La familia Iglesias‑Grande vive por fin el capítulo más esperado de su historia: el regreso a casa con sus mellizos, Luca y Liah. Aunque los pequeños llegaron al mundo el pasado 20 de enero, no fue hasta ayer cuando se hizo pública la feliz noticia. Fue la propia Estela quien, a través de sus redes sociales, confirmó el nacimiento y compartió las primeras impresiones de unos días tan intensos como inolvidables. Ahora, todo indica que los bebés ya descansan en su hogar, arropados por sus padres, que inician así su verdadera aventura familiar tras una semana marcada por la emoción.
La pista definitiva la ha dado el Getafe CF, club en el que juega Juan Iglesias desde 2021, con una fotografía que ha enternecido a la afición y que apunta claramente a que los mellizos han abandonado el hospital. En las imágenes, difundidas por el equipo azulón, los recién nacidos aparecen vestidos con un body del club personalizado con el dorsal 21 —el número del futbolista— y la palabra “papá”. El club acompañó la publicación con un mensaje cargado de cariño: “¡La familia azulona crece! Enhorabuena @juanitoiglesias y @estelagrande por el nacimiento de vuestros hijos. Bienvenidos, Luca y Liah”.
Aunque ni Estela ni Juan han confirmado explícitamente que ya estén en casa, la escena —por el entorno, la disposición y la cunita nido que se aprecia— sugiere que la familia ha abandonado el centro hospitalario y disfruta ya de la tranquilidad del hogar. Un detalle especialmente significativo si se tiene en cuenta que el nacimiento no fue sencillo y que uno de los bebés tuvo que permanecer ingresado en la UCI neonatal durante tres días, tal y como relató la propia Estela.
Un nacimiento lleno de emoción… y de miedo
Los mellizos nacieron el pasado 20 de enero, alrededor de las 14:30 horas, según explicó la madrileña en su cuenta de Instagram. Fue un parto por cesárea programada, tal y como había adelantado debido a una miomectomía previa que hacía inviable un parto vaginal doble. Sin embargo, tras la intervención, el proceso se complicó cuando los médicos informaron a la pareja de que Luca debía ser trasladado a la UCI neonatal. Estela describió ese instante como “el peor momento de mi vida, cuando solo podía abrazar a Liah y no a mis dos bebés”, un testimonio que ha conmovido a sus seguidores y que refleja la montaña rusa emocional que han vivido estos días.
Durante tres jornadas, la pareja tuvo que dividir su tiempo entre los dos bebés, uno en planta y el otro en la UCI, esperando el momento de poder estar los cuatro juntos. Estela confesó que perdió la noción del tiempo y lo recuerda como “tres días indescriptibles, indeseados, agotadores, viviendo los mejores momentos de mi vida y a la vez los más aterradores y más difíciles. Enseñándome la cara y la cruz de la vida, subiendo y bajando de esa planta que nos separaba, tan cerca y tan lejos”. Juan Iglesias, con el que mantiene una relación estable desde hace cuatro años, no se ha separado ni un momento de su lado. Ha sido su gran apoyo durante estos días inciertos en los que la vida les ha puesto a prueba. "Sabía que serías el mejor, pero esto ha sido demasiado y si no es por ti… hubiese sido peor (...) Que comience la aventura", le dedicaba la influencer desde el hospital.
Finalmente, la pesadilla quedó atrás, Luca recibió el alta y la familia pudo reunirse para iniciar, ahora sí, la aventura de ser padres.
Susto en Navidad: amenaza de parto prematuro
Hay que recordar que el nacimiento de los mellizos llegó tras un final de embarazo especialmente delicado. La modelo e influencer estuvo ingresada en Nochebuena por amenaza de parto prematuro, estaba de 33 semanas, lo que obligó a extremar los cuidados y a vivir las últimas semanas con especial cautela. A pesar de la preocupación, la influencer se mostró siempre optimista y agradecida por el apoyo recibido. “Cada semana es un logro. Hay que conseguir que los bebés nazcan lo más desarrollados posible”, reflexionaba entonces. Mientras, seguía compartiendo con sus seguidores el día a día de su embarazo, unos bebés muy deseados y que la pareja anunció muy emocionada este verano.
Hoy, con Luca y Liah ya en casa —o al menos con todos los indicios apuntando a ello—, la pareja comienza una etapa nueva marcada por la calma, la ilusión y ese vértigo maravilloso que acompaña a los primeros días de vida.












