido nuevas imágenes de la íntima ceremonia civil.
Al enlace asistieron únicamente sus dos hijas, sus padres y tres testigos. En un ambiente familiar y muy discreto, la periodista y los suyos transformaron la incertidumbre y los nervios previos a un delicado ingreso hospitalario en un momento de emoción, unión y felicidad compartida.
Aunque se trató de una boda atípica, la escritora quiso respetar varias de las tradiciones nupciales. Tal y como ha revelado, llevó una prenda prestada cargada de significado: una americana que perteneció a su madre cuando tenía su misma edad (52 años). También incorporó algo viejo: un vestido blanco. "Las niñas se empeñaron en que fuera blanco. Lo encontramos al fondo de un armario. Debe tener unos 20 años", ha explicado.
Sin embargo, el elemento más especial de su look nupcial fue la joya que lució en homenaje a su padre, fallecido en mayo de 2025. "Mi padre también estuvo. Llevo una estrella con un poquito de lo que él fue", ha compartido, reflejando hasta qué punto su padre formó parte de ese día tan especial.
Por último, la Carme también llevó muy cerca de su corazón a sus "amigas del alma", que quisieron sorprenderla el día de su boda con un regalo imprescindible: el ramo de novia y la flor de la solapa.
Carme Chaparro y Bernabé Domínguez se conocieron en 1997 mientras cubrían el funeral de Lady Di. Aunque durante años no sintieron la necesidad de casarse, la delicada situación de la periodista les llevó a dar un paso más en su relación. "En la salud y en la enfermedad nunca ha sido tan literal", dijo la periodista tras su boda.
"A veces, la vida tiene un sentido del humor macabro. A veces, la felicidad y el miedo están obligados a convivir en el mismo minuto. Mientras firmábamos oficialmente ser marido y mujer, en casa nos estaba esperando una maleta para largas semanas en el hospital", recordó emocionada. Después, dio las gracias a su pareja por no soltarla de la mano "cuando todo se oscurece". "Gracias, mi amor, por estar, antes, durante y, sobre todo, ahora. Gracias por la calma en medio del caos. Por convertir el día previo al miedo en un día de amor. Y por seguir ahí cuando me desperté", expresó.










