Han pasado ya casi dos meses desde que se hablara de una segunda posible crisis en el matrimonio entre Álvaro Morata y Alice Campello, unos rumores de los que su entorno se pronunció en ¡HOLA!: "Cada persona tiene sus tiempos y sus procesos. Lo mínimo sería que los respetaran en lugar de inventar historias. Es prematuro, poco respetuoso e injusto para sus hijos". Es ahora, tiempo después, cuando se ha confirmado que ambos están en trámites de divorcio después de darle una nueva oportunidad a su relación.
Según ha informado el futbolista al periodista Javier de Hoyos, sus abogados ya están redactando los papeles, aunque ha querido aclarar, como ya hiciera en otras ocasiones, que "no hay terceras personas". Alice y él volvieron a creer en el amor después de su inesperada ruptura en el verano de 2024, justo después de la Eurocopa. Parece que, pese a sus intentos, el final no ha sido feliz: tras nueve años de matrimonio, con sus idas y venidas, y cuatro hijos en común -los mellizos Alessandro y Leonardo, nacidos en 2018, Edoardo, en 2020, y la benjamina de la casa, Bella, en 2023-, su ruptura definitiva parece haber llegado. El deportista español ha querido expresar que la decisión ha sido meditada, tomada desde la calma, pero sin duda no ha pillado de sorpresa.
"Van a seguir siendo una familia y van a luchar por su familia, pero desgraciadamente esta segunda oportunidad no ha salido adelante", contó el periodista este sábado en D Corazón. El fin de semana pasado, esta revista publicaba las imágenes exclusivas, y definitivas, que confirmaban su separación. En ellas podíamos ver al futbolista español ha abandonado el hogar familiar para mudarse a una nueva casa, ubicada a muy pocos metros de la que compartía con su mujer y sus cuatro hijos, situadas ambas en una de las zonas más exclusivas de Milán.
Otra de las alarmas que hizo sospechar que estaban pasando un bache en su matrimonio fue que ambos pasaron la Navidad por separado. Hacía semanas que Álvaro Morata y Alice Campello hacían vida por separado. Eso sí, ambos han demostrado que lo más importante para ellos son sus hijos, por lo que mantienen un trato cordial por su bienestar. Prueba de ello son las imágenes del futbolista tomadas el pasado 9 de enero, día en que su hija Bella cumplía tres años. En el reportaje que publicó ¡HOLA!, el delantero del Como acudía a la casa de Alice Campello junto a su hijo Leonardo. Hace unas horas, cuando saltó la noticia que confirmaba su divorcio, la italiana subía una imagen a sus redes sociales sentada en la cama, con unos emoticonos de estrellas y brillos.
Alice desmintió la infidelidad
En este tiempo, los rumores sobre su distanciamiento y posterior ruptura no hacían más que crecer. Recientemente, era el periodista italiano Gabriele Parpiglia quien publicaba que el detonante de su crisis habría sido la aparición de una tercera persona, señalando a Elena Sirigu, una italiana experta en gestión de empresas deportivas, como la presunta responsable.
En ese momento, Alice Campello decidía romper su silencio y defender públicamente a la joven a través de sus redes sociales: “Elena es una amiga de la familia a la que conozco desde hace años y puedo afirmar con absoluta certeza que no es una persona así ni ha hecho nunca nada de lo que se le atribuye. Si me expongo públicamente es porque estoy profundamente convencida de ello. Me llamó llorando por todo lo que le han echado encima, y no se merece que la tachen de 'rompefamilias'”, expresó.
Sus deseos para el 2026
La pareja despedía por separado 2025, dejando en sus redes reflexiones que dejaban entrever que lo suyo había finalizado. "Este año ha estado lleno de hermosos momentos y otros que me pusieron a prueba", comenzaba diciendo la modelo e influencer en su cuenta de Instagram. "Hoy, más que nunca, estoy convencida de que incluso las experiencias difíciles son necesarias para convertirnos en las mejores versiones de nosotros mismos", decía, mostrándose vulnerable y dando pistas sobre en qué punto estaba su matrimonio con el deportista español.
Por su parte, el delantero madrileño reconocía que "en lo personal y en lo laboral ha sido un año duro, de esos que te sacuden por dentro y te obligan a mirarte de frente". "He aprendido a dejar de cargar con juicios ajenos" y "a entender que la opinión de quien no me conoce no define quién soy". En este sentido, aseguraba que "he aprendido a quererme más, a pensar en mí sin sentir culpa y a vivir con más verdad. He entendido que no necesito demostrarle nada a nadie. Quienes caminan conmigo y me conocen de verdad, lo saben".












