Pocas series recientes han calado tanto en la audiencia como Yellowstone. La historia de la familia Dutton, al frente de uno de los mayores ranchos de Estados Unidos, empeñada en proteger su legado frente a políticos, empresarios y viejos enemigos, no solo convertía a Kevin Costner en el patriarca de un western contemporáneo, sino que volvía a poner este género de moda en la televisión. Su éxito era tal que su creador, Taylor Sheridan, no tardaba en ampliar ese universo con nuevas ficciones ambientadas en distintas épocas y escenarios, todas ellas marcadas por la épica, el conflicto familiar y una profunda conexión con la tierra. Ahora, esa expansión da un nuevo paso con The Madison, un spin-off que ya tiene fecha de estreno y que promete ser muy distinto a todo lo anterior.
El gran reclamo de esta ambiciosa producción está, sin duda, en su pareja protagonista. Michelle Pfeiffer encabeza el reparto junto a Kurt Russell, dos leyendas de Hollywood que vuelven a coincidir en la pantalla casi tres décadas después de Conexión tequila. La actriz de Lo que la verdad esconde interpreta a Stacy Clyburn, la matriarca de una familia neoyorquina que decide abandonar la ciudad para instalarse en el valle del río Madison, en Montana, en busca de paz tras una tragedia familiar que rompe por completo su equilibrio. Por su parte, el marido de Goldie Hawn da vida a Preston, su esposo, en un relato que se define como una gran historia de amor que ahonda en el duelo, la pérdida y la resiliencia.
Junto a ellos están sus hijas, Paige (Elle Chapman), que lleva una vida acomodada en el corazón de la Gran Manzana junto a su marido, Russell McIntosh (Patrick J. Adams), y Abigail (Beau Garrett), recientemente divorciada y madre de dos hijas, Brigitte, en cuya piel se mete Amiah Miller, y Macy (Alaina Pollack). La serie se desarrolla entre los paisajes abiertos y serenos de Montana y la intensidad de Manhattan, mostrando cómo la familia intenta recomponerse y reconstruir sus vínculos mientras se adapta a un entorno completamente distinto al que conocía.
Completan el elenco nombres como Will Arnett (Somos los Miller), quien da vida al terapeuta de Stacy, Phil Yorn, una incorporación tan inesperada como comentada por tratarse de un actor asociado habitualmente a la comedia; Matthew Fox, conocido por su papel de Jack en Perdidos, que interpreta a Paul, el hermano soltero de Preston; Kevin Zegers (Dirty John), como Cade, el nuevo vecino; y Danielle Vasinova (1923), que da vida a Kestrel, una mujer indígena casada con un ranchero de Montana. A ellos se suman Ben Schnetzer (El problema de los 3 cuerpos) y Rebecca Spencer (La dama del lago), entre otros, un reparto coral que refuerza el peso del drama.
El primer adelanto de The Madison deja claro que su tono se aleja del de Yellowstone y va por otro camino, el de las emociones. No hay villanos, luchas de poder ni disputas territoriales: la serie se centra en lo íntimo, en el impacto de la tragedia y en la reconstrucción emocional de sus protagonistas. En apenas unos segundos, el tráiler muestra a Stacy adentrándose en el río Madison entre lágrimas, incapaz de superar el dolor. Poco después, la vemos confesando ante su terapeuta: “Mi centro, mi alma, se ha ido”, a lo que él responde: “Sanarás si te lo permites”. Estas escenas reflejan un drama más bucólico y sentimental, donde el duelo, la superación y los lazos familiares se convierten en el eje central, dejando de lado la tensión y la violencia que marcaban la serie original.
Su creador siempre ha insistido en diferenciar cada una de sus series. Si la ficción protagonizada por Kevin Costner era un neo-western contemporáneo, 1883 apostaba por la tragedia del western clásico y 1923 ampliaba la saga con un tono más histórico. The Madison se presenta como su proyecto más intimista hasta la fecha.
La serie se estrenará el próximo 14 de marzo en Estados Unidos a través de Paramount+ mientras que a España llegará de la mano de SkyShowtime, aunque aún sin fecha confirmada, se espera que se lance casi de manera simultánea. Con una primera temporada de seis episodios y una segunda ya garantizada, la ficción se perfila como heredera espiritual del universo Sheridan, pero con un enfoque mucho más personal y cercano que no sacará más de una lagrimita.













