En el corazón de Castilla y León, donde la tradición ecuestre se respira en cada pradera y los secretos familiares laten bajo la superficie, se alza La Galana, la finca señorial ligada al aristocrático linaje de los marqueses de Monteclaro. Allí, entre caballos de pura raza y tierras cargadas de historia, una amenaza inesperada rompe la aparente calma de los Acuña del Monte: Caporal, el semental más valioso de la yeguada, aparece envenenado junto a varios potros.
Este es el punto de partida de Pura Sangre, la nueva serie de Telecinco junto a Shine Iberia y su gran apuesta de la temporada. Si te apasionan las sagas familiares al estilo Yellowstone, Falcon Crest o Succession, apunta la fecha porque el miércoles 28 de enero a las 23:00 horas arranca esta apasionante ficción. Con cerca de 90 intérpretes y 130 caballos, la producción combina drama, romance, thriller e investigación criminal, convirtiendo la idílica finca en un escenario donde cada secreto, cada rivalidad histórica y cada decisión puede tener consecuencias devastadoras, no solo para los Acuña del Monte, sino también para toda la comarca de Camponuevo.
Al frente de la saga está Rosario del Monte (Ángela Molina), heredera del marquesado y mujer de profundas convicciones, un personaje muy unido a la tierra que huye de los lujos y la vida social que acompañan a su estatus y que, pese a sus problemas de salud, no ha querido trasladarse a Madrid. "Por ser marquesa no ha tenido una vida fácil", explica la veterana intérprete a ¡HOLA!. "Ella ha heredado una serie de cosas que vive como algo natural, pero que para los demás significan algo que no tiene nada que ver con lo que ella siente". Su motivación en la vida es clara: su familia. "Es lo que la alienta y lo que hace que todo gire en torno a mantener a los suyos unidos", afirma. Su marido, José Antonio Acuña (Pep Munné), dirige la sociedad que gestiona el patrimonio familiar con una visión ambiciosa e innovadora que a menudo choca con las tradiciones heredadas, generando una tensión constante entre progreso y legado.
Los hijos de la pareja también juegan un papel decisivo en la historia. Miranda (Amaia Salamanca), alta ejecutiva y futura heredera del legado familiar —un papel para el que la actriz se ha inspirado en Marta Ortega—, parece tenerlo todo: éxito, elegancia y portadas en la prensa social. Pero bajo esa apariencia perfecta se esconde una mujer con una personalidad que pocos conocen. "Tiene muchas capas por explorar, por descubrir", nos asegura la intérprete sobre su personaje. En la ficción está casada con Jacobo Valverde (Jaime Zatarain), amigo de la infancia y exjinete de renombre, que da la imagen de marido y yerno ejemplar… aunque las circunstancias comenzarán a ponerlo a prueba.
Todo lo contrario es Héctor (Aitor Luna), el primogénito y la oveja negra del clan, que regresa de sus años como reportero de guerra y se enfrenta a un hogar que ya no reconoce mientras secretos, traiciones y alianzas inesperadas comienzan a salir a la luz. Su carácter aventurero y arriesgado lo convierte en un personaje imprevisible, especialmente en medio de la crisis que sacude a la familia.
La investigación del envenenamiento de los caballos corre a cargo de la recién llegada teniente del SEPRONA Alicia Hermida (Blanca Romero), una mujer poco convencional que pronto descubre que lo ocurrido no es un hecho aislado sino el último episodio de un conflicto que acumula años de tensiones económicas, políticas y personales. Lo que a priori parecía un destino tranquilo donde poder cumplir su deseo de ser madre soltera se complica a cada paso, convirtiéndose en un rompecabezas que, además, se verá marcado por una relación inesperada que tensionará aún más el frágil equilibrio del mundo de los Acuña.
En este mar de tensiones, en La Galana destacan figuras como Consuelo Cifuentes (Maru Valdivielso), guardesa de la finca cuya lealtad y discreción esconden secretos cruciales y un personaje que juega un papel clave en la trama, que vale más por lo que calla que por lo que cuenta. Junto a ella está Marta Uribe (Eva Ugarte), la veterinaria de la yeguada, una joven que mantiene una relación clandestina con Héctor cada vez que él regresa a casa.
Por su posición y poder, a los Acuña del Monte tampoco les faltan los enemigos. Liderando ese bando está Fernando Vázquez (Pedro Casablanc), presidente de la cooperativa local y rival histórico de los marqueses. Su relación con Consuelo añade nuevas capas de intriga y es la persona sobre la que recaen todas las sospechas por la muerte de Caporal y los potros. Pero no todos piensan igual en el pueblo, su hija Camino (Berta Bolufer), regresa a la localidad tras la pandemia y, tras un encuentro casual con Héctor, empieza a cuestionar la imagen que se tiene de la aristocrática saga, sumando incertidumbre al entorno familiar.
Además de una trama trepidante, la serie cuenta con otro atractivo extra: más del 80% de la acción tienen lugar en exteriores, convirtiendo al entorno en un personaje más dentro de la historia. El rodaje se llevó a cabo durante 17 semanas en 25 localizaciones naturales de Castilla y León y la Comunidad de Madrid. Además, se construyeron 1.400 metros cuadrados de decorados para recrear La Galana y sus espacios interiores, mientras que la coordinación de los 130 caballos estuvo a cargo de Richard Cruz, especialista en grandes producciones cinematográficas como Gladiator o Braveheart. No podemos olvidarnos de la banda sonora compuesta por el ganador del Emmy Lucas Vidal, que te transporta de la idílica pradera a las tensiones más exacerbadas a golpe de nota.
Desde el punto de vista de los actores, la experiencia también ha sido intensa y gratificante. "Ha sido un regalo rodar en un espacio tan enorme y tan precioso", reconocían varios de los intérpretes en la rueda de prensa de presentación. Amaia Salamanca confesaba que lo más especial fue que "dimos clases de montar y para tener esa conexión con los caballos. Para mí, además fue un aliciente para la serie y para participar en ella". También confesaba con humildad que para conseguir el papel de Miranda tuvo que enfrentarse a un casting: "Yo estoy encantada de hacer pruebas, a mí no se me caen los anillos, al revés", cuenta a ¡HOLA!, destacando que eso "te permite jugar un poco más y enseñar cosas que no habías podido mostrar hasta ese momento. Por eso me gusta".
Blanca Romero, por su parte, bromea sobre su papel de guardia civil: "Ya he hecho en otras ocasiones papeles parecidos, no sé qué perfil doy que siempre estoy en el lado contrario al que suelo estar en la vida real", nos dice entre risas y, aunque reconoce que proviene de familia de policías nacionales, señalaba divertida que "siempre fui más la detenida, he de decirlo".
Si las sagas familiares españolas han tenido referentes como Gran Reserva o El legado, Pura Sangre promete situarse entre las más destacadas de los últimos años, combinando intriga, pasión y misterio en un universo donde nada ni nadie es completamente confiable. La nueva producción de Telecinco invita a descubrir cada rincón de La Galana, cada caballo y cada secreto familiar que, de manera inesperada, podría cambiarlo todo.
















