Carme Chaparro ha sorprendido a todos sus seguidores con una maravillosa noticia en plena enfermedad. A finales de octubre, la periodista se casó en la más estricta intimidad con su pareja de toda la vida, el reportero gráfico Bernabé Domínguez, pocas unas horas antes de someterse a una complicada operación. "En la salud y en la enfermedad nunca ha sido tan literal", ha anunciado junto a varias fotos del día de su discreta boda. "A veces, la vida tiene un sentido del humor macabro. A veces, la felicidad y el miedo están obligados a convivir en el mismo minuto. 25 años juntos y dos hijas. Y el destino unió nuestra pequeña boda íntima (apenas los dos, las niñas, tres testigos, nuestros padres, y el ramo que mandaron mis amigas) con el precipicio del quirófano. Mientras firmábamos oficialmente ser marido y mujer, en casa nos estaba esperando una maleta para largas semanas en el hospital", ha escrito emocionada.
Aunque nunca imaginaron pronunciar el "sí, quiero" en estas circunstancias, por sus palabras se desprende que Carme no habría podido soñar una boda más perfecta. "Las fotos son la calma extraña de saber que, apenas unas horas después de ese beso legal, él me estaría sonriendo y diciéndome adiós en la puerta de un quirófano. Muy nervioso pero ocultándolo. Dándome fuerzas, como siempre", ha añadido la periodista, de 52 años.
Chaparro y Domínguez se conocieron en 1997, mientras cubrían el funeral de Lady Di, y desde entonces no se han separado. Ella es de Barcelona y él es de Sevilla, pero tienen fijada su residencia en Madrid, donde viven con sus dos hijas, Laia (2011) y Emma (2013). Durante años no sintieron la necesidad de casarse, pues, como ella misma bromeó en más de una ocasión, "la boda es la hipoteca".
Sin embargo, tras la enfermedad de la periodista, han decidido dar un paso más en su historia, convencidos de que están hechos el uno para el otro. "Si algo te enseñan 25 años juntos es a no soltar la mano cuando todo se oscurece. Gracias, mi amor, por estar, antes, durante y, sobre todo, ahora. Gracias por la calma en medio del caos. Por convertir el día previo al miedo en un día de amor. Y por seguir ahí cuando me desperté", ha expresado la presentadora.
Por ahora, Chaparro no quiero poner a la enfermedad que padece y que le ha hecho pasar dos veces por quirófano. La primera vez fue a finales de octubre y la segunda el 9 de noviembre. "Se nos quiere ir el alma", dijo entonces, confesando que sufría "unos dolores que me atraviesan".
Días antes de la operación, la periodista presentó su nueva novela, Venganza, y se sinceró sobre el difícil momento que estaba atravesando. "La novela tendría que haber salido en marzo, pero ha sido un año complicado", comenzó diciendo. "Yo llevaba un tiempo tratándome de una patología, intentándolo compaginar con la tele, pero los médicos me dijeron: 'Hasta aquí. Se acabó. Porque hay un peligro importante de que pase algo muy grave'. Me dieron la baja y hemos estado haciendo muchos estudios en el hospital, con muchísima medicación. Veremos que pasa", dijo con incertidumbre.
Carme no solo ha tenido que hacer frente a esta dura enfermedad en los últimos meses. También ha atravesado la dolorosa pérdida de su padre y una grave depresión que la llevó a un lugar muy oscuro. Aunque el dolor por la ausencia de su progenitor sigue presente, afortunadamente su estado anímico ha mejorado "gracias a una amiga que llamó a un psiquiatra y a un marido que me ha sostenido". "Mientras yo estaba fuera de juego, él se ocupó de las niñas, ponía la lavadora, sacaba al perro... Ahora entiendo cuando los pacientes con depresión dicen que ven la vida en blanco y negro y que no son capaces ni de ir al baño cuando tienen pis. Yo vengo de ahí", confesó.










